TON 618 es un cuásar, el núcleo muy luminoso de una galaxia lejana, y lo alimenta uno de los agujeros negros más masivos que se han medido: entre 40.700 y 66.000 millones de veces la masa del Sol, según dos estimaciones publicadas en revistas científicas. La NASA usa la cifra alta y, en su página de referencia sobre agujeros negros (actualizada en agosto de 2026), lo sigue presentando como «el agujero negro más masivo observado».
A la pregunta de cuántos soles caben en TON 618 se puede responder de dos maneras, y las dos son correctas. Por masa, caben 66.000 millones (en inglés, 66 billion, que no son 66 billones, ya que el billón español es un millón de millones). Por volumen, en el espacio que encierra su horizonte de sucesos, la frontera de la que no escapa ni la luz, cabría el volumen del Sol unos 22.000 billones de veces: un 22 seguido de quince ceros.
La distancia entre las dos cifras se explica por la densidad. Si esa masa se repartiera de manera uniforme por todo el volumen, la densidad media sería de unos 4 gramos por metro cúbico, unas 290 veces menor que la del aire a nivel del mar (el Sol tiene 1.408 kilos por metro cúbico, según su ficha de la NASA). Con la estimación baja de masa caben unos 5.200 billones de soles en volumen. Estas cuentas usan la fórmula del radio de Schwarzschild, que da el tamaño del horizonte de un agujero negro sin rotación: 2,95 kilómetros por cada masa solar.
Cuánto mide TON 618
Con 66.000 millones de masas solares, el horizonte tiene un radio de unos 195.000 millones de kilómetros, 1.303 unidades astronómicas (UA, la distancia media entre la Tierra y el Sol), y un diámetro de unas 2.600 UA. Neptuno gira a unas 30 UA del Sol, según la ficha de la NASA sobre el planeta, así que el horizonte de TON 618 es unas 43 veces más ancho que toda su órbita. Dentro cabrían con muchísimo margen las órbitas de los planetas del sistema solar, como Marte.
En tiempo de luz, ese radio equivale a 7,5 días, y a la luz le costaría unos 15 días cruzar el horizonte de lado a lado. La sonda Voyager 1 alcanzará el 18 de noviembre de 2026 la distancia de un día luz de la Tierra, según la NASA, y a sus 17 kilómetros por segundo tardaría unos 360 años en alejarse del Sol una distancia igual al radio de TON 618.
Hay dos matices. Con la masa baja, el radio se queda en unas 800 UA (27 veces la distancia de Neptuno al Sol). Y las cuentas valen para un agujero negro que no gira: si gira, el horizonte es menor (hasta la mitad en el caso extremo), y el giro de TON 618 no se conoce.
Sagitario A*, el agujero negro del centro de la Vía Láctea, tiene unos 4 millones de masas solares y está a unos 27.000 años luz de la Tierra, según el Observatorio Europeo Austral (ESO). Su horizonte, de unos 12 millones de kilómetros de radio, cabría dentro de la órbita de Mercurio. TON 618 tiene unas 16.500 veces más masa, y su horizonte es 16.500 veces más grande, ya que el radio crece en proporción a la masa.

¿Es el agujero negro más grande del universo?
La NASA lo presenta como el más masivo observado, pero lo prudente es decir que está entre los mayores conocidos, porque su masa sale de un método indirecto que admite errores de hasta el doble (se explica al final).
En agosto de 2025, la Royal Astronomical Society presentó el de la galaxia Cosmic Horseshoe, a unos 5.000 millones de años luz, como «potencialmente el agujero negro más masivo jamás detectado». Tiene unos 36.000 millones de masas solares, menos que TON 618, pero se pesó de forma más directa, combinando una lente gravitacional (la galaxia curva la luz de otra situada detrás) con el movimiento de sus estrellas, según el estudio de Melo-Carneiro y su equipo. Thomas Collett, uno de los autores, lo colocó «entre los 10 más masivos» y «muy posiblemente el más masivo».

