Soluciones Técnicas de Amianto, S.L. tiene el objetivo de almacenar de forma definitiva residuos con amianto en el paraje de La Castra, situado al noroeste de Albacete y cerca del límite con La Gineta. Está previsto que la instalación ocupe 18,59 hectáreas agrícolas y tendría nueve vasos con capacidad para unas 279.989 toneladas en su conjunto.
El citado proyecto todavía no ha recibido autorización. La Dirección General de Calidad Ambiental abrió el pasado 4 de agosto un periodo de información pública, que se extenderá durante un plazo de 30 días hábiles, para revisar la solicitud y el estudio de impacto ambiental, así como para presentar alegaciones.
Nueve vasos y 25 años
La documentación con la que se cuenta en la actualidad plantea reducir de 14 a nueve los vasos previstos en un primer momento. Cada uno de ellos dispondría de una capacidad aproximada de 51.850 metros cúbicos, de forma que la capacidad total de todos ellos sumaría 466.648 metros cúbicos.
El promotor estima una vida útil de 25 años y que, de media, van a entrar 11.200 toneladas al año, con entre seis y siete camiones por día de trabajo. Solo un vaso se mantendría abierto mientras esté en uso; el resto permanecería cerrado. Cuando uno de ellos se llene, será necesario sellarlo y restaurarlo antes de comenzar a trabajar en el siguiente.
Qué residuos recibiría
El depósito se destinará al almacenamiento de placas, tubos, cubiertas y otros elementos de fibrocemento procedentes, en su mayoría, de demoliciones de edificios, aunque se abre la puerta a otros usos que en este momento no se están considerando. Los residuos han de estar embalados, paletizados, encapsulados y sellados.
A pesar de que el amianto retirado es un material que debe ser considerado como residuo peligroso, sí existe normativa que permite el depósito de determinados materiales directamente relacionados con la construcción que contienen amianto en vertederos para residuos no peligrosos, aunque debe hacerse bajo estrictas condiciones para impedir la liberación de fibras.
Barreras bajo el terreno
El dictamen hidrogeológico encargado por el promotor considera que la vulnerabilidad del acuífero es muy baja o despreciable. Este dictamen debe ser revisado por la Administración y la vigilancia se mantendría durante al menos 30 años después del cierre.
Los nueve vasos incluirían como mínimo un metro de arcilla compacta, un geotextil protector, una membrana plástica de alta densidad y una capa de drenaje. El agua acumulada sería evacuada hacia unas arquetas de control para su análisis antes de tomar una decisión sobre su destino final.
Se debe tener en cuenta la proximidad de cultivos, entre ellos los pistachos, que también cuentan con el sello de agricultura ecológica. El órgano ambiental solicita, con carácter urgente, estudiar el polvo que pueda generar la actividad, el ruido, los accidentes que pueden producirse en una planta de esta naturaleza y la posible dispersión de fibras.
El permiso sigue abierto
El acceso para los camiones es otro aspecto a considerar. La vía principal, que recorre terrenos de La Gineta, ya servía como vía de acceso y, además, discurre por un camino protegido por una ordenanza que prohíbe la circulación de vehículos de más de diez toneladas de peso.
Ya ha sido emitido un informe de afección por parte del Ayuntamiento de Albacete que, entre otros motivos, es negativo debido a aspectos sustanciales como el tránsito pesado, el riesgo de contaminación, el impacto sobre el paisaje y las molestias que pueda causar a los vecinos.
La información pública no equivale a una autorización. La decisión que adopte el organismo público dependerá de la evaluación de los informes medioambientales y de la autorización ambiental integrada. El alcalde de la ciudad de Albacete, Manuel Serrano, ha comunicado la presentación de alegaciones por parte del Ayuntamiento de Albacete, mientras que el Grupo Municipal Socialista ha instado a que en el Pleno del 27 de agosto se vote un acuerdo de rechazo al proyecto.
El anuncio oficial se ha publicado en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha.



