Jensen Huang, CEO de NVIDIA, sobre el empleo: «La próxima demanda sin precedentes será de oficios como electricistas, trabajadores de la construcción y fontaneros»

Publicado el 20 de septiembre de 2026 a las 10:47
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Jensen Huang, CEO de NVIDIA, haciéndose un selfi con asistentes

Suena extraño pero Jensen Huang, CEO de NVIDIA, y otros expertos coinciden: «La próxima demanda sin precedentes de empleo será de oficios como electricistas, trabajadores de la construcción y fontaneros»

El CEO de Nvidia sostiene que los centros de datos, las fábricas de chips y las nuevas redes eléctricas impulsarán los oficios técnicos, aunque las estadísticas laborales matizan la promesa de salarios superiores a 100.000 dólares.

La inteligencia artificial suele presentarse como un fenómeno digital, pero su expansión depende de una infraestructura completamente física. Cada nuevo modelo necesita centros de datos, redes eléctricas, sistemas de refrigeración, cableado, tuberías y edificios capaces de funcionar durante las 24 horas.

Para Jensen Huang, fundador y CEO de Nvidia, esta realidad abrirá una etapa de fuerte demanda para electricistas, fontaneros, trabajadores de la construcción, siderúrgicos y técnicos de redes. Durante una conversación con Larry Fink en el Foro Económico Mundial de Davos 2026, Huang calificó el despliegue de la IA como la mayor construcción de infraestructuras de la historia y afirmó que generará numerosos puestos de trabajo.

La nube, pese a su nombre, ocupa suelo y consume recursos. La expansión ya está provocando disputas por el territorio, la electricidad y el agua, como demuestra el proyecto de un centro de datos valorado en 1.000 millones de dólares que generó oposición vecinal en Texas.

La inteligencia artificial dispara la demanda de electricistas y fontaneros

La previsión de Huang encuentra respaldo parcial en las proyecciones actualizadas del Bureau of Labor Statistics de Estados Unidos. El organismo calcula que el empleo de electricistas crecerá un 9 por ciento entre 2025 y 2035, tres veces más que el promedio del conjunto de las ocupaciones.

Durante ese periodo se esperan unas 72.700 vacantes anuales para electricistas. El propio organismo menciona el crecimiento de la inteligencia artificial, los centros de datos y la necesidad de modernizar la red eléctrica como factores que impulsarán estas oportunidades.

La tendencia también alcanza a otros oficios. El empleo de fontaneros, instaladores de tuberías y especialistas en sistemas de vapor aumentaría un 7 por ciento, con alrededor de 42.000 vacantes cada año. Para los trabajadores y ayudantes de la construcción, la previsión es de un crecimiento del 6 por ciento y unas 137.000 oportunidades anuales, aunque buena parte procederá de jubilaciones y cambios de profesión.

Estos datos muestran que el auge no dependerá exclusivamente de Nvidia o de las fábricas de chips. Las redes eléctricas, las energías renovables, la rehabilitación de edificios y la sustitución de infraestructuras envejecidas también necesitarán profesionales técnicos.

Los salarios de seis cifras existen pero no son la norma

Huang aseguró que algunos trabajadores que participan en la construcción de fábricas de chips y centros informáticos ya perciben salarios de seis cifras. También afirmó que las remuneraciones prácticamente se habían duplicado en determinadas zonas de Estados Unidos debido a la escasez de profesionales. Se trata, sin embargo, de una observación del ejecutivo y no de la situación salarial general de todo el sector. (businessinsider.com)

Las cifras oficiales introducen un matiz importante. El salario mediano de los electricistas fue de 63.190 dólares anuales en mayo de 2025. El 10 por ciento con mayores ingresos superó los 108.510 dólares, lo que confirma que alcanzar las seis cifras es posible, aunque corresponde al segmento mejor remunerado.

Entre los fontaneros e instaladores de tuberías, el salario mediano alcanzó los 63.800 dólares y el grupo con mayores ingresos superó los 108.420. En cambio, los trabajadores y ayudantes de la construcción registraron una mediana de 46.680 dólares, con el inicio del tramo del 10 por ciento mejor pagado situado en 76.400 dólares.

La ubicación, la experiencia, las horas extraordinarias, la afiliación sindical y la especialización pueden cambiar considerablemente esas cantidades. En España también se observa una dificultad creciente para atraer jóvenes a estos trabajos, como refleja el testimonio de un albañil español que reconoce que el oficio puede estar bien pagado, pero sigue perdiendo candidatos frente al empleo de oficina.

Los empleos técnicos de la IA necesitan formación profesional

Que estos puestos no exijan necesariamente una carrera universitaria no significa que sean trabajos sin cualificación. La mayoría de los electricistas estadounidenses se forma mediante programas de aprendizaje que duran entre cuatro y cinco años, combinando clases técnicas con unas 2.000 horas anuales de trabajo remunerado.

Los fontaneros también suelen completar aprendizajes profesionales y en numerosos estados necesitan una licencia. En las obras vinculadas a centros de datos se añaden conocimientos sobre sistemas de alta tensión, climatización, refrigeración industrial, prevención de incendios, automatización y seguridad laboral.

La oportunidad señalada por Huang depende, por tanto, de ampliar la formación profesional y los programas de aprendizaje. Sin ese relevo, la escasez de trabajadores puede retrasar proyectos, elevar sus costes y convertir la mano de obra especializada en uno de los principales límites para el crecimiento de la IA.

El auge de los oficios no elimina los riesgos laborales de la IA

La visión optimista de Huang no garantiza que la inteligencia artificial vaya a crear más empleos de los que destruya. Los puestos administrativos y algunas tareas iniciales de programación, atención al cliente o análisis documental presentan una exposición mayor a la automatización que las actividades físicas desarrolladas en entornos cambiantes.

También los oficios evolucionarán. La construcción modular, los componentes prefabricados y las herramientas robotizadas pueden reducir determinadas tareas auxiliares, aunque seguirán siendo necesarios profesionales capaces de instalar, supervisar, reparar y certificar los sistemas. El propio organismo laboral estadounidense advierte de que la prefabricación limitará el crecimiento de algunos ayudantes de obra.

Por eso conviene diferenciar las proyecciones comprobables de los escenarios extremos sobre el desempleo por la IA. La tecnología puede reducir ciertas ocupaciones y, simultáneamente, aumentar la necesidad de personas capaces de construir y mantener la infraestructura que la hace funcionar.

La conclusión no es que los trabajos manuales sustituirán a los digitales. El perfil más buscado será cada vez más híbrido, con conocimientos técnicos, experiencia práctica y capacidad para trabajar junto a sistemas automatizados. En la economía de la inteligencia artificial, saber instalar, reparar y mantener puede resultar tan estratégico como saber programar.

El vídeo oficial de la conversación entre Larry Fink y Jensen Huang ha sido publicado por el Foro Económico Mundial.

Imagen: Anderseidesvik / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)

Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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