Austria no se anda con chiquitas y está dispuesta a construir la megabatería de 216 MWh que va a cambiar las reglas del juego de la energía en Europa

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Por HoyECO
Publicado el: 30 de mayo de 2026 a las 12:52
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Recreación de la megabatería de 216 MWh impulsada por Austria en Rumanía para almacenar energía renovable

Rumanía está a punto de dar otro paso importante en su carrera por almacenar electricidad. El proyecto Drăgănești-Olt, impulsado por la sociedad BESS DRAGANESTI-OLT S.R.L. y vinculado al grupo austríaco Kraftfeld, figura como una instalación de baterías de 216 MWh en el condado rumano de Olt. No es una cifra menor para un mercado que se está moviendo muy rápido.

Puede sonar a noticia muy técnica, pero en realidad habla de algo bastante cotidiano. La electricidad solar no siempre llega cuando más se necesita, y las redes eléctricas tienen que aprender a guardar parte de esa energía para usarla después. Ahí entran estas grandes baterías. Y ahí está el verdadero interés de este proyecto.

Una autorización clave

El proyecto se encuentra en la fase de autorización ante ANRE, el regulador energético de Rumanía. La documentación citada por la prensa rumana habla del «proyecto de decisión e informe» para conceder la autorización de establecimiento a BESS DRAGANESTI-OLT S.R.L. para realizar la nueva capacidad energética llamada IS Drăgănești-Olt.

Este paso importa porque no es solo un trámite de papel. Cuando ANRE emite una autorización de este tipo, el promotor debe demostrar que cuenta con financiación para construir la instalación. Dicho de forma sencilla, el regulador intenta separar los proyectos con posibilidades reales de los que solo existen en una carpeta.

La información disponible apunta a que la empresa solicitante está controlada por Kraftfeld Holding, un inversor austríaco centrado en renovables y almacenamiento. Kraftfeld, por su parte, presenta Drăgănești-Olt en su propia cartera como un BESS de 216 MWh en Rumanía y en fase de desarrollo.

Qué son 216 MWh

El dato clave es la capacidad de 216 MWh. Esa cifra no indica cuánta electricidad puede entregar de golpe, sino cuánta energía puede almacenar. La potencia en MW no aparece en las fuentes públicas consultadas, así que no conviene convertir el proyecto en promesas sobre hogares abastecidos o impactos concretos que todavía no están documentados.

Un BESS (sistema de almacenamiento de energía en baterías) funciona guardando electricidad cuando hay baja demanda o exceso de producción, y liberándola cuando la demanda sube o cuando la red necesita apoyo. Iberdrola explica que estos sistemas incorporan baterías, electrónica de potencia y software para gestionar cuándo cargar y cuándo descargar.

En la práctica, esto significa algo muy simple. Si hay mucho sol a mediodía y sobra electricidad, la batería puede cargar. Si al atardecer aumenta el consumo y la producción solar cae, esa energía puede volver a la red. No hace magia, pero ayuda.

Por qué Olt importa

El condado de Olt no aparece por casualidad en esta historia. Kraftfeld también tiene en su cartera Mărunței-Vest, un proyecto híbrido en Rumanía con unos 60 MWp solares y 100 MWh de almacenamiento, marcado como en construcción en la web de la compañía.

Además, Kraftfeld ha comunicado el cierre financiero de Mărunței-Vest y una financiación de 50,4 millones de euros, con Vertex Energy como socio de capital en el proyecto. La compañía también ha destacado Gârla Mare 2, una planta solar de 126 MWp con un BESS de 200 MWh en Rumanía, asociada a una financiación de 90 millones de euros.

Esto dibuja una estrategia bastante clara. No se trata de una batería aislada en mitad del mapa, sino de una cartera que combina fotovoltaica y almacenamiento. En el fondo, lo que busca este modelo es vender electricidad renovable con más control horario. Y eso, en un sistema eléctrico cada vez más lleno de solar, se nota.

Rumanía acelera

La nueva batería llega en un momento en el que Rumanía ya ha superado el umbral de 1000 MWh de almacenamiento eléctrico operativo. Según datos de Transelectrica citados por Economica.net, el país contaba a comienzos de abril con unos 599 MW de potencia y 1129,7 MWh de capacidad en instalaciones de almacenamiento en funcionamiento.

La consultora DNV también ha señalado que Rumanía se está convirtiendo en un mercado atractivo para las baterías, apoyado por la volatilidad de precios, los servicios auxiliares y una regulación que ha mejorado para el almacenamiento. Dicho de otra manera, las baterías no solo tienen sentido ambiental. También empiezan a tener lógica económica.

¿Por qué ahora? Porque las renovables están creciendo y la red necesita solar, los precios pueden bajar mucho. Cuando falta energía en horas punta, el sistema se tensa. Una batería bien ubicada ayuda a mover electricidad de una hora a otra.

Lo que falta saber

Aunque el proyecto de Drăgănești-Olt llama la atención por sus 216 MWh, todavía hay datos relevantes que no se han hecho públicos en las fuentes consultadas. No se conoce la fecha exacta de puesta en marcha, la inversión total, el proveedor tecnológico, la potencia de carga y descarga ni los servicios concretos que prestará a la red.

Tampoco hay que confundir autorización con operación comercial. La autorización permite avanzar, pero después llegan la construcción, la conexión a red, las pruebas técnicas y otros permisos. Es menos vistoso que el anuncio inicial, pero es justo lo que decide si una batería acaba funcionando o se queda en promesa.

Por eso conviene leer la noticia con entusiasmo, pero también con prudencia. El proyecto encaja con una tendencia real y con una cartera empresarial verificable. Aun así, la prueba definitiva llegará cuando la instalación esté construida y conectada.

Una pieza de la transición

La gran lección de esta batería es que la transición energética ya no va solo de producir más electricidad limpia. También va de saber cuándo usarla. Europa puede instalar más paneles solares y más parques eólicos, pero si no tiene almacenamiento, parte de esa energía pierde valor justo cuando más abunda.

Kraftfeld lo resume en su propia visión de cartera al defender la combinación de solar y almacenamiento para responder a señales de precio, apoyar la estabilidad de red y liberar energía cuando el sistema la necesita. En lenguaje de la calle, se trata de guardar electricidad cuando sobra para no echarla de menos cuando falta.

La ficha oficial del proyecto ha sido publicada en la cartera de Kraftfeld.


HoyECO

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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