¿Sería capaz una familia de mantener una cabaña con la energía generada por un solo panel solar? Iker lo ha estado comprobado de manera temporal junto a su pareja embarazada y su hija, en una cabaña de piedra aislada. En este caso, tuvo un consumo aproximado de 1,8 kWh diarios y, para almacenar la electricidad generada, utilizó una estación portátil de 3 kWh.
Esos resultados no quieren decir que cualquier casa pueda reproducir este sistema. Hubo otros factores para llevar a cabo el experimento con éxito, como cocinar con gas, calentar con leña y reservar la electricidad para el frigorífico, la iluminación y el trabajo.
Una casa ajustada al sol
1,8 kWh de consumo al día equivale a 55 kWh al mes y 657 kWh al año. Para hacernos una idea, la CNMC registra de media, consumos mensuales de 210,9 kWh en el mercado regulado y 218,9 kWh en el mercado libre.
La comparación nos puede valer como escala teniendo en cuenta que cada casa tiene su propio consumo.
Iker plantea tres opciones: reducir el uso de tecnología y recurrir a la leña, utilizar un generador de gasóleo o producir electricidad solar y almacenarla en baterías.
Su familia se decidió por aplicar la tercera alternativa, aunque con recursos tradicionales para hacerla posible. La solución era el uso del panel solar durante el día y de la batería por la noche.
Con su experiencia sólo necesitaba seis horas de sol para cubrir sus necesidades, aunque también reconocía que el rendimiento variaba, entre otros factores, según la potencia, la inclinación, la época del año o el tiempo también.
Menos consumo, no más batería
Iker establece el coste del equipo utilizado en unos 1.900 euros. Para una vivienda conectada del norte de Navarra, estima que podría haber un ahorro de unos 125 euros al año y de 236 euros si se disminuye también la potencia contratada, así que el periodo de amortización sería de casi ocho años.
«El verdadero secreto no es sólo cuánta energía eres capaz de almacenar», explica Iker. Si se deja fuera de la batería la calefacción y la cocina, estima que es posible reducir el consumo eléctrico hasta un 80% en una casa convencional.
El agua marca el límite
Iker estima que, con un uso muy medido, cuatro personas pueden utilizar entre 70.000 y 100.000 litros a lo largo de un año. Esto equivale a entre 48 y 68 litros por persona y día, mientras que el INE registró en 2024 que la media española se situaba en 128 litros. Por tanto, el panel solar representa solo una parte de la ecuación, puesto que la eficiencia y la disponibilidad de agua también determinan si una casa aislada puede funcionar.
Desde la cabaña lograban obtener agua de un pozo utilizando una bomba eléctrica, mientras que la recogida de agua de lluvia requiere un almacenamiento adecuado y sistemas de filtrado. Para que el agua sea potable es necesario que cumpla con una serie de estándares de seguridad, no vale solo con almacenarla en recipientes limpios.
El vídeo se ha publicado en el canal Basquecraft de YouTube.



