Polonia ha puesto en marcha uno de los proyectos viarios más ambiciosos de su historia reciente. El nuevo tramo de la S6 entre Police y Goleniów tendrá 23,4 kilómetros e incluirá un túnel de unos 5 kilómetros bajo el río Óder, que será el más largo del país destinado al tráfico por carretera.
La promesa es fácil de entender. El recorrido entre Police y el enlace de Goleniów Północ bajará de 58 a 23 kilómetros, mientras una parte del tráfico pesado dejará de atravesar Szczecin. Pero hay un matiz importante, porque una carretera más corta puede ahorrar combustible en cada viaje sin convertirse por sí sola en una solución climática.
La obra más cara de la GDDKiA
El contrato asciende a 5.300 millones de eslotis y será ejecutado por un consorcio formado por la empresa polaca NDI y las compañías turcas Doğuş İnşaat ve Ticaret y Dogus Construction Poland. Según la administración de carreteras polaca, es el contrato de construcción de mayor valor firmado desde la creación de la GDDKiA. No es poca cosa.
El ministro de Infraestructuras, Dariusz Klimczak, lo resumió como «la inversión viaria más exigente de Polonia desde el punto de vista de la ingeniería». El tramo forma parte de la Circunvalación Occidental de Szczecin, conocida localmente como «Zośka», un anillo de casi 50 kilómetros dividido en tres grandes obras.
Dos túneles bajo el Óder
Aunque se habla de un único túnel, en realidad habrá dos tubos independientes. Cada uno alojará una calzada de la S6 con dos carriles y será excavado mediante una enorme tuneladora TBM. Su diámetro exterior se acercará a los 15 metros y el revestimiento tendrá 60 centímetros de espesor.
La carretera quedará hasta 45 metros por debajo de la superficie. La parte inferior de la estructura alcanzará una profundidad máxima de 51 metros y los accesos tendrán alrededor de 600 metros. Entre ambos tubos se construirán 19 pasos transversales para evacuar a los usuarios en caso de emergencia.
Bajo un corredor industrial
El recorrido explica buena parte de la dificultad. La perforación pasará bajo las instalaciones de la planta química de Police, varias líneas ferroviarias, la carretera regional DW114, los terrenos del puerto de Police y, finalmente, el cauce del Óder. La salida aparecerá unos 500 metros después de la orilla oriental.
Conviene aclarar algo que puede despistar al lector español. Police no se refiere a una comisaría, sino a la ciudad polaca situada al norte de Szczecin. Cerca del enlace se levantarán un Centro de Gestión del Túnel y un Centro Regional de Gestión del Tráfico, que serán el cerebro cotidiano de la infraestructura.
Menos kilómetros y menos atascos
Hoy, para ir desde Police hasta Goleniów Północ, al otro lado del río, es necesario recorrer unos 58 kilómetros. Con la nueva S6 serán 23 kilómetros, y la GDDKiA calcula que el tiempo de viaje se reducirá varias veces. Además, una parte importante de los camiones vinculados a la zona química ya no tendrá que cruzar el centro de Szczecin.
¿Qué significa esto para quien vive allí? Menos rodeos, menos tiempo atrapado en el tráfico y, previsiblemente, menos ruido y humos en algunas calles urbanas. Y eso se nota, sobre todo en verano, cuando las carreteras actuales sufren retenciones frecuentes.
La factura climática
La lectura climática necesita más cuidado. La carretera puede reducir el consumo de un trayecto concreto al recortar 35 kilómetros, pero el resultado total dependerá de cuántos vehículos la utilicen y de qué motores lleven. La Agencia Europea de Medio Ambiente recuerda que el transporte por carretera generó el 72,9 % de las emisiones del transporte de la UE en 2023 y que el aumento de la movilidad ha compensado buena parte de las mejoras de eficiencia.
Eso no convierte automáticamente el proyecto en «verde». En los comunicados oficiales consultados no se publica una cifra sobre la huella de carbono del cemento, el acero, la excavación y la energía de las tuneladoras. El balance real dependerá tanto de cómo se construya como del tráfico que atraiga después de 2033.
La parte ambiental
La GDDKiA explica que la solución subterránea se eligió por las condiciones del terreno y por cuestiones ambientales. También permite atravesar un corredor fluvial utilizado por la navegación hacia el puerto de Szczecin sin colocar la calzada sobre el cauce. En el fondo, el túnel busca resolver una conexión difícil sin convertir la superficie del río en una gran barrera viaria.
El proyecto incluye 22 estructuras de puente, ocho de ellas sobre cursos de agua. Sus apoyos se separarán más para dejar espacio al paso de animales y también se construirán dos grandes pasos superiores para fauna. Son medidas de mitigación, no simples adornos del plano.
La autoridad regional de aguas ha señalado que el drenaje del túnel deberá construirse sin alterar el funcionamiento de los ecosistemas acuáticos existentes. Los permisos también fijan condiciones para reducir el impacto sobre el agua y el suelo. Aquí estará una de las pruebas más delicadas de la obra.
Cuándo estará listo
El calendario es largo porque todavía queda mucho trabajo antes de que las tuneladoras empiecen a girar. El contrato reserva 10 meses para los proyectos ejecutivos y 80 meses para las obras, aunque los trabajos preliminares pueden avanzar antes de que esté aprobado todo el diseño.
En 2027 debería comenzar la construcción de los muros de la cámara de lanzamiento. La excavación está prevista para 2028 y los dos tubos tendrían que quedar perforados en 2031. Después harán falta unos dos años para completar la estructura, las instalaciones y los sistemas de telecomunicaciones.
Una primera conexión de 1,5 kilómetros hasta el enlace de Police podría abrir en 2029, pero el túnel completo y el tramo Police-Goleniów no entrarían en servicio hasta 2033.
El comunicado oficial del organismo responsable ha sido publicado por la Dirección General de Carreteras Nacionales y Autopistas de Polonia (GDDKiA).



