Hertha Metals ha anunciado una ronda de financiación de 133,65 millones de dólares para construir una planta de hierro de alta pureza en Estados Unidos. El proyecto, llamado Hertha Chalyx, busca abastecer a fabricantes de imanes de tierras raras con una tecnología que, según la compañía, reduce los costes y las emisiones frente a los altos hornos convencionales.
La noticia pone el foco en un material que suele quedar fuera de los titulares sobre movilidad eléctrica y energías renovables. El hierro representa alrededor del 70 % del peso de los imanes de neodimio, pero producirlo con la pureza necesaria exige mucho más que extraer mineral del suelo.
Las cifras del proyecto
| Dato | Cifra |
|---|---|
| Ronda de financiación | 133,65 millones de dólares |
| Aportación del Gobierno de EE. UU. | 65 millones (cerca del 49 %) |
| Producción prevista de Chalyx | 10 000 toneladas |
| Planta de demostración de Conroe | 360 toneladas al año |
| Pureza alcanzada | 99,95 % |
| Ahorro de costes que declara la empresa | 25 % |
| Recorte de emisiones que declara | 50 % con gas natural y hasta 98 % con hidrógeno limpio |
De dónde salen los 133,65 millones
La operación, anunciada el 29 de septiembre de 2026, incluye 65 millones de dólares de inversión del Gobierno estadounidense. Esa cantidad forma parte de los 133,65 millones totales y se canaliza mediante el programa IBAS, dedicado a reforzar la industria vinculada a la defensa, junto con la Unidad de Defensa Económica. Es decir, casi la mitad de la ronda, alrededor del 49 %, procede de fondos públicos.
Khosla Ventures y Doerr Capital encabezan la ronda, en la que también participan Toyota Ventures y Siemens Financial Services, entre otros inversores. Los fondos permitirán construir Chalyx, con una producción prevista de 10 000 toneladas de hierro de alta pureza para aplicaciones siderúrgicas y magnéticas.
Por qué un imán de neodimio es sobre todo hierro
¿Qué tiene que ver este metal con un coche eléctrico o un aerogenerador? Los imanes de neodimio, hierro y boro (NdFeB) se utilizan en muchos motores eléctricos y en determinados generadores eólicos, donde ayudan a obtener equipos potentes y compactos.
Un informe del Departamento de Energía estadounidense sitúa su composición aproximada en un 69 % de hierro, un 30 % de tierras raras y un 1 % de boro. El nombre del imán puede despistar, porque el ingrediente mayoritario es precisamente el hierro.
La pureza también cuenta. En agosto, Hertha comunicó que había alcanzado un 99,95 %, una especificación exigida por grandes fabricantes de estos imanes, y señaló que incluso pequeñas impurezas pueden perjudicar su fuerza y durabilidad.
Cómo funciona su horno de una sola etapa
La tecnología de Hertha, denominada Flex-HERS, reúne en un mismo reactor operaciones que la ruta tradicional realiza en varias etapas. Utiliza electricidad y gas natural o hidrógeno para transformar el mineral en hierro o acero, sustituyendo el uso de carbón del proceso convencional.
La empresa explica que puede trabajar con minerales de distintas calidades e incluso con determinados residuos ricos en óxidos de hierro. Entre ellos está la cascarilla, la capa de óxido que se desprende del acero durante su procesamiento y que puede recuperarse como materia prima.
Según sus cálculos, el coste de producción sería un 25 % inferior al de los altos hornos convencionales. Ese porcentaje se refiere a fabricar el material y no permite deducir cuánto podría abaratarse un coche o cualquier otro producto que lo incorpore.
Un 50 % o un 98 % menos de emisiones: depende del gas
Hertha atribuye a su proceso una reducción de emisiones del 50 % cuando utiliza gas natural y de hasta el 98 % con hidrógeno limpio. Son cifras comunicadas por la compañía, mientras que la nueva instalación todavía tiene que construirse y demostrar su funcionamiento a esa escala.
La diferencia entre ambos escenarios importa. El gas natural sigue siendo un combustible fósil, y la propia empresa plantea pasar al hidrógeno limpio cuando su disponibilidad y su precio lo permitan, sin cambiar el horno.
Además, el hidrógeno tampoco garantiza por sí solo una producción limpia. La Agencia Internacional de la Energía explica que su huella depende de cómo se obtiene y, cuando se produce mediante electrólisis, de la electricidad utilizada, por lo que el balance ambiental exige mirar más allá de la fábrica.
Estados Unidos importa casi todo este hierro
Según el comunicado, Estados Unidos importa casi todo el hierro de alta pureza empleado en estos imanes. Chalyx pretende ofrecer una alternativa nacional para reducir esa dependencia y facilitar el suministro a sus fabricantes.
«Estamos construyendo la cadena de suministro que este país necesita», afirma Laureen Meroueh, fundadora y consejera delegada de Hertha Metals. Su propuesta combina la seguridad del abastecimiento con el intento de abaratar la fabricación y reducir sus emisiones.
De 360 a 10 000 toneladas: el salto pendiente
Hertha ya opera una instalación de demostración en Conroe, Texas, con capacidad de 360 toneladas anuales. También está pasando por los procesos de evaluación necesarios para convertirse en proveedor de grandes productores estadounidenses de imanes. Pasar a Chalyx supone multiplicar esa capacidad por unas 28 veces.

La previsión comunicada es iniciar las obras de Chalyx durante 2026. El siguiente paso será comprobar si consigue mantener la pureza, el ritmo de producción y las ventajas anunciadas al aumentar el volumen.
Para la transición energética, el interés está en reducir también la contaminación asociada a fabricar sus componentes. El comunicado oficial sobre esta financiación fue publicado el 29 de septiembre de 2026 en Business Wire.
Imagen: Hertha Metals











