Arqueólogos desentierran en Egipto una ciudad bizantina completa de 1.700 años con oro, monedas y 200 documentos escritos en copto y griego

Adrian Villellas
Publicado el 25 de julio de 2026 a las 09:42
Síguenos
Vista general de la ciudad bizantina de 1.700 años descubierta en el oasis de Dakhla, Egipto, durante las excavaciones arqueológicas.

Una misión arqueológica egipcia ha sacado a la luz en Ain al-Sabil, dentro del oasis de Dakhla, un asentamiento residencial del siglo IV construido con ladrillos de adobe. El conjunto incluye una basílica, calles planificadas, viviendas, hornos, cocinas, dos torres de vigilancia y una fortificación, además de casi 200 fragmentos escritos y numerosas monedas de bronce y oro.

El oro llama la atención, pero no es lo que más puede cambiar lo que sabemos. Los textos en copto y griego, unidos a los espacios domésticos, permiten asomarse a las compras, las cartas, el trabajo, la alimentación y las prácticas religiosas de una comunidad que vivió en pleno desierto hace unos 1700 años. No es poca cosa.

Una ciudad bien organizada

La ciudad no creció de cualquier manera. Sus calles principales discurrían de norte a sur y se cruzaban con otras vías de este a oeste, formando plazas abiertas y espacios públicos. En el centro se levantaba una basílica de mediados del siglo IV con vistas a una de las calles principales.

En los límites aparecieron restos de dos torres de vigilancia y una construcción fortificada con muros gruesos. Las viviendas, por su parte, tenían grandes salas de recepción y techos abovedados. Todo apunta a una comunidad estable, con espacios para vivir, producir alimentos, reunirse y protegerse.

Casas con nombres propios

Dos edificios permiten acercarse todavía más a sus habitantes. Uno perteneció a Tisous, identificado como diácono de la iglesia, y se fecha en la segunda mitad del siglo IV. Otro estuvo vinculado a Tabibos y habría funcionado como una “iglesia doméstica” a comienzos de ese mismo siglo.

¿Qué significa esto en la práctica? Que el yacimiento puede mostrar el paso desde reuniones religiosas celebradas dentro de una casa hasta una basílica levantada como edificio común. Es una pista muy valiosa para comprender cómo el cristianismo fue ganando un espacio visible en los oasis egipcios.

La vida bajo el adobe

Los arqueólogos encontraron hornos para cocer pan, cocinas y herramientas de piedra utilizadas para moler grano. También recuperaron vasijas domésticas, botellas para guardar aceites y perfumes, lámparas y otros objetos sencillos. Son piezas humildes, pero cuentan mucho.

Gracias a ellas se puede reconstruir una escena cotidiana más cercana que cualquier estatua imperial. Alguien amasaba pan, encendía una lámpara al caer la noche y guardaba aceite en una botella de cerámica. Ahí está la fuerza del hallazgo.

Doscientos textos cotidianos

Entre los materiales más importantes figuran casi 200 “ostraca”, fragmentos de cerámica reutilizados como superficie para escribir. Los textos están redactados en copto y griego y recogen operaciones de compraventa, correspondencia, nombres, asuntos religiosos y otros detalles de la vida diaria.

Diaa Zahran, responsable del sector de antigüedades islámicas, coptas y judías, los definió como «uno de los descubrimientos más importantes de la excavación». La razón es sencilla. Mientras los grandes monumentos suelen hablar de gobernantes, estos pequeños trozos de barro hablan de gente corriente.

Aun así, queda trabajo por delante. La nota pública resume el contenido, pero no ofrece la transcripción íntegra de las piezas ni su estudio detallado. El verdadero tesoro puede estar escrito en unas pocas líneas.

Las monedas ponen fecha

La misión recuperó numerosas monedas de bronce bien conservadas con retratos de emperadores, inscripciones latinas y símbolos cristianos. Junto a ellas aparecieron monedas de oro del reinado de Constancio II, emperador romano entre los años 337 y 361. Estas piezas ayudan a situar la ocupación principal del lugar en el siglo IV.

El arqueólogo Colin Hope, especialista en el oasis de Dakhla y ajeno a la excavación, ha señalado que «las monedas de oro son importantes porque son raras en Dakhla». También abren preguntas muy concretas sobre quién las poseía, qué posición tenía y para qué se utilizaban.

Conviene añadir un matiz. El anuncio actual reúne resultados de unos trabajos prolongados, y las autoridades egipcias ya informaron en 2019 del hallazgo de monedas de oro en el mismo yacimiento. Por eso, no debe leerse como si todos los objetos hubieran aparecido durante una única campaña.

Un patrimonio frágil

El conjunto ha llegado en un estado de conservación notable, pero el adobe no es indestructible. La arquitectura de tierra es especialmente vulnerable al agua, la erosión y el impacto de los visitantes, mientras que Hope advierte de que varios asentamientos de Dakhla están amenazados por la expansión agrícola. El tiempo ha sido amable, aunque el futuro exige cuidado.

Dakhla forma parte de la candidatura “Oasis meridionales y menores del Desierto Occidental”, incluida por Egipto en la Lista Indicativa de la UNESCO. Esa combinación de paisaje, agua, biodiversidad e historia convierte al oasis en algo más que un escenario arqueológico. Es un patrimonio vivo.

El Gobierno egipcio espera que el descubrimiento refuerce el turismo cultural del Nuevo Valle. Pero atraer visitantes exige consolidar los muros, documentar cada pieza y ordenar el acceso antes de abrir más caminos sobre un terreno delicado. Primero conservar, después enseñar.

Lo que falta por descubrir

Las próximas fases deberán aclarar cuánto tiempo estuvo habitada la ciudad, cómo se relacionaba con otros núcleos del oasis y qué cuentan exactamente los 200 textos. También será clave saber si las diferentes viviendas, la fortaleza y la basílica funcionaron al mismo tiempo o pertenecen a etapas sucesivas.

Por ahora, Ain al-Sabil ofrece una fotografía excepcional de la vida en el desierto egipcio durante la Antigüedad tardía. No es únicamente una historia de oro, iglesias y muros enterrados. Es la historia de una comunidad que vuelve a hablar después de 17 siglos.

Las excavaciones continúan y cada nueva lectura puede cambiar algunos detalles de la interpretación. 

La nota oficial sobre el descubrimiento ha sido publicada por el Ministerio de Turismo y Antigüedades de Egipto en su canal institucional.

Adrian Villellas

Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

Publicaciones relacionadas

Recreación de la ciudad romana descubierta en Stein, Austria, junto al Danubio

Bajo los campos de Stein, en Austria, arqueólogos han localizado una ciudad romana desconocida de hasta 30 hectáreas con un anfiteatro para 8000 personas, y todo indica que fue abandonada sin violencia hacia el año 180

2 de octubre de 2026 a las 20:46
Matteo Paz, ganador del Regeneron Science Talent Search, junto al presidente de Caltech, Thomas Rosenbaum, en la ceremonia de entrega

Matteo Paz tenía 18 años cuando ganó 250.000 dólares por señalar con un algoritmo 1,5 millones de posibles objetos en datos de un telescopio de la NASA, y ahora ha publicado un catálogo con casi dos millones de fuentes variables

2 de octubre de 2026 a las 09:46
Uno de los menhires de las Flechas del Diablo, en Boroughbridge, en medio de un campo de cultivo

Unas tiras de cinta adhesiva apuntan a que las Flechas del Diablo, tres menhires de unas 25 toneladas en Inglaterra, llegaron de Brimham Rocks, a 18 kilómetros, y no del lugar al que se atribuían tradicionalmente

1 de octubre de 2026 a las 23:28
Recreación artística de Elias 2-24 b, el planeta más joven conocido, creciendo dentro del disco de gas y polvo de su estrella

Unos astrónomos encontraron en imágenes guardadas desde hace años a Elias 2-24 b, el planeta más joven conocido, con menos de un millón de años, y su rápido crecimiento tan lejos de su estrella pone en apuros a los modelos

1 de octubre de 2026 a las 18:47
Ahuna Mons, una montaña aislada en la superficie de Ceres fotografiada por la sonda Dawn

En Ceres, un planeta enano entre Marte y Júpiter, se levanta una montaña solitaria de cuatro kilómetros, y todo apunta a que es un volcán que en lugar de lava expulsó agua salada y barro desde el interior

1 de octubre de 2026 a las 12:37
Excavación de la tumba de Żórawina con el hacha de piedra junto al codo del esqueleto y una escala métrica

Unos arqueólogos estaban recogiendo al final de la campaña en Polonia cuando una marca circular en el suelo les llevó a una tumba de hace unos 5.000 años con un hombre, restos de otros dos cráneos y un collar hecho con 42 dientes perforados

1 de octubre de 2026 a las 09:44