Una bici de montaña con casi la potencia de una moto y el peso de una bici convencional. Es el último movimiento de Specialized con su nueva Levo R, una e MTB de unos 18,8 kilos con motor de hasta 850 vatios, par máximo de 111 Nm en la versión S Works y batería de 840 Wh.
Sobre el papel suena a juguete caro para quienes viven pegados al trail. La duda de fondo es otra. ¿Puede una máquina así ayudar a recortar emisiones y a movernos de forma más sostenible o se quedará en un capricho exclusivo.
Un motor potente y más silencioso
El corazón de la bici es el sistema Turbo 3.1. La versión S Works ofrece hasta 111 Nm y 850 vatios y los montajes Expert y Comp se quedan en 105 Nm y 810 vatios. La gestión electrónica ajusta la ayuda según cadencia, velocidad y tracción, de modo que empuja más cuando el terreno se complica y suaviza la entrega cuando la rueda trasera podría patinar.
El cuadro de carbono baja el centro de gravedad y adelanta la posición del ciclista, mientras que la suspensión de 140 milímetros delante y 130 detrás y las ruedas de 29 pulgadas ayudan a tragar piedras sin castigar tanto las muñecas. Specialized insiste además en el bajo nivel de ruido del motor gracias al encapsulado interno y a engranajes más grandes, algo que se agradece cuando el bosque está en silencio.
La Levo R monta de serie una batería de 840 Wh. En modo Eco puede sostener varias horas de pedaleo asistido y se puede ampliar con un Range Extender de 280 Wh para quienes hacen rutas muy largas. La pantalla MasterMind T3 de 1,78 pulgadas permite ajustar la asistencia en pasos del diez por ciento y muestra autonomía estimada, mientras que la aplicación móvil registra rutas y añade funciones antirrobo como localización y bloqueo.
Qué aporta al medio ambiente
Los números ayudan a ponerla en contexto. La Agencia Europea de Medio Ambiente sitúa las emisiones medias de los coches nuevos en la Unión Europea en algo más de cien gramos de CO2 por kilómetro. La Federación Europea de Ciclistas lo contrasta con la bicicleta asistida y recuerda que «una bicicleta eléctrica asistida consume unos nueve gramos de CO2 por kilómetro, unas treinta veces menos que un coche medio».
Otros estudios europeos sobre movilidad activa señalan que cuando una persona sustituye viajes diarios en coche por trayectos en bici sus emisiones personales pueden caer de forma notable, en algunos casos en torno a un sesenta por ciento al evitar desplazamientos en automóvil. Cada vez que una escapada a la montaña se hace pedaleando, incluso con ayuda eléctrica, en lugar de arrancar el coche desaparecen unos cuantos kilos de CO2 y también un vehículo en la cola de la autovía. Y eso se nota.
Luces y sombras de tanta potencia
Esta bicicleta está lejos de ser un producto de masas. La gama arranca en 7.999 euros para la versión Comp y alcanza los 13.999 euros del montaje S Works en Europa, lo que la coloca claramente en el terreno de los aficionados avanzados más que en el de la bici para ir al trabajo o hacer la compra.
Además, más potencia y más batería implican más materiales y más energía en fabricación. Un estudio comparativo sobre huella de carbono de vehículos ligeros calcula que la vida completa de una bici de carga eléctrica puede rondar las tres toneladas de CO2, frente a más de cincuenta toneladas en un coche de combustión e incluso en algunos coches eléctricos. No es perfecta, pero la diferencia sigue siendo abismal cuando miramos la foto completa.
La Levo R enseña hasta dónde ha llegado la tecnología de las bicicletas eléctricas de montaña. Motor potente y relativamente silencioso, autonomía abundante y una integración digital que ayuda a exprimir cada vatio. No deja de ser un producto caro y de nicho, pero también anticipa cómo pueden ser las bicis eléctricas del futuro cercano, más capaces y atractivas, para que cada vez más gente se atreva a dejar el coche aparcado en parte de sus desplazamientos diarios.
El comunicado oficial sobre la nueva Levo R y sus especificaciones detalladas ha sido publicado en el sitio web de Specialized.







