China activa un imán 700.000 veces más fuerte que el de la Tierra: el hito que desafía las leyes de la física

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Publicado el: 8 de febrero de 2026 a las 20:00
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Debe describir exactamente lo que se ve y reforzar el contexto científico.

China asegura haber alcanzado un nuevo récord con un imán capaz de generar 35,6 teslas, una intensidad que equivale a más de 700.000 veces el campo magnético medio de la Tierra. El hito no es solo una cifra llamativa. La clave está en cómo lo han conseguido y para qué puede servir, especialmente en investigaciones que acaban conectando con temas muy “de calle” como la eficiencia energética, la electrónica o incluso la medicina.

El dispositivo se ha instalado en la Synergetic Extreme Condition User Facility, en el distrito de Huairou (a las afueras de Pekín), una infraestructura pensada para reproducir condiciones que en un laboratorio normal son casi imposibles. Allí combinan campos magnéticos intensos, temperaturas ultrabajas y altas presiones para ver cómo se comporta la materia cuando la “aprietas” al límite.

Un imán “todo superconductivo” con menos gasto eléctrico

Aquí viene lo importante. Según la Academia China de Ciencias (CAS), se trata de un imán totalmente superconductivo (all-superconducting) y además de uso compartido, es decir, diseñado para que distintos equipos de investigación lo utilicen como herramienta común. ¿Por qué importa que sea superconductivo? Porque, en términos generales, la superconductividad permite transportar corriente con pérdidas muchísimo menores que en conductores convencionales, lo que se traduce en un consumo eléctrico más contenido para mantener un campo tan bestia durante mucho tiempo.

En la práctica, esto significa estabilidad. Y la estabilidad es oro cuando hablamos de ciencia de materiales. El propio Luo Jianlin, investigador del Instituto de Física (CAS), lo resumió así al explicar que el sistema puede mantener de forma estable el campo máximo y encaja bien con otras condiciones extremas como el frío extremo y la alta presión.

Lo que se puede hacer con 35,6 teslas

Vale, pero ¿para qué necesita alguien 35,6 teslas? No es para que te cargue el móvil más rápido mañana, claro. Pero sí puede ayudar a entender y diseñar materiales que acaben mejorando tecnologías energéticas y electrónicas.

La CAS y varios medios estatales chinos apuntan a usos científicos muy concretos. Este tipo de campos magnéticos se emplea, por ejemplo, en mediciones avanzadas como resonancias magnéticas nucleares y otras técnicas que permiten observar propiedades físicas de materiales bajo condiciones extremas. Dicho de otra forma, es una lupa gigantesca para ver cómo se ordenan los electrones y cómo cambian los materiales cuando los llevas al límite.

Esto es especialmente relevante para ámbitos como los materiales cuánticos y los superconductores de alta temperatura, dos líneas de investigación que el mundo entero sigue con lupa porque podrían afectar a cosas tan terrenales como redes eléctricas más eficientes, sensores más precisos o electrónica con menos pérdidas (y sí, a la larga eso también se nota en consumo). 

Un detalle técnico que marca la diferencia

El imán tiene una apertura útil de 35 milímetros, el “canal” por donde se introducen muestras justo donde el campo es máximo. Puede sonar pequeño, pero es el tamaño funcional para muchos experimentos de materiales, porque lo que importa es que el entorno esté controlado y sea repetible.

Y hay otra cifra que llama la atención. Según Global Times, el sistema puede mantener su campo máximo durante más de 200 horas. Eso no es un rato, es casi una semana entera con el experimento estable, sin altibajos. Para cualquier investigación que necesita comparar resultados con precisión, esa continuidad es medio trabajo hecho.

Qué significa esto en el “mundo eco”

Aunque hablemos de un avance de física e ingeniería, el enfoque ecológico está en el trasfondo. La carrera por nuevos materiales (mejores superconductores, componentes más eficientes, tecnologías médicas más precisas) tiene una consecuencia directa. Si consigues dispositivos que hacen lo mismo con menos energía, o redes que pierden menos electricidad por el camino, reduces despilfarro. Y eso, sumado a la transición a renovables, es una pieza más del puzle. No es magia. Es una herramienta potente que puede acelerar avances reales. Y el reloj, en clima y energía, no perdona.

El comunicado oficial ha sido publicado en la CAS.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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