Bajo los terrenos de Stein, en el municipio austriaco de St. Pantaleon-Erla, un equipo interdisciplinario ha identificado los restos de una ciudad romana hasta ahora desconocida. Las mediciones dibujan un área urbana de entre 25 y 30 hectáreas, con calles ordenadas y un anfiteatro con capacidad estimada para unas 8000 personas.
Pero la sorpresa también está en su corta historia. Según las investigaciones, el asentamiento estuvo ocupado aproximadamente entre los años 80 y 180 de nuestra era y después fue abandonado de forma aparentemente planificada. Podría ser Claudivium, una ciudad mencionada por el geógrafo Ptolomeo, aunque esa identificación sigue abierta.
Las cifras del hallazgo
| Dato | Cifra |
|---|---|
| Superficie urbana | 25 a 30 ha (unos 35 a 42 campos de fútbol) |
| Aforo estimado del anfiteatro | Unas 8000 personas |
| Fuerte auxiliar | Unos 500 soldados |
| Ocupación | Años 80 a 180 d. C. (unos 100 años) |
| Investigación | Desde 2015, en unos 10 km del limes del Danubio |
Una ciudad de hasta 30 hectáreas junto a un fuerte de 500 soldados
El hallazgo forma parte de una investigación iniciada en 2015 en unos diez kilómetros de la antigua frontera romana del Danubio. Participan la Universidad de Innsbruck, GeoSphere Austria, Forum Donaulimes, Research Archaeology y los servicios arqueológicos de Alta y Baja Austria.
Lo que llama la atención es la escala del conjunto junto a un fuerte auxiliar de unos 500 soldados. Gerald Grabherr, arqueólogo de Innsbruck, considera excepcional encontrar un asentamiento tan grande y con una cuadrícula de calles asociada a una guarnición de ese tamaño. Sus 25 a 30 hectáreas equivalen a la superficie de unos 35 a 42 campos de fútbol.
El anfiteatro refuerza esa lectura urbana y, según Grabherr, era comparable al de la ciudad militar de Carnuntum. Conviene separar las cifras. Esas 8000 plazas describen su capacidad estimada, pero no permiten saber cuántas personas vivían en la ciudad. Aun así, ese aforo multiplica por 16 la guarnición estimada del fuerte, un indicio de que no estaba pensado solo para los soldados.

Cómo se detectó la ciudad sin excavarla entera
¿Cómo se reconoce una ciudad que permanece enterrada? El equipo comenzó con mediciones geofísicas realizadas por GeoSphere Austria y después abrió excavaciones en puntos seleccionados. Así pudo relacionar las señales del subsuelo con restos arqueológicos concretos.

Es parecido a reconstruir el plano de un barrio antes de recorrer sus calles. El trazado detectado ayuda a entender cómo se organizaba el asentamiento, aunque todavía queda mucho por comprobar mediante nuevas excavaciones.
A lo largo de las vías de salida aparecieron zonas funerarias, especialmente un gran cementerio al noroeste. Algunas tumbas tienen dimensiones considerables, un indicio que los investigadores relacionan con personas adineradas.
Por qué Roma se instaló junto al Aist
La ubicación ayuda a explicar el interés romano por este lugar. El fuerte situado al este del Enns controlaba el cruce del Danubio cerca de la desembocadura del Aist, un río que llega desde el norte.
El valle del Aist ofrecía una de las rutas más cortas entre el Danubio y el Moldava. Por eso tenía valor para el comercio más allá del Imperio, además de su importancia militar. El paisaje condicionaba por dónde circulaban mercancías y tropas.
En 2017, Grabherr identificó un fuerte de piedra del siglo II, y estudios posteriores localizaron otro de madera y tierra del siglo I. Son piezas de una historia más amplia que ahora empieza a encajar con el trazado urbano.
¿Es Claudivium? La pista de Ptolomeo
Poner nombre al asentamiento exige algo más que localizar sus calles. Ptolomeo mencionó en el siglo II una población llamada Claudivium y unas coordenadas que, según el equipo, encajan con el yacimiento de Stein.
El geógrafo también describió allí un río que desembocaba desde el norte, posiblemente el Aist. La coincidencia sostiene la propuesta, pero todavía no permite presentar el nombre de Claudivium como una identificación definitiva.
Un abandono ordenado hacia el año 180
Las monedas halladas sitúan el abandono hacia el año 180, cuando Cómodo sucedió a Marco Aurelio. «No hay evidencia de que el asentamiento haya sido destruido», señala Barbara Kainrath, de Research Archaeology. Los restos apuntan, según la investigadora, a una retirada organizada.
La posible explicación está en el cambio de estrategia militar tras el final de las guerras marcomanas. El equipo plantea que Roma pudo abandonar este núcleo y mantener Lauriacum, junto al Enns. Es una interpretación del contexto y de los hallazgos, no una causa demostrada de manera definitiva.
En Lauriacum aparecieron herramientas de fundición de bronce, además de fíbulas (broches para sujetar la ropa) como las encontradas en Stein. Los investigadores relacionan estas pistas con el traslado de habitantes y talleres. La ciudad abandonada terminó utilizándose como cantera.
Lo que falta por investigar y financiar
El siguiente paso será precisar cómo creció la ciudad, qué funciones tuvo y cómo se produjo su abandono. Para ello, el equipo propone combinar arqueología aérea, geofísica, excavaciones concretas y otras disciplinas científicas.
La continuidad del trabajo depende también de los recursos disponibles. Kainrath y Grabherr advierten de que todavía no han conseguido financiación a medio y largo plazo para investigar la zona conforme a estándares internacionales.
El hallazgo deja un mapa urbano por explorar y varias preguntas pendientes sobre la frontera romana del Danubio. El comunicado oficial fue publicado el 25 de septiembre de 2026 en la Universidad de Innsbruck.
Imagen: 7Reasons / Universidad de Innsbruck











