La NASA lo confirma: una nave espacial construida en 2018 acaba de «besar» al Sol a más de 690.000 km por hora y ha regresado para contarlo. Lo que acaba de enviar podría cambiar la ciencia para siempre.

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Publicado el: 6 de febrero de 2026 a las 21:56
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Sonda solar Parker de la NASA volando junto al Sol durante su acercamiento más extremo a la corona solar.

La madrugada de Año Nuevo no solo trajo uvas y brindis. También trajo una noticia discreta pero histórica que llegó desde el otro lado del sistema solar. Lasonda solar Parker de NASA ha confirmado que sigue en buen estado tras completar el acercamiento más extremo que jamás ha hecho una nave al Sol, a tan solo unos 6,1 millones de kilómetros de la superficie y viajando a unos 690 000 kilómetros por hora, la velocidad más alta alcanzada por un artefacto humano.

Dicho de otra manera, Parker se movía tan rápido que habría podido ir de Tokio a Washington en aproximadamente un minuto. Y mientras lo hacía, atravesó la corona solar, la región tenue y ardiente que rodea al Sol y que sigue siendo uno de los grandes enigmas de la física espacial.

Un viaje de décadas para rozar nuestra estrella

Este encuentro de récord no es un golpe de suerte. Es el resultado de una coreografía orbital cuidadosamente planificada durante más de seis años, apoyada en siete maniobras de asistencia gravitatoria con Venus. La última pasada por el planeta vecino, el 6 de noviembre de 2024, ajustó la órbita de Parker para que pudiera sumergirse hasta esos 3,8 millones de millas sobre la superficie solar el pasado 24 de diciembre.

Durante el máximo acercamiento, la nave no puede comunicarse con la Tierra. Demasiado calor, demasiada radiación, demasiado ruido de fondo en las comunicaciones. Por eso, el primer alivio llegó el 26 de diciembre, cuando el centro de operaciones del Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins recibió una simple señal de radio que decía, en esencia, que la nave seguía viva. Días después, el 1 de enero, empezó a llegar la telemetría detallada que confirmaba que Parker ejecutó todas las órdenes programadas y que sus instrumentos científicos funcionaron con normalidad durante el sobrevuelo.

«Todo pinta bien con los sistemas de la nave espacial y el funcionamiento de los instrumentos» resumía Michael Buckley, portavoz del centro, que definió a Parker como «una nave espacial realmente extraordinaria». Una opinión que en buena parte comparten los equipos de misión de la NASA, que llevan décadas soñando con tener datos tan cercanos del Sol.

Qué viene ahora con los datos de Parker

Lo que se está descargando ahora no son fotos bonitas para publicar en redes. Son medidas muy precisas de campos magnéticos, partículas cargadas y estructuras finísimas del plasma solar. El objetivo es entender por qué la corona llega a temperaturas cientos de veces más altas que la superficie visible del Sol y cómo se acelera el viento solar que sopla constantemente hacia el espacio.

En pasadas anteriores, Parker ya había detectado fenómenos inesperados como los llamados «switchbacks», cambios bruscos en la dirección de los campos magnéticos, y ha permitido seguir de cerca eyecciones de masa coronal, esas enormes burbujas de plasma que el Sol lanza de vez en cuando y que pueden fusionarse entre sí y volverse todavía más energéticas. Las observaciones recientes ayudan a ver cómo estas estructuras se mezclan, cómo cambian su trayectoria y cómo ganan energía en los primeros millones de kilómetros tras abandonar la corona.

Según la heliofísica Kelly Korreck, que trabajó en uno de los instrumentos de la misión, «al obtener información de primera mano sobre lo que sucede en la atmósfera solar, la Sonda Solar Parker ha revolucionado nuestra comprensión del Sol». No es una frase menor si pensamos que, hasta ahora, casi todo lo que sabíamos de esas regiones tan extremas venía de observaciones lejanas o de modelos teóricos.

Qué tiene que ver esto con la vida en la Tierra

Puede que la pregunta que te hagas sea otra. Qué tiene que ver todo esto con tu día a día, con la factura de la luz o con que funcione el GPS del móvil. En el fondo, la misión Parker forma parte del programa «Living With a Star», con el que la NASA quiere entender mejor cómo la actividad solar influye en la Tierra y en una sociedad cada vez más electrificada y conectada.

Las mismas eyecciones de masa coronal que Parker estudia de cerca son las que, días después, pueden desencadenar tormentas geomagnéticas en nuestro planeta. En los casos más intensos, estas tormentas no solo alimentan auroras espectaculares en el cielo. También pueden inducir corrientes en las líneas de alta tensión, afectar a satélites de comunicaciones, desorientar sistemas de navegación y poner en aprietos a operadores de redes eléctricas y oleoductos. Anticipar mejor estos eventos significa, en buena medida, proteger la infraestructura que sostiene la transición energética y la vida moderna.

Por eso los expertos insisten en que Parker no es solo una misión de récords y cifras impresionantes. Es una especie de estación meteorológica adelantada que, si todo va bien, permitirá mejorar los modelos de clima espacial, ajustar alertas tempranas y planificar mejor cómo blindar satélites, redes y sistemas críticos frente a un Sol que a veces se comporta de manera mucho más brusca de lo que parece cuando lo miramos desde la ventana.

Dos encuentros más de alto voltaje

La historia no termina aquí. La NASA ya ha confirmado que la sonda repetirá prácticamente la misma jugada dos veces más en 2025, con nuevos acercamientos extremos previstos para el 22 de marzo y el 19 de junio, a distancias y velocidades similares a las del sobrevuelo de Navidad. A partir de ese momento, la misión podrá prolongarse con sucesivos pasos por la corona que consoliden el ciclo completo de actividad solar que Parker está ayudando a dibujar.

Queda por ver qué sorpresas esconden esos datos que ahora viajan lentamente por la Red de Espacio Profundo hacia las antenas terrestres. Lo que sí parece claro es que, por primera vez, la humanidad está tomando medidas directas en un entorno donde hasta hace nada solo podíamos imaginar lo que ocurría.

El comunicado oficial con todos los detalles técnicos de este histórico acercamiento y del estado actual de la misión ha sido publicado en el artículo NASA’s Parker Solar Probe Reports Healthy Status After Solar Encounter.


Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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