La batalla por uno de los cielos más limpios del planeta se salda con una victoria para la ciencia. La eléctrica AES Andes, filial de la estadounidense AES Corporation, ha desistido de construir INNA, un gigantesco complejo de hidrógeno y amoníaco verdes previsto a pocos kilómetros del Observatorio Paranal, en el desierto de Atacama. La decisión pone fin al proyecto industrial que amenazaba con alterar uno de los cielos nocturnos más oscuros y despejados de la Tierra.
¿En qué consistía exactamente INNA y por qué preocupaba tanto a los astrónomos? El plan ocupaba unas tres mil hectáreas muy cerca de los telescopios de Paranal y Cerro Armazones, donde operan el Very Large Telescope y se levanta el Extremely Large Telescope. La propia Observatorio Europeo Austral (ESO) calculó que las luces, el polvo y las micro vibraciones podían aumentar en hasta un treinta y cinco por ciento el brillo del cielo y degradar de forma grave e irreversible la calidad de las observaciones.
“Cuando se confirme la cancelación, estaremos aliviados de que el complejo industrial INNA no se construya cerca de Paranal”, explica Xavier Barcons, director general de ESO. La representante de ESO en Chile, Itziar de Gregorio-Monsalvo, resume el alivio con una frase sencilla “esta cancelación significa que el proyecto INNA ya no tendrá un impacto negativo en el Observatorio Paranal”.
La paradoja es evidente. Se trataba de un proyecto ligado a la transición energética y a la producción de hidrógeno verde, pero su ubicación podía dañar un recurso igual de limitado la oscuridad natural del cielo. En la práctica, esto afecta a la investigación de exoplanetas, galaxias lejanas e incluso a muchos estudios sobre la evolución del universo.
El caso deja una lección clara para futuros megaproyectos de energías renovables en zonas sensibles. No se trata de frenar la descarbonización, sino de planificar mejor dónde se instalan las grandes plantas y qué distancia se mantiene respecto a observatorios, áreas protegidas o comunidades locales. Proteger el cielo del norte de Chile significa proteger también un laboratorio único para entender nuestro lugar en el cosmos.
La nota de prensa oficial con todos los detalles ha sido publicada en la web del Observatorio Europeo Austral.