Masa tampoco es tamaño. Las búsquedas que enfrentan TON 618 con la Gran Muralla de Hércules-Corona Boreal comparan cosas distintas: esa «muralla» es una posible estructura de 6.500 a 9.800 millones de años luz, señalada por la concentración de estallidos de rayos gamma en una zona del cielo (Horváth, Hakkila y Bagoly, 2014). El horizonte de TON 618 se mide en días luz.
| Agujero negro | Masa (en soles) | Radio del horizonte | Dónde está |
|---|---|---|---|
| Gaia BH1 | 9 a 10 | 27 a 30 km | Vía Láctea, a unos 1.560 años luz |
| Gaia BH3 | 33 | unos 97 km | Vía Láctea, a unos 2.000 años luz (constelación del Águila) |
| Sagitario A* | 4 millones | unos 12 millones de km | Centro de la Vía Láctea, a unos 27.000 años luz |
| M87* | 6.500 millones | unas 128 UA | Centro de la galaxia M87 |
| Cosmic Horseshoe | 36.000 millones | unas 710 UA | A unos 5.000 millones de años luz |
| TON 618 | 40.700 a 66.000 millones | 800 a 1.300 UA | Cuásar lejano (corrimiento al rojo de 2,22) |
Radio calculado con la fórmula de Schwarzschild, para un agujero negro sin rotación.
Gaia BH1 y Gaia BH3 son de origen estelar, restos de estrellas muy masivas, igual que las estrellas de neutrones, cuyas fusiones forjan oro. Gaia BH1 es el más cercano que se conoce, y una medida posterior con el espectrógrafo ESPRESSO le da 9,27 masas solares. Gaia BH3, anunciado por ESO en abril de 2024, es el de origen estelar más masivo hallado en la Vía Láctea. Son datos publicados hasta 2024 (la ESA prevé la próxima entrega de Gaia para el 2 de diciembre de 2026). Cómo llegó TON 618 a reunir tanta masa sigue en estudio: la NASA reconoce que los científicos no saben con certeza cómo se formaron los agujeros negros supermasivos.
¿Hay fotos reales de TON 618?
No existe ninguna foto de su agujero negro, y las imágenes que circulan con su nombre son ilustraciones. La base de datos extragaláctica NASA/IPAC (NED) lo clasifica como QSO, objeto cuasiestelar, un nombre que viene de que en el telescopio parece un punto de luz, como una estrella. Los agujeros negros no emiten ni reflejan luz, recuerda la NASA, y se detectan por sus efectos, como el gas que los rodea o las órbitas de las estrellas cercanas. De TON 618 se ve la luz de ese gas.
Las fotos de la sombra de un agujero negro que dieron la vuelta al mundo son las del Event Horizon Telescope: M87*, presentada en abril de 2019, y Sagitario A*, en mayo de 2022. El horizonte de M87*, con unos 6.500 millones de masas solares, mide «poco menos de 40.000 millones de kilómetros» de diámetro, según ESO. El de TON 618 es unas diez veces mayor, pero está muchísimo más lejos y su silueta, vista desde la Tierra, sería todavía más pequeña.
¿Es peligroso para la Tierra?
No supone ningún riesgo, ya que está fuera de nuestra galaxia y a una distancia enorme. NED le asigna un corrimiento al rojo de 2,2218 (la z que mide cuánto se ha estirado su luz por la expansión del universo), lo que indica que la luz que recogen los telescopios salió de allí hace miles de millones de años. En el cielo está en el hemisferio norte, en las coordenadas 12h 28m 25s y +31° 28′ 38″, catalogado también como FBQS J122824.9+312837. Los peligros del espacio que se vigilan de cerca son otros, como los asteroides que sí pueden amenazar a la Tierra.
Cómo se pesa un agujero negro que no se ve
Lo que se mide es el gas que gira a su alrededor. El método se apoya en cómo funciona la gravedad: cuanta más masa hay en el centro, más deprisa debe moverse el gas para seguir en órbita. Esa velocidad se lee en el ancho de una línea del espectro (la luz del cuásar descompuesta en colores), la del hidrógeno llamada Hβ. El tamaño de la región donde está el gas se estima por el brillo del cuásar, ya que las mediciones de Kaspi y su equipo (2000) mostraron que esa región crece cuanto más luminoso es.
Con un solo espectro, Shemmer y sus colegas calcularon en 2004 los 66.000 millones de masas solares que cita la NASA. Ellos mismos avisan de que el margen típico llega a un factor 2 y de que en cuásares tan luminosos como TON 