Un nuevo récord de calor amenaza con desencadenar desastres climáticos

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Por HoyECO
Publicado el: 30 de enero de 2026 a las 22:05
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Récord de calor en los océanos por el calentamiento global

En 2025 los océanos de la Tierra volvieron a romper su propio récord de calor almacenado. Un nuevo estudio internacional publicado en la revista científica Advances in Atmospheric Sciences confirma que el contenido de calor oceánico alcanzó el valor más alto jamás medido desde que existen observaciones modernas.

La cifra clave es esta. En los primeros 2 000 metros de profundidad los océanos acumularon unos 23 zettajulios más de energía que en 2024. Es una cantidad descomunal que, según el resumen del trabajo, equivale aproximadamente a varias décadas de consumo energético humano a ritmo actual.

¿Por qué importa tanto este número si muchos solo vemos la temperatura del aire en el móvil o en la pantalla del coche. Porque más del noventa por ciento del exceso de calor causado por los gases de efecto invernadero se queda en el océano. El contenido de calor oceánico es, en la práctica, uno de los termómetros más fiables del cambio climático a largo plazo.

El estudio, liderado por Yuying Pan y Lijing Cheng, combina datos de flotadores Argo, satélites y grandes bases de datos oceanográficas de centros como la NOAA y el servicio europeo Copernicus. Los autores muestran que entre 1960 y 2025 la velocidad media de calentamiento del océano fue de unas 0,14 vatios por metro cuadrado y década, mientras que en el periodo más reciente, de 2005 a 2025, prácticamente se ha más que duplicado hasta unos 0,32 vatios por metro cuadrado.

En otras palabras, el océano no solo se calienta, se está calentando cada vez más deprisa. Y eso se nota.

Océanos y climas | Vídeo: European Space Agency, ESA

El calentamiento tampoco es uniforme. En 2025 alrededor del dieciséis por ciento de la superficie oceánica registró valores récord de contenido de calor y cerca de un tercio se situó entre los tres años más cálidos de toda la serie que arranca en 1958. Las zonas que más calor extra absorbieron fueron el Atlántico tropical y sur, el Mediterráneo, el norte del Índico y los océanos australes, según el equipo investigador.

Al mismo tiempo, la temperatura media de la superficie del mar bajó ligeramente respecto a 2024 por la transición desde un episodio fuerte de El Niño hacia condiciones de La Niña. Aun así se mantuvo cerca de medio grado por encima del promedio de 1981 a 2010 y fue la tercera más alta de todo el registro instrumental.

Es un enfriamiento que engaña. La ligera bajada en la piel del océano no compensa el calor que sigue acumulándose en profundidad. El propio trabajo señala que la temperatura media global del aire cerca de la superficie en 2025 está prácticamente empatada con la de 2023 como segundo año más cálido desde 1850, según varios conjuntos de datos internacionales.

¿Qué significa todo esto para quien vive en España o en cualquier país de la Unión Europea y ya ha sufrido varias olas de calor seguidas. El océano más cálido alimenta una atmósfera más cargada de vapor de agua, lo que favorece lluvias torrenciales, ciclones más intensos y fenómenos extremos. El propio servicio Copernicus ha documentado que el verano europeo de 2025 fue el cuarto más cálido registrado, casi un grado por encima de la media reciente, con episodios de calor muy acusados en el Mediterráneo occidental.

Un mar más caliente también eleva el nivel del mar, prolonga las olas de calor marinas que dañan praderas marinas y corales y altera pesquerías de las que dependen muchas comunidades costeras. Es decir, no es solo un problema de físicos del clima, termina llegando a la costa, a la pesca y, en buena parte, también a la factura de la luz cuando sube la demanda de aire acondicionado.

Los autores recuerdan que el origen de esta tendencia está en el aumento persistente de los gases de efecto invernadero y en la reciente reducción de aerosoles sulfatados que antes enmascaraban parte del calentamiento. Y añaden un mensaje muy directo. La mayor incertidumbre del sistema climático ya no está en la física, está en las decisiones humanas. En palabras del resumen divulgativo del trabajo, la ciencia indica que mientras siga aumentando el calor atrapado por nuestras emisiones los océanos continuarán batiendo récords.

La conclusión práctica es incómoda pero clara. Reducir con rapidez las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero es la única forma de frenar la acumulación de calor en el océano y limitar el impacto sobre el clima, los ecosistemas marinos y nuestra vida cotidiana. No es poca cosa.

El estudio completo ha sido publicado en la revista científica Advances in Atmospheric Sciences.


HoyECO

Equipo editorial de ECOticias.com (El Periódico Verde), integrado por periodistas especializados en información ambiental: naturaleza y biodiversidad, energías renovables, emisiones de CO₂, cambio climático, sostenibilidad, gestión de residuos y reciclaje, alimentación ecológica y hábitos de vida saludable.

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