En el contexto de la crisis energética actual, los países europeos están tomando acciones que alterarán su futuro, para bien o para mal en este terreno que es muy inestable pero que son necesarias para mantenerse en el futuro. En este sentido, Alemania está por tomar una decisión que es peligrosa para sus ciudadanos, mientras España va en camino a quedarse sola al mantener su política. Veamos cómo es esto.
El cierre de instalaciones que producen esta peligrosa energía en España y Alemania
En España, pese a que se han realizado diversas solicitudes y debates para alargar la vida útil de las centrales nucleares, se mantiene el calendario de cierre y clausura de estas instalaciones pautado en el Plan General de Residuos Radiactivos y el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030. Este cronograma contempla esta actividad entre el 2027 y el 2035 comenzando con Almaraz I y finalizando con Trillo.
Alemania, por su parte, comenzó la desnuclearización más temprano en un proceso que llamaron Energiewende que quiere decir “transición energética”. Las últimas instalaciones, que eran Emsland, Isar 2 y Neckarwestheim 2 cerraron en 2023, pero ahora el contexto es otro y el país teutón está por tomar una importante decisión a este respecto y tendrá grandes implicaciones para España porque podría quedarse sola.
La peligrosa decisión que está por tomar Alemania
En las conversaciones que se están dando en Alemania a alto nivel político, se incluye la posibilidad de reencender las últimas centrales nucleares apagadas. Esta es una decisión que podría dejar sola a España en el proceso de desnuclearización por lo que es muy importante. Una facción está a favor de que, antes de tomar alguna medida se debe analizar si el costo financiero y técnico es viable.
Para el arranque seguro de las instalaciones. Este análisis sería hecho por entes independientes del gobierno, de ser factible, establecer un acuerdo con las empresas del área energética con el fin de que sean puestas en marcha lo antes posible (aunque se apagó esta peligrosa energía para evitar una catástrofe) de tal manera que el país pueda dar marcha atrás sobre su política de cierres sin mayores problemas.
Al respecto, algunas compañías de energía nuclear han dicho que es perfectamente posible. Una de ellas, Nukem, ha declarado al medio Bild que es viable económicamente la reapertura de los reactores que se apagaron entre los años 2021 y 2023 que fueron los últimos en salir de servicio. Para demostrar su confianza dio el 2030 como fecha probable de nueva puesta en servicio. Pero para ello hace falta una importante iniciativa.
Y es que se reviertan todas aquellas acciones que tengan por objetivo el desmantelamiento de los reactores y sus sistemas asociados. Otras empresas como Westinghouse, Urenco y Framatome coinciden con la fecha propuesta de apertura. Expresan que sus conocimientos de las instalaciones de Alemania les permitirán cumplir con un encendido seguro y que será muy fácil el suministro del combustible nuclear necesario.
Pero los propietarios de las plantas se niegan ante esta vuelta a la era nuclear
Dicha negatoria tiene sus bases legales en la Ley de Alemania de la Energía Atómica, la cual prevé el desmantelamiento inmediato de una central después de su cierre por lo que se deberá comenzar por cambiar esa ley. Además, Preussen Elektra la propietaria de Isar 2 ha dicho que, con base en todos los trabajos realizados, hacen falta muchos años adicionales y una gran inversión para dejar estas centrales a punto.
Concluyendo, Alemania está por tomar una peligrosa decisión (si deciden relanzar su plan nuclear dejarían en shock al mundo) aunque sin dejar de un lado sus proyectos de energía solar y eólica. Sin embargo, lo más probable es que España quedaría sola en su propósito de desnuclearización e irse en dirección a las fuentes energéticas sostenibles. Solo el tiempo dirá cuál es la mejor alternativa.











