Los arqueólogos que excavan Karahantepe, en el sureste de Turquía, han hallado una escultura de piedra de 70 centímetros y unos 11.000 años que representa a un humano sentado sobre un leopardo. El ministro de Cultura y Turismo de Turquía, Mehmet Nuri Ersoy, dio a conocer la pieza en sus redes sociales, y su ministerio publicó el comunicado el 25 de agosto de 2026.
La figura seguía apoyada en el banco que recorre la pared de una construcción redonda de unos 3 metros de diámetro, con el suelo cubierto de piedras planas, en el mismo sitio donde alguien la dejó. Apareció en la campaña de 2026 de unas excavaciones que empezaron en 2019.
Una escultura hallada en su sitio
Según el comunicado del Ministerio de Cultura y Turismo, la escultura une en una misma composición la figura humana y la del animal. La persona va sobre el lomo del felino, y el texto oficial la llama escultura compuesta por esa mezcla de dos cuerpos en un solo bloque.

Para los arqueólogos, una pieza hallada en su posición original permite estudiar dónde estaba, de cara a qué y junto a qué objetos, algo que se pierde cuando aparece movida de su sitio.
Ersoy habla de un estilo sin precedentes
«Hemos sacado a la luz en Karahantepe una escultura única de 11.000 años», escribió Ersoy en su mensaje. Añadió que la pieza salió en las excavaciones de 2026 del proyecto Herencia para el Futuro y que es una escultura compuesta con un estilo del que no se había hallado nada parecido.
El ministro cree que el hallazgo abre la puerta a nuevas preguntas sobre los periodos más tempranos de la historia de la humanidad y que «tendrá una amplia repercusión en el mundo científico».
Un poblado en las montañas Tek Tek
Karahantepe está en una de las lomas calizas del Parque Nacional de las Montañas Tek Tek, a 55 kilómetros del centro de Şanlıurfa. Se descubrió en 1997 y desde 2019 lo investiga un equipo internacional en nombre del Departamento de Arqueología Prehistórica de la Universidad de Estambul, dentro del proyecto Taş Tepeler (colinas de piedra, en turco).
Las excavaciones las dirige Necmi Karul, profesor de Prehistoria de la Universidad de Estambul, que desde 2020 dirige también las de la cercana Göbekli Tepe. En la ficha oficial de Karahantepe, Karul sitúa estos poblados a mediados del décimo milenio antes de Cristo, cuando una población densa empezó a vivir junta, en grupos relativamente numerosos.
Las lomas calizas en forma de losas daban a la vez material de construcción y materia prima para los pilares en forma de T, que salían de una zona del yacimiento llamada «Canteras».
Casas con morteros y edificios para reunirse
Las excavaciones, abiertas en la ladera oeste, han sacado a la luz un asentamiento con tres fases. En la parte baja hay un complejo de edificios comunitarios circulares. El del centro, la Estructura AD, tiene 23 metros de diámetro interior y un lado tallado 4,5 metros en la roca, con la pared dividida por 16 pilares y bancos de dos escalones entre ellos.
Al lado, la Estructura AB mide 7 por 6 metros y 3,5 metros de profundidad. En su pared larga hay una cabeza humana tallada en la roca, y frente a ella quedan 10 pilares que, según Karul, «tienen apariencia de falos».
Alrededor aparecen muchas casas. Karul señala que, salvo los pilares, todo lo hallado dentro de los edificios es de carácter doméstico: sobre todo pilas de piedra, piedras de moler, morteros, majaderos y manos de molino. El proyecto quiere entender qué papel tuvieron las estructuras especiales en la nueva vida social de la transición al sedentarismo.
Leopardos y otros animales en la región
El leopardo ya había aparecido en otro yacimiento del proyecto. En Sayburç, a 20 kilómetros al suroeste de Şanlıurfa, se excava desde 2021, y allí se documentó un friso de unos 80 por 370 centímetros con cinco figuras: dos humanos, dos leopardos y un toro. Según la arqueóloga Eylem Özdoğan, en la escena central un hombre mira al frente con un leopardo a cada lado en actitud de ataque, con la boca abierta y los dientes a la vista.
Özdoğan ve en esos relieves parte de las historias de la comunidad, «un reflejo de la ideología de la existencia de la época», que quizá se repetían para transmitirlas a las generaciones futuras.
A unos 15 kilómetros al noreste de Şanlıurfa, el montículo de Göbekli Tepe, de 15 metros de altura y unas 9 hectáreas, cubre según el Instituto Arqueológico Alemán la arquitectura monumental más antigua que se conoce, con pilares llenos de animales salvajes, desde aves y zorros hasta arañas e insectos.
En sus preguntas frecuentes, el equipo del instituto reconoce que los significados de esos símbolos, «tan evidentes para la gente del Neolítico, siguen ocultos para nosotros hoy». Apunta que esos animales de aspecto peligroso pudieron tener una función protectora, parecida a la de los animales tótem de culturas cazadoras más recientes, o hacer de guardianes de los edificios.
Fuera de Turquía, otros hallazgos ayudan a leer el pasado remoto, desde un refugio con pinturas y grabados que abarcan 10.000 años en el Sinaí egipcio hasta un monumento neolítico de madera a 5 kilómetros de Stonehenge. En la misma Anatolia, otra obra excavada en la roca es la ciudad subterránea de Derinkuyu, en Capadocia, aunque mucho más reciente.
Lo que todavía no se sabe
Una figura humana sobre un leopardo tampoco prueba que aquellas comunidades montaran felinos o los tuvieran domesticados. Puede tratarse de una escena simbólica o de un relato, como los que Özdoğan ve en Sayburç. De momento, ni el comunicado ni las fichas del proyecto mencionan un estudio científico publicado sobre la escultura.
Una figura humana sobre un leopardo tampoco prueba que aquellas comunidades montaran felinos o los tuvieran domesticados. Puede tratarse de una escena simbólica o de un relato, como los que Özdoğan ve en Sayburç. De momento, ni el comunicado ni las fichas del proyecto mencionan un estudio científico publicado sobre la escultura, y las prospecciones del entorno, en busca de canteras, fuentes de agua, cazaderos y talleres, ayudarán a colocarla dentro de la vida diaria de Karahantepe.
La fuente principal es el comunicado que el Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía publicó el 25 de agosto de 2026, con fotos de la pieza en la excavación. Los datos del yacimiento salen de las fichas que Karul y Özdoğan firman en la web del proyecto Taş Tepeler.
Foto: Ministerio de Cultura y Turismo de Turquía









