Luz verde al megaproyecto de Bill Gates: va a construir la primera central nuclear con tecnología de sodio

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Por HoyECO
Publicado el: 17 de marzo de 2026 a las 20:51
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Recreación de la central nuclear Natrium de TerraPower, el reactor avanzado con sodio impulsado por Bill Gates que se construirá en Kemmerer.

Estados Unidos acaba de dar un paso que muchos en el sector energético miran con lupa. La Comisión Reguladora Nuclear estadounidense ha autorizado la construcción del primer reactor nuclear avanzado de escala comercial que no usa agua como refrigerante, un diseño de la empresa TerraPower, fundada por Bill Gates, en las afueras de la ciudad de Kemmerer.

El proyecto, llamado Kemmerer Unit 1, será un reactor Natrium de 345 megavatios eléctricos que podrá elevar su potencia hasta unos 500 megavatios en picos de demanda. Según el regulador, se trata del primer permiso de construcción para un reactor comercial en casi diez años y del primer visto bueno a un diseño que no es de agua ligera en más de cuatro décadas.

Qué tiene de distinto el reactor Natrium

El Natrium no se parece al típico reactor nuclear que solemos imaginar junto a grandes torres de refrigeración. En lugar de agua a alta presión, usa sodio líquido como refrigerante, un metal que permanece en estado líquido a temperaturas en las que el agua ya estaría hirviendo, lo que permite operar a presiones mucho menores y simplificar parte de los sistemas de seguridad.

Además, el diseño integra un sistema de almacenamiento térmico con sales fundidas. En la práctica, el reactor mantiene una potencia estable y el calor sobrante se guarda en esos tanques de sal caliente, que luego pueden liberar energía extra hacia las turbinas cuando el consumo sube. De esta forma la planta puede comportarse de manera flexible, algo clave cuando en la red hay cada vez más eólica y solar que varían según el tiempo o la hora.

Desde TerraPower recuerdan que llevan años trabajando con el regulador en este diseño. Su director ejecutivo, Chris Levesque, calificó el permiso como “un día histórico para la industria nuclear de Estados Unidos” y adelantó que esperan empezar las obras del reactor en las próximas semanas.

De una central de carbón a un reactor de baja emisión

La planta se construirá junto a la antigua central térmica de Naughton, alimentada con carbón y en proceso de cierre. La idea es aprovechar parte de la infraestructura existente, como las líneas de evacuación eléctrica, y recolocar a parte de la plantilla en los nuevos trabajos de construcción y operación del reactor.

Desde el punto de vista climático, el movimiento es significativo. Los estudios del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático indican que las emisiones de gases de efecto invernadero de la nuclear, medidas en todo su ciclo de vida, son del orden de decenas de gramos de CO₂ equivalente por kilovatio hora, muy por debajo del carbón, que supera con facilidad los 700 gramos, y en una banda similar a muchas renovables.

Es decir, si el Natrium sustituye producción a carbón, la reducción de CO₂ por cada unidad de electricidad puede ser muy notable. Para una región que hasta ahora dependía en buena parte de los combustibles fósiles, no es un detalle menor.

La sombra de la inteligencia artificial y los centros de datos

¿Por qué se impulsa ahora un reactor de este tipo en Estados Unidos? Una parte de la respuesta está en algo que muchos ya notan en la factura de la luz y en las noticias sobre nuevos centros de datos.

El consumo eléctrico asociado a la computación en la nube y, sobre todo, a la inteligencia artificial está creciendo a un ritmo que preocupa a reguladores y compañías eléctricas.

En 2023, empresas como Google y Microsoft consumieron alrededor de 24 teravatios hora cada una, más que la electricidad anual de más de cien países. La Agencia Internacional de la Energía estima que el uso eléctrico de los centros de datos podría duplicarse hacia final de la década, acercándose al teravatio hora anual y rozando el tres por ciento del consumo mundial de electricidad.

En ese contexto, la energía nuclear vuelve a la mesa como una fuente continua, de bajas emisiones y capaz de aportar grandes bloques de potencia de forma estable, algo que ni la eólica ni la solar pueden hacer sin apoyo de almacenamiento o respaldo térmico. El propio regulador estadounidense ha señalado que este permiso “supone un paso histórico para la energía nuclear avanzada” y que su revisión técnica del diseño se completó en menos de dieciocho meses.

El talón de Aquiles del combustible y los residuos

No todo son ventajas. El Natrium necesita un combustible especial conocido como HALEU, un uranio de bajo enriquecimiento pero con un grado más alto que el de los reactores actuales.

Hasta hace poco, el principal proveedor mundial de este material era Rusia, algo difícil de digerir en el contexto geopolítico actual. Estados Unidos está financiando nuevas plantas de fabricación de este combustible y ha destinado cientos de millones de dólares a crear una cadena de suministro propia, pero los expertos advierten de que este cuello de botella puede retrasar o encarecer los primeros reactores avanzados.

A esto se suma un problema conocido. Aunque estos diseños prometen usar mejor el combustible y generar menos residuos por kilovatio hora, la gestión del combustible gastado sigue sin una solución definitiva en el país. La Oficina de Cuentas del Gobierno estadounidense recuerda que más de noventa mil toneladas de combustible nuclear usado se almacenan hoy en las propias centrales, a la espera de un repositorio geológico que no termina de llegar.

Un ensayo general para la nueva nuclear

El permiso de construcción no significa que la planta esté lista. TerraPower aún necesita una licencia de operación y el proyecto tendrá que demostrar en la práctica que el sodio líquido, el almacenamiento con sales fundidas y la flexibilidad prometida funcionan como se espera y sin sobresaltos. La empresa y el Departamento de Energía sitúan la entrada en operación comercial en torno a principios de la próxima década.

Para la comunidad de Kemmerer, el reactor es una posible salida a la pérdida de empleo ligada al carbón. Para el sector eléctrico mundial, será una prueba de fuego sobre si la nueva generación de reactores avanzados puede combinar seguridad, costes razonables y una huella de carbono baja en un sistema eléctrico donde las renovables siguen creciendo.

La nota de prensa oficial de la Comisión Reguladora Nuclear de Estados Unidos sobre este permiso de construcción ha sido publicada en la web de la NRC.


HoyECO

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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