Una pareja de castores liberada en marzo de 2025 en Studland, en el condado inglés de Dorset, ha cambiado una zona de bosque en apenas un año. Su presa de 35 metros ha frenado un arroyo y creado una extensa charca donde las cámaras han grabado una nutria pescando y una lechuza cazando.
El National Trust describió esta transformación en un comunicado publicado el 26 de marzo de 2026. La actualización del proyecto de agosto añade un dato especialmente relevante durante los meses secos, pues el humedal seguía reteniendo agua pese a la sequía. El cambio afecta tanto al paisaje como a los refugios disponibles para la fauna.
Una presa que cambia el bosque
Los protagonistas son una de las dos parejas que el National Trust soltó en el lago Little Sea en marzo de 2025. La actuación forma parte del proyecto de recuperación de castores en la Reserva Natural Nacional de Purbeck Heaths, autorizado por Natural England.
Encontrar un lugar adecuado les llevó tiempo. La hembra llegó a nadar por el mar hasta la cercana localidad de Swanage, desde donde fue trasladada de vuelta a Little Sea por motivos de bienestar. Después, la pareja se asentó y empezó a transformar el arroyo.
La presa retuvo agua y los árboles cortados dejaron pasar más luz hasta el suelo. «El efecto en el ecosistema en un tiempo relativamente corto es asombroso», explicó Gen Crisford, responsable de humedales del National Trust. Esa combinación de agua y claros abrió espacio para otros seres vivos.
Más espacio para la fauna
Las cámaras de seguimiento permiten comprobar quién utiliza el nuevo humedal. Además de la nutria y la lechuza, los voluntarios observaron aves como el rascón europeo, asociado a ambientes húmedos. Son registros concretos de animales aprovechando el entorno transformado.
Durante el verano de 2026, voluntarios especializados identificaron siete especies de libélulas y caballitos del diablo. Ese recuento, recogido en la actualización oficial de agosto, no permite por sí solo calcular cuánto ha aumentado toda su biodiversidad.
Los árboles cortados tampoco deben darse automáticamente por perdidos. Crisford explica que en este entorno los tocones vuelven a emitir brotes, un proceso parecido a la poda que renueva la vegetación y ofrece alimento y cobijo a otros animales.
Agua cuando más falta hace
¿Qué significa frenar un arroyo en la práctica? Las presas hacen que el agua circule más despacio y se acumule en charcas, mientras parte de los sedimentos queda retenida. Durante los periodos secos, conservar esos espacios húmedos puede ofrecer refugio a la fauna cuando escasea el agua alrededor.
En Studland, el National Trust comunicó en agosto que la red de presas continuaba almacenando agua pese a las condiciones secas. En marzo también había señalado indicios de que el menor flujo ayudaba a evitar inundaciones en una carretera cercana. El comunicado no aportaba una reducción cuantificada del riesgo en esa vía.
La explicación tiene respaldo científico en otros lugares. Un estudio publicado en 2021 en Hydrological Processes analizó más de 1.000 episodios de tormenta en cuatro enclaves ingleses y encontró una tendencia a reducir los picos de caudal tras la construcción de presas por castores. Es un apoyo al mecanismo, aunque no sustituye las mediciones que permitan conocer el efecto concreto en Dorset.
Las crías de otra familia
Las cámaras grabaron a la pareja del nuevo humedal apareándose, lo que despertó expectativas de reproducción. Pero en agosto de 2026 todavía no se habían observado crías de esos dos animales.
Sí hubo dos nuevas crías en otra familia que ya vivía en Little Sea antes de las sueltas autorizadas. Con ellas, ese grupo sumaba siete individuos entre adultos y descendientes de distintas temporadas.
Recuperar también exige seguimiento
El regreso de los castores necesita planificación para compatibilizar sus beneficios con los usos del territorio. La política inglesa sobre reintroducciones exige que los proyectos autorizados demuestren ventajas ambientales, consulten a los propietarios y expliquen cómo gestionarán posibles efectos negativos. Sus planes deben abarcar, por lo general, al menos diez años.
Esto importa porque retener agua puede favorecer un humedal y, en otras circunstancias, afectar a terrenos agrícolas o infraestructuras. Las autoridades contemplan apoyo y medidas de gestión para resolver esos conflictos. La recuperación de la especie requiere acompañar lo que ocurre después de abrir las cajas de transporte.
El balance de Studland muestra cambios visibles en poco tiempo, con nuevas charcas, fauna registrada y agua conservada durante la sequía. La actualización oficial más reciente consultada, correspondiente a agosto de 2026, ha sido publicada en la página del proyecto del National Trust.
Imagen: NasserHalaweh / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)







