El creador del canal désertsun02 ha mostrado un colector solar fabricado por él mismo que puede llevar agua por encima de 65 grados mientras circula por su interior. Si alguien se pregunta si una simple caja de madera con tubos de cobre tiene la capacidad de producir agua caliente sin gastar electricidad del propio panel, aquí te contamos cómo lo ha logrado.
El dato sorprende, pero debemos tener en cuenta el contexto, ya que la medición pertenece a un prototipo doméstico, no es un ensayo como tal y no garantiza esa temperatura, ya que pueden influir factores clave como el clima o la propia orientación del caudal.
Cómo convierte el sol en agua caliente
La energía solar no fabrica electricidad como tal, el colector recibe la radiación del sol, lo que permite transferir el calor al agua o a cualquier líquido que circule por las tuberías, algo sencillo de comprender que se recoge en la guía IDA destinada a instalaciones profesionales.
El montaje casero consta de dos tubos de tres metros que se unen con 16 codos formando un serpentín. 18 abrazaderas sujetan el circuito a una base, y después se cierra el circuito con un cristal, sellado con silicona.
El cobre y el cristal hacen el trabajo
Con esto hecho, tenemos una caja que luce como un colector plano acristalado. Lo normal es que estos equipos estén formados por tuberías de cobre en forma de serpiente, una superficie que pueda absorber la luz, aislamiento en la parte inferior y una cubierta acristalada para que no se pierda el calor.
En este invento se ha usado una tubería tipo L ASTM B88, aunque esta nomenclatura es norteamericana, aquí debemos encontrar la EN 1057, que consta del certificado europeo y las certificaciones aplicables.
Llegar a 65 grados exige precaución
Por encima de los 44 grados existe riesgo de quemaduras, por lo que el agua tan caliente no debería salir nunca del grifo, menos si es el de una ducha. En el caso de una instalación doméstica, hace falta control y mezclarla con agua fría para evitar contratiempos.
También hay que tener en cuenta las válvulas de alivio y depósitos de expansión para controlar la presión, presentes en los sistemas permanentes. En lugares fríos donde hay heladas, se suelen usar circuitos cerrados para que el fluido anticongelante no se mezcle con el agua, y el mantenimiento debe realizarlo un profesional o una persona cualificada.
Un apoyo útil, no una caldera completa
El panel puede tener sentido como un experimento o como un precalentador, por ejemplo, en un jardín, en una piscina pequeña, una ducha exterior… En la práctica, el sol aporta el suficiente calor para que el termo o la caldera tengan que trabajar menos, pero esta prueba no permite saber cuánto se puede ahorrar al año.
También se le pueden añadir sensores al diseño, regulación y varios colectores, pero cada elemento que se incorpore influirá en el caudal y la presión. Es ahí cuando el proyecto pasa de ser algo sencillo a algo profesional que requiere una persona cualificada.
El tutorial original se ha publicado en el canal désertsun02 de YouTube.



