Energía

Dinamarca estudia una isla artificial en el mar del Norte capaz de abastecer a 10 millones de hogares

Dinamarca mantiene sobre la mesa una gigantesca isla energética capaz de abastecer a 10 millones de hogares europeos.

Dinamarca estudia una isla artificial en el mar del Norte capaz de abastecer a 10 millones de hogares

En una isla artificial de Dinamarca, a unos 80 km de Jutlandia, se está llevando a cabo un estudio para desarrollar un proyecto que reúna la electricidad de parques eólicos marinos de gran tamaño. El estudio se confeccionó con la idea de crecer hasta los diez gigavatios, el consumo medio de unos diez millones de hogares europeos según el Gobierno danés.

Pero lo cierto es que la Agencia Danesa tiene el proyecto paralizado desde el año 2023. Los motivos son principalmente económicos y está costando mucho encontrar una alternativa más barata para llevarlo a cabo.

Qué es una isla energética

El concepto de isla energética ya da pistas de lo que se trata, pero exactamente es una localización que funciona como un gran nudo de una red eléctrica en el mar: recoge la corriente que producen los aerogeneradores y la concentra para poder enviarla mediante cables submarinos a tierra o a otros países.

El primer diseño de este ambicioso proyecto, que fue presentado en el año 2021, contemplaba una primera superficie de, al menos, 120.000 metros cuadrados, lo equivalente a 18 campos de fútbol. También debía quedar espacio para poder ampliar la instalación y transformar parte de la electricidad en combustibles verdes aptos para barcos, aviones y camiones.

El calendario se retrasa

El proyecto no está cumpliendo con las fechas esperadas. La primera planificación de la Agencia Danesa de la Energía se dio a conocer en el año 2025, en la que se revela una primera fase de cuatro gigavatios con producción completa en el año 2040: la mitad iría a Dinamarca y la otra mitad a Alemania.

Posteriormente se ampliaría con dos nuevas ampliaciones de tres gigavatios cada una, entre los años 2042 y 2044. Con esta electricidad adicional se podrían alimentar plantas de electrólisis, un proceso que usa corriente para separar el hidrógeno del agua. Ese hidrógeno se exportaría también a Alemania con tuberías submarinas.

Pero la realidad es que no hay un escenario confirmado. Son solo promesas que, tal y como está la situación ahora, parecen complicadas de cumplir. Así lo reconoce un documento en el que se confirma que no hay decisiones políticas al respecto ni un calendario definitivo, al igual que el Parlamento danés confirmó en noviembre del año pasado que la decisión final quedaba aplazada por los problemas económicos.

Europa necesita compartir costes

Lo cierto es que, para llevar a cabo un proyecto de tal magnitud, contar solo con dos actores no parece suficiente. Tendría más sentido establecer conexiones internacionales y que la isla pudiera vender electricidad e hidrógeno a varios mercados, especialmente para los días de mucho viento, para así poder repartir los gastos en cables, parques eólicos y equipos de conversión.

En el año 2021 se calculó que este sistema podría costar en torno a los 210.000 millones de coronas danesas, unos 28.000 millones de euros al cambio actualmente. Pero este presupuesto solo correspondería al diseño original y no es una cifra definitiva.

El mar también pone límites

Es importante estudiar el impacto que supondría esta instalación en la isla y en el mar, el tendido de cables en el fondo marino y cómo afecta esto al medio ambiente y a las diferentes especies. Son muchos factores los que se deben tener en cuenta para llevar a cabo un proyecto de tal magnitud.

La información oficial principal se ha publicado en la Agencia Danesa de la Energía.

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