El mar gallego está dando pistas de que ya no es el de siempre. Un estudio liderado por el Instituto Español de Oceanografía (IEO, CSIC) ha documentado por primera vez la presencia en aguas de Galicia de nuevas especies de pez globo, con registros en la Costa da Vela y en la ría de Pontevedra. Es el tipo de cambio que, a veces, se nota incluso en un baño de agosto.
Los científicos relacionan estos hallazgos con la “tropicalización” del océano, un desplazamiento hacia el norte de fauna más típica de aguas cálidas. También plantea preguntas prácticas para quien pesca o compra pescado. ¿Qué hay que tener en cuenta a partir de ahora?
Dos capturas, dos especies
El estudio describe dos peces globo poco frecuentes del orden Tetraodontiformes. El tamboril verde (Sphoeroides pachygaster) fue capturado en 2021 frente a la Costa da Vela. El tamboril de tierra (Ephippion guttifer) apareció en 2025 en la ría de Pontevedra, ambas zonas en el sur de Galicia.
Estos datos marcan un antes y un después a nivel de registro. Es el primer caso documentado de tamboril verde en Galicia y el segundo de tamboril de tierra. En el ejemplar de la ría de Pontevedra, el análisis histológico mostró además que era una hembra en fase de puesta.
Son solo dos registros, así que conviene evitar lecturas alarmistas. Pero en biología marina, dos apariciones fuera de lo esperado ya merecen atención, porque suelen encajar con cambios de temperatura y corrientes que van empujando el “mapa” del océano.
Un DNI genético para confirmar la especie
Los autores no se quedaron en una identificación a simple vista. Usaron análisis morfológicos apoyados en fotografías y en “códigos de barras de ADN”, una especie de DNI genético que permite confirmar la especie con más seguridad.
También aplicaron histología, el estudio de tejidos al microscopio, para conocer el estado reproductivo del tamboril de tierra. Es un detalle pequeño pero importante, porque da pistas sobre si el animal solo pasó de largo o si pudo encontrar condiciones favorables en estas aguas.
El estudio se hizo con colaboración de entidades como el Grupo para o Estudo do Medio Mariño (GEMM), el Aquarium Finisterrae y la Universidade de Vigo. En estas historias, sumar ojos y datos es clave.
Un Atlántico cada vez menos frío
La tropicalización no significa que Galicia vaya a tener un mar tropical de la noche a la mañana. Significa que el océano se está calentando lo suficiente como para abrir la puerta, poco a poco, a especies que antes eran raras o inexistentes tan al norte.
Según AEMET, en 2024 las aguas marítimas circundantes a España alcanzaron 20,0 °C de media, 0,7 °C por encima del promedio 1991 a 2020. Es el segundo registro más alto desde 1940 y, junto con 2023, el único que llega a esa barrera de 20 °C.
En paralelo, un estudio sobre la costa occidental ibérica detecta aumentos de temperatura superficial del mar desde 1982, con variaciones de 0,10 a 0,25 °C por década. Parece poco, pero se acumula. Y eso se nota.
Lo que dice el patrón en España
El trabajo del IEO revisa también la diversidad de Tetraodontiformes en aguas españolas. La lista actualizada recoge 26 especies en cinco familias. Canarias concentra 22 especies y la península con Baleares 15, lo que dibuja un gradiente de sur a norte.
El investigador Rafael Bañón lo explica de forma directa, “La presencia creciente de peces tetraodontiformes en aguas españolas proporciona una prueba más de la progresiva tropicalización del medio marino español”. También insiste en que conocer la distribución y la posible toxicidad “es importante” para detectar cambios a tiempo y evitar problemas derivados de consumos accidentales.
En el plano ecológico, el mensaje es de prudencia. La llegada de nuevas especies puede alterar la cadena alimentaria o competir con especies locales, pero no se puede asumir el impacto solo por un par de registros. El seguimiento continuado es lo que separa una anécdota de una tendencia.
Toxinas y qué debe saber la gente
Al hablar de peces globo aparece la tetrodotoxina, una neurotoxina que algunas especies pueden contener. El estudio revisa también lo que se sabe sobre tetrodotoxinas y toxinas paralizantes en las especies registradas, un campo aún con lagunas en Europa.
Hoy el riesgo para el consumidor en España se considera bajo porque estas especies no se comercializan. Además, la normativa europea prohíbe poner en el mercado productos de la pesca derivados de peces venenosos de familias como Tetraodontidae, donde están muchos peces globo.
La recomendación práctica es sencilla. Si se captura un pez globo de forma accidental, lo sensato es no consumirlo, hacer una foto para facilitar la identificación y avisar a profesionales o a las autoridades locales para que quede registrado. Y si alguien ha comido un pescado desconocido y nota síntomas preocupantes, lo importante es buscar atención médica urgente.
El estudio se ha publicado en la revista científica Fishes.







