El norte magnético está cambiando (otra vez): esto es lo que cambia para tus dispositivos

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Publicado el: 17 de enero de 2026 a las 12:57
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Representación gráfica del campo magnético de la Tierra con líneas de fuerza azules rodeando el globo terráqueo.

La actualización del Modelo Magnético Mundial 2025 confirma una desaceleración del desplazamiento y refuerza el aviso para aviación, navegación y satélites, mientras que en el uso cotidiano el impacto será casi invisible

El Polo Norte geográfico es un punto fijo del mapa (el extremo del eje de rotación terrestre). El polo norte magnético, en cambio, es una coordenada móvil (el lugar hacia el que se orienta la aguja de una brújula cuando sigue el campo magnético). Ese campo nace en el núcleo externo, donde metales fundidos se mueven y generan un “motor” eléctrico natural que cambia con el tiempo.

Esa variabilidad explica que el norte magnético se desplace a lo largo de décadas y que, por tanto, haya que recalcular periódicamente la orientación magnética que usan numerosos sistemas de navegación.

Modelo Magnético Mundial 2025 (qué se actualiza y por qué importa)

La herramienta que ordena ese “norte móvil” es el World Magnetic Model 2025 (WMM2025), desarrollado y distribuido por organismos científicos y de defensa. La versión vigente se publicó el 17 de diciembre de 2024 y, salvo cambios inesperados, está prevista hasta finales de 2029. En paralelo, se difundió por primera vez un modelo de alta resolución (WMMHR2025), pensado para capturar mejor variaciones regionales del campo.

En su informe anual publicado el 9 de enero de 2026, la NOAA subraya que las comparaciones con datos recientes de los satélites Swarm (Agencia Espacial Europea) confirman que WMM2025 y WMMHR2025 han sido precisos en su primer año de funcionamiento.

Desaceleración del polo norte magnético (qué sabemos de la nueva velocidad)

El dato que más titulares genera es la velocidad. Según ese mismo informe anual, el polo norte magnético ha promediado 36 kilómetros al año en el último periodo analizado (frente a 9 kilómetros al año del polo sur magnético).

En la conversación pública se ha extendido la idea del “frenazo”, tras años en los que se estimaron ritmos mayores, y esa desaceleración facilita que el modelo aguante más tiempo sin degradarse de forma relevante.

En medios divulgativos se ha popularizado que el rumbo actual empuja el norte magnético hacia Siberia, después de un largo recorrido desde el Ártico canadiense. Esa trayectoria no describe un “giro” brusco de la Tierra, sino la evolución del campo en el interior del planeta.

Brújula y declinación magnética (lo que cambia en tierra firme)

Para una brújula, el ajuste clave es la declinación magnética (la diferencia angular entre el norte verdadero y el norte que marca el campo magnético). El WMM actualiza ese valor por zonas y fechas, porque el error se acumula con el tiempo si se navega con datos viejos, sobre todo a latitudes altas y en travesías largas.

En la práctica, nadie va a “cambiar” su brújula. Lo que se actualiza es el cálculo que acompaña a la medición magnética (en cartas, instrumentos profesionales y aplicaciones). De ahí que el foco esté menos en la aguja y más en el dato. El debate sobre la declinación es técnico, pero tiene traducción directa en navegación real (un grado de error sostenido puede convertirse en kilómetros de desvío).

GPS y navegación aérea (por qué el ciudadano casi no lo notará)

El GPS (y, en general, los sistemas GNSS) calcula posición a partir de señales de satélite. No depende del campo magnético para saber “dónde estás”. Donde entra el magnetismo es en la orientación (el rumbo), especialmente en móviles y vehículos cuando el sistema combina GNSS con magnetómetros y sensores inerciales, o cuando el entorno dificulta la señal.

La diferencia se vuelve crítica en aviación y navegación marítima, donde los procedimientos dependen de referencias magnéticas estandarizadas y donde se usan modelos como el WMM para software de guiado y para coherencia cartográfica. La propia NOAA recuerda que la Administración Federal de Aviación de EE UU utiliza el modelo para renombrar pistas cuando su rumbo magnético cambia lo suficiente como para afectar a la designación.

Anomalía del Atlántico Sur y riesgo para satélites (la otra alarma del informe)

La “historia paralela” es la Anomalía del Atlántico Sur (SAA), una zona sobre el Atlántico Sur y parte de Sudamérica donde el campo es más débil. El informe anual citado por NOAA señala que la SAA ha crecido un 8% en el último año y advierte de su relevancia porque incrementa el riesgo de daño por radiación en satélites y puede complicar la propagación de radio.

Esa fragilidad regional se ha explicado también desde la óptica de la misión Swarm, que monitoriza la evolución del campo terrestre y ayuda a localizar áreas donde el blindaje magnético se debilita.

Meteorología espacial y tormentas geomagnéticas (cuando el modelo pierde precisión)

El WMM tiene una limitación conocida: durante tormentas geomagnéticas, la declinación real puede separarse temporalmente de la estimada. El informe anual recoge que entre el 1 de noviembre de 2023 y el 31 de octubre de 2025 hubo 18 tormentas de intensidad fuerte a severa, y advierte de que esas situaciones pueden afectar a la navegación que depende del modelo, especialmente en latitudes altas.

Aun así, el propio documento sostiene que el rendimiento observado se ha mantenido por debajo del margen de error exigido por el Departamento de Defensa de EE UU.

Entonces (hay que cambiar brújulas y GPS)

No. Lo que hay que mantener al día son los modelos y el software que traducen el campo magnético a orientación útil. En el ciudadano común (móvil, coche, rutas urbanas) el cambio será, en la mayoría de los casos, imperceptible. Donde importa es en navegación profesional, operaciones polares, cartografía y sistemas que dependen de referencias magnéticas precisas y coherentes.

Y, en el plano espacial, en la vigilancia de regiones debilitadas como la Anomalía del Atlántico Sur, que se ha convertido en un foco de atención por su impacto potencial sobre satélites y comunicaciones.

El comunicado oficial ha sido publicado en este informe (The US/UK. World Magnetic Model for 2025-2030.)


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