Una finca donde todavía pastan ovejas y vacas podría albergar una batería de gran escala en el Territorio de la Capital Australiana. Private Energy Partners, brazo de desarrollo y ejecución de Quinbrook, ha llevado Flat Rock Energy Storage al proceso ambiental federal para instalarlo en Uriarra Station, a unos dos kilómetros al noroeste de Uriarra Village.
El dato de 520 megavatios impresiona, pero cuenta solo una parte. La solicitud no revela cuántas horas podría descargar la batería, de modo que todavía no puede afirmarse que almacenará unos 2.100 megavatios hora. Esa diferencia es clave para medir su tamaño real.
Una batería conectada a la red
Un sistema BESS es, en la práctica, una gran batería que carga electricidad cuando la demanda es baja y la devuelve cuando más se necesita. Flat Rock utilizaría baterías de iones de litio repartidas en dos zonas, junto con inversores, transformadores, carreteras internas y dos subestaciones.
Una línea aérea enlazaría la subestación del proyecto con otra instalación de Transgrid y con la red de transmisión existente. El diseño presentado evita soterrar ese enlace para reducir las obras sobre los árboles, la vegetación y los cursos de agua.
Uriarra Station ocupa unas 1.200 hectáreas, mientras que el área estudiada para el proyecto abarca 326. Los documentos federales delimitan una huella de alteración de unas 60 hectáreas, cerca del cinco por ciento de toda la finca, aunque la página del promotor mantiene una estimación inicial de alrededor del diez por ciento para el desarrollo.
Potencia no es almacenamiento
Los megavatios indican cuánta potencia puede entregar o absorber la instalación en un momento determinado. Los megavatios hora miden cuánta energía puede guardar. Es parecido a distinguir el caudal de un grifo del tamaño del depósito.
Private Energy Partners reconoce que la capacidad definitiva y la duración del almacenamiento siguen pendientes de los estudios técnicos. Por eso, asumir cuatro horas y calcular más de 2.000 megavatios hora sería una hipótesis, no un dato confirmado.
Como referencia, el Williamsdale BESS del programa Big Canberra Battery tiene 250 megavatios y 500 megavatios hora. Flat Rock superaría ligeramente el doble de su potencia, pero aún no sabemos si también guardaría más energía durante cada ciclo.
Australia construye más baterías
Las baterías no crean electricidad nueva. Su papel consiste en desplazarla en el tiempo, por ejemplo desde las horas solares del mediodía hasta el pico de consumo de la tarde, y responder con rapidez cuando la red necesita apoyo.
El Operador del Mercado Energético Australiano informó en julio de 2026 de que la potencia de las baterías a gran escala conectadas al Mercado Nacional de Electricidad había superado los nueve gigavatios tras más que duplicarse en un año. En la práctica, Flat Rock entra en una carrera nacional por añadir flexibilidad mientras crecen la energía solar y la eólica.
Una finca con más de 150 años
La documentación federal señala que Uriarra Station lleva más de 150 años dedicada al pastoreo y que su vivienda principal se estableció en la década de 1860. La página oficial precisa que Quinbrook adquirió los derechos sobre la finca en mayo de 2026 y que un acuerdo de gestión permitirá mantener la mayor parte del terreno en uso ganadero.
La historia del lugar incluye una visita poco habitual. Un periódico conservado en el archivo de la Biblioteca Nacional de Australia anunció que el entonces vicepresidente estadounidense Richard Nixon acudiría a Uriarra Station en octubre de 1953 para ver una demostración de esquileo y clasificación de lana.
El impacto sigue en estudio
El promotor afirma que la huella se ha ajustado para evitar todos los árboles maduros y los ejemplares con cavidades, que pueden servir para la reproducción de aves. La obra afectaría sobre todo a 56,6 hectáreas de pastizal no autóctono, además de 2,4 hectáreas de pastizal autóctono degradado y 0,8 hectáreas de árboles jóvenes plantados.
Los informes presentados analizan posibles efectos sobre el loro soberbio, la cacatúa gang-gang y el lagarto gusano de cola rosada. Sus autores concluyen que no habría un impacto significativo, pero esa es la evaluación del solicitante. También reconocen riesgos indirectos por polvo, iluminación, ruido, malas hierbas, erosión y sedimentos.
El portal federal mantiene el proyecto en fase de comentario público, por lo que no se trata de una obra aprobada. Además, el promotor todavía debe completar estudios sobre patrimonio cultural, incendios, agua, biodiversidad, ruido, tráfico y paisaje, junto con la tramitación del Gobierno del Territorio de la Capital Australiana.
La decisión todavía está lejos
El calendario del promotor sitúa la planificación y las autorizaciones entre 2026 y 2027, la construcción entre 2027 y 2029 y la puesta en marcha entre 2029 y 2030. La solicitud federal calcula unos 36 meses de obras y una vida operativa de hasta 50 años, tras la cual las instalaciones se retirarían y el terreno alterado se rehabilitaría.
Hasta que se conozcan la duración, el diseño final, la conexión a la red y las condiciones ambientales, Flat Rock sigue siendo una propuesta. Si supera esas etapas con una potencia cercana a 520 megavatios, sería una instalación con más del doble de potencia que la batería Williamsdale.
La documentación oficial del proyecto se ha publicado en el Portal Público de la Ley EPBC del Gobierno australiano.



