China ha enviado hacia Brasil el CRCC Bridge Piling No. 1, un buque capaz de levantar pilotes de 700 toneladas para construir los cimientos del puente Salvador-Itaparica. La embarcación salió del puerto de Lüsi el 27 de septiembre de 2026 y su destino de trabajo es la bahía de Todos los Santos, en el estado de Bahía.
El proyecto busca acortar los desplazamientos entre Salvador y la isla de Itaparica. Pero, junto al tamaño de la maquinaria, hay dos cuestiones que merecen atención. Una es la recuperación de energía durante ciertas maniobras del buque y otra, cómo se vigilarán los efectos de las obras sobre el entorno marino.
Las cifras del buque y del puente
| Dato | Cifra |
|---|---|
| Eslora | 130,5 m |
| Manga | 40,8 m |
| Altura de la torre | 156 m |
| Pilotes | Hasta 700 t y 7 m de diámetro |
| Profundidad de trabajo | Hasta 70 m |
| Puente sobre el mar | 12,4 km |
| Travesía hasta Brasil | 11.300 millas náuticas (unos 20.900 km) en unos 45 días |
Un buque de 130 metros con una torre de 156
La embarcación, desarrollada por el grupo China Railway Construction Corporation (CRCC), mide 130,5 metros de largo y 40,8 de ancho. Su torre de trabajo alcanza los 156 metros y permite manejar pilotes de hasta siete metros de diámetro, según la información de la compañía publicada por el organismo estatal chino SASAC.
¿Para qué sirve una máquina así? Su tarea consiste en introducir grandes elementos de cimentación en el fondo marino para sostener estructuras como puentes. Es la parte de la obra que quedará bajo el agua, pero sobre la que descansará todo lo demás.
El buque puede trabajar en aguas de hasta 70 metros de profundidad. En el puente brasileño, las cimentaciones principales se ejecutarán en una zona con unos 64 metros de agua y condiciones geológicas complejas, según la información difundida por SASAC.
Precisión de centímetros en mar abierto
Para colocar esos pilotes hace falta controlar los movimientos de la embarcación. El sistema combina el amarre mediante anclas con el posicionamiento dinámico, que ajusta automáticamente el empuje de los propulsores frente al viento, las olas y las corrientes.

Según CRCC, esta combinación permite alcanzar una precisión de posicionamiento del orden de centímetros. La empresa presenta el barco como el mayor de su categoría por la altura de la torre, la capacidad de elevación de pilotes y la profundidad de trabajo.
Qué significa recuperar un 40 % de la energía
El detalle energético está en el sistema hidráulico de los cilindros principales. Cuando la torre desciende o se inclina hacia delante, el equipo aprovecha parte de la energía de ese movimiento y la transforma en electricidad, según explica la información oficial publicada por la zona portuaria de Tianjin.
La tasa de recuperación anunciada alcanza el 40 %. Dicho de forma sencilla, se reutiliza parte de la energía asociada a mover esa enorme estructura, algo especialmente relevante en una maquinaria de estas dimensiones.
Ese porcentaje corresponde al sistema descrito y no permite afirmar que el barco consuma un 40 % menos de combustible en conjunto. Tampoco equivale a una reducción demostrada del mismo porcentaje en sus emisiones de CO2, un dato que las fuentes consultadas no aportan.
De una hora en ferry a unos 15 minutos
El tramo sobre el mar tendrá 12,4 kilómetros, según el Gobierno de Bahía. Los 46,8 kilómetros difundidos en el anuncio chino corresponden al conjunto del sistema viario, que incluye las conexiones terrestres, por lo que conviene distinguir ambas medidas.
La previsión divulgada por Jiangsu es reducir el trayecto entre Salvador y Vera Cruz de aproximadamente una hora en ferry a unos 15 minutos por carretera. Para quien depende de esa conexión, el cambio podría notarse en desplazamientos cotidianos, aunque sigue siendo una estimación para cuando la infraestructura esté operativa. El ahorro rondaría el 75 % del tiempo de viaje.
Antes de trabajar allí, el buque tiene por delante una ruta prevista de 11.300 millas náuticas por el estrecho de Malaca y el cabo de Buena Esperanza. El plan calcula unos 45 días hasta aguas próximas a Recife, en el nordeste brasileño. Son unos 20.900 kilómetros, lo que supone avanzar a una media de unos 465 kilómetros al día.
Cómo se vigilará la bahía de Todos los Santos
El Gobierno de Bahía contempla el seguimiento de la calidad del agua y de la fauna marina, además del control de sedimentos durante las obras. También indica que el trazado del puente no atraviesa manglares y prevé programas de acompañamiento a pescadores y mariscadoras.
A ello se suma un acuerdo anunciado el 3 de junio por las fiscalías federal y de Bahía para contar con una consultoría técnica independiente. La pagará la concesionaria, pero estará coordinada por las fiscalías para apoyar la evaluación de los efectos sobre los ecosistemas, la pesca artesanal y el uso del territorio.
La eficiencia de la maquinaria y el seguimiento ambiental serán, por tanto, cuestiones distintas que deberán valorarse durante la ejecución. La información sobre la salida del buque fue publicada el 28 de septiembre de 2026 en el portal oficial del Gobierno de Jiangsu.
Imagen: CRCC Bridge Engineering Bureau













