Un exbanquero compra una mina de carbón por 1,7 millones sin saber qué había dentro y acaba descubriendo un tesoro de tierras raras valorado en 315 millones que cambia la historia de EEUU para siempre

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Por HoyECO
Publicado el: 10 de junio de 2026 a las 21:46
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Exbanquero junto a la mina Brook Mine en Wyoming donde se descubrieron tierras raras valoradas en 315 millones.

Lo que parecía una compra modesta de carbón en Wyoming se ha convertido en una historia mucho más grande. Randall W. Atkins, presidente y consejero delegado de Ramaco Resources, compró en 2011 la Brook Mine por unos 2 millones de dólares (cerca de 1,7 millones de euros), y ahora la compañía asegura que allí hay tierras raras y minerales críticos mezclados con carbón, arcillas y pizarras carbonosas.

La conclusión importante es esta. No estamos ante un tesoro listo para sacar mañana, sino ante un proyecto todavía en fase de exploración que podría ayudar a Estados Unidos a reducir su dependencia de China en materiales esenciales para imanes, semiconductores, defensa, turbinas eólicas y vehículos eléctricos. Y ahí está la clave.

La sorpresa bajo el carbón

La Brook Mine está cerca de Sheridan, en Wyoming, una zona históricamente ligada al carbón. Ramaco explica que la propiedad incluye más de 15.800 acres de terrenos propios y arrendados, y que el terreno comprado procede de la antigua Sheridan-Wyoming Coal Company.

Lo curioso es que el interés inicial no estaba en las tierras raras. Según el informe técnico de Weir International, Ramaco empezó a explorar el potencial de estos óxidos minerales en 2019, después de análisis realizados con muestras de sondeos y con apoyo del National Energy Technology Laboratory (NETL), dependiente del Departamento de Energía de Estados Unidos.

Desde entonces, el proyecto ha pasado de ser una vieja mina de carbón a una posible fuente de materiales estratégicos. En minería esto no es tan raro como suena. A veces se busca una cosa y la geología enseña otra.

Qué han encontrado

Los elementos citados por Ramaco no son nombres que se escuchen en una conversación normal, pero están dentro de objetos muy cotidianos. Entre ellos aparecen neodimio, praseodimio, disprosio, terbio, itrio y samario, además de minerales críticos como galio, germanio y escandio.

¿Para qué sirven en la práctica? El neodimio y el praseodimio son básicos para imanes de alto rendimiento, los mismos que se usan en motores eléctricos y aerogeneradores. El disprosio y el terbio ayudan a que esos imanes funcionen mejor con calor, algo nada menor cuando hablamos de coches, turbinas o equipos militares.

El galio también tiene peso propio, sobre todo por su uso en semiconductores y tecnologías avanzadas. No es una palabra de moda. Es una pieza más de esa cadena invisible que permite fabricar desde electrónica hasta sistemas de comunicación.

Por qué importa tanto

Las tierras raras no se llaman así porque apenas existan. La Agencia Internacional de la Energía recuerda que estos 17 elementos son relativamente abundantes en la corteza terrestre, pero rara vez aparecen en concentraciones fáciles y baratas de aprovechar. Separarlos bien es lo difícil.

El problema de fondo es la concentración del mercado. En 2024, China representó el 60 % de la producción minera mundial de tierras raras magnéticas, el 91 % del refinado y el 94 % de la fabricación de imanes permanentes sinterizados. Dicho de otra forma, buena parte del coche eléctrico, la eólica y la electrónica avanzada pasan por una cadena muy estrecha.

Estados Unidos ya produce concentrados de tierras raras, pero sigue teniendo dependencia exterior en compuestos y metales. El USGS estimó que la dependencia neta de importaciones de Estados Unidos para compuestos y metales de tierras raras fue del 67 % en 2025, y que China fue la principal fuente de importación entre 2021 y 2024.

La letra pequeña

Aquí conviene bajar un poco el entusiasmo. Ramaco y sus documentos técnicos insisten en que las estimaciones de la Brook Mine son recursos minerales inferidos, no reservas probadas. Eso significa que todavía no tienen demostrada su viabilidad económica final.

El informe técnico de Weir fechado en septiembre de 2025 estimó 1,3916 millones de toneladas cortas de óxidos minerales críticos in situ, con una concentración media de 498 partes por millón en base ceniza. También advirtió de riesgos relevantes, incluidos la calidad, la cantidad, la continuidad lateral, la planificación minera y las condiciones de mercado.

Esto cambia mucho la lectura. No es lo mismo decir que hay materiales en el subsuelo que afirmar que ya se pueden vender con beneficios durante décadas. En minería, el camino entre una muestra prometedora y una mina rentable puede ser largo, caro y lleno de permisos.

El reto ambiental

Las tierras raras son importantes para tecnologías limpias, pero extraerlas no es automáticamente limpio. La minería exige agua, energía, manejo de residuos y control de posibles impactos en suelo y acuíferos. Ahí es donde una noticia de energía renovable se cruza con una pregunta incómoda. ¿Queremos minerales para la transición energética sin vigilar cómo se sacan?

El informe de Weir señala que Brook Mine cuenta con un permiso de minería superficial en Sheridan County y que se han realizado estudios ambientales de base, incluidos controles de agua subterránea y superficial. También indica que se prevén balsas o sistemas para residuos del procesamiento de minerales críticos, con diseños aún en evaluación.

Ramaco, además, ha cambiado parte del enfoque técnico. En febrero de 2026 anunció un proceso propio de carbo-cloración, que sustituye el esquema anterior basado en extracción por disolventes, y ha encargado a Hatch una revisión del estudio conceptual. La planta piloto completa, según la compañía, debería iniciar operaciones a escala piloto en 2027.

Qué puede pasar ahora

El último movimiento es comercial. El 28 de mayo de 2026, Ramaco anunció un memorando de entendimiento no vinculante con REalloys para estudiar un posible acuerdo de suministro de carbonato mixto de tierras raras y óxido de escandio procedentes de Brook Mine. Atkins afirmó que el objetivo es apoyar una cadena de imanes permanentes «resistente» y sin depender de China.

La palabra clave es «posible». El propio comunicado reconoce que Brook Mine sigue siendo una propiedad en fase de exploración, y que no hay garantía de que se convierta en una mina comercial a gran escala ni de que los recursos inferidos pasen a ser reservas minerales.

Aun así, el hallazgo merece atención. Si los próximos estudios confirman la recuperación, los costes, los permisos y los clientes, Wyoming podría pasar de ser un símbolo del carbón a formar parte de la nueva carrera por los minerales de la transición energética. No es poca cosa.

El comunicado oficial más reciente sobre este acuerdo ha sido publicado por Ramaco Resources en PRNewswire.


HoyECO

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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