Matteo Paz tenía 18 años cuando ganó, en marzo de 2025, el primer premio del concurso Regeneron Science Talent Search, dotado con 250.000 dólares. Había desarrollado algoritmos para buscar cambios de brillo en los datos del telescopio NEOWISE y señalado 1,5 millones de posibles nuevos objetos. La clave estaba en revisar observaciones que ya existían con una herramienta diferente.
La historia tiene ahora una continuación importante. En 2026, Paz y sus colaboradores han publicado VarWISE, un catálogo de fuentes variables en el infrarrojo que otros investigadores ya pueden consultar. Sus resultados ayudan a distinguir qué señales merecen atención, aunque aparecer en la lista no garantiza una clasificación definitiva.
Un archivo gigantesco
NEOWISE pasó más de una década observando el cielo en luz infrarroja, mientras buscaba asteroides y cometas. Su archivo final contiene cerca de 200.000 millones de detecciones individuales, muchas correspondientes a observaciones repetidas de los mismos objetos. Cada fila cuenta una medición, no un astro diferente.
El telescopio fue retirado en agosto de 2024, pero sus datos siguen disponibles en el archivo científico NASA/IPAC. Es parecido a conservar un álbum con fotografías tomadas durante años. Al comparar imágenes de distintos momentos, pueden aparecer cambios que una sola fotografía nunca mostraría.
Leer los cambios de brillo
El modelo de Paz se llama VARnet y analiza curvas de luz, que describen cómo cambia el brillo de una fuente con el tiempo. Combina técnicas matemáticas para reconocer patrones con aprendizaje profundo. Su primera descripción científica, publicada en 2024, presentó una prueba de concepto para localizar candidatos variables.
¿Qué significa esto en la práctica? El programa busca señales débiles entre muchas mediciones y permite seleccionar fuentes que merecen un estudio más detallado. Es una forma de reducir una búsqueda enorme a conjuntos de datos que los astrónomos puedan examinar y comparar.
Qué significan las cifras
El catálogo extendido de VarWISE reúne 1.918.082 fuentes, mientras que su selección de mayor confianza contiene 457.080. Esta segunda lista forma parte de la primera. No hay que sumar ambas cantidades.
Los autores consideran nuevas el 82,02 % de las fuentes del catálogo extendido y el 49,81 % de la selección más estricta. El criterio se basa en comprobar si figuraban previamente como variables en la base astronómica SIMBAD. Por tanto, la novedad puede estar en reconocer su variabilidad, aunque el objeto ya hubiera sido observado.
Esa diferencia importa mucho al leer los titulares. Encontrar una estrella cuyo brillo cambia aporta información sobre su comportamiento, pero no significa necesariamente que nadie hubiera visto antes esa estrella. El descubrimiento puede estar en lo que hace.
Un verano en Caltech
El proyecto comenzó en 2023 dentro de un programa de investigación de verano de Caltech que duraba seis semanas. Allí Paz trabajó con el astrónomo Davy Kirkpatrick, científico de IPAC. La propuesta inicial consistía en explorar una pequeña región del cielo para buscar estrellas variables.
Paz quiso ampliar la búsqueda mediante aprendizaje automático y siguió trabajando con su mentor en 2024. «He tenido mucha suerte de conocer a Davy», explicó a Caltech. Las seis semanas fueron el comienzo de una investigación más larga, apoyada también por especialistas en astronomía e inteligencia artificial.
La revisión sigue siendo necesaria
Los autores advierten de que algunas señales pueden resultar engañosas cuando se mezclan fuentes cercanas o aparecen defectos en las observaciones. También puede haber errores al asignar el tipo de objeto. Incluso una selección exigente necesita revisiones adaptadas a cada investigación.
El ritmo con el que NEOWISE observaba el cielo añade otra limitación. Según explicó Caltech, dificulta detectar y clasificar de forma sistemática ciertos fenómenos que cambian muy rápido o muy lentamente. La herramienta trabaja con las observaciones disponibles y con los huecos que quedan entre ellas.
Los datos ya están disponibles
El archivo IRSA anunció el acceso a los catálogos VarWISE el 2 de junio de 2026. El 22 de septiembre incorporó además su tabla de asociaciones a la herramienta de consulta. Esta permite relacionar las fuentes del catálogo con las detecciones originales de NEOWISE.
Ese acceso facilita que otros equipos comprueben las señales y planteen sus propias preguntas. Una misión retirada puede seguir ofreciendo resultados cuando se conservan sus observaciones y se desarrollan nuevas formas de analizarlas.
Paz firma el trabajo posterior junto con otros cuatro investigadores. El estudio que presenta VarWISE se publicó en junio de 2026 en The Astrophysical Journal Supplement Series.
Imagen: Society for Science








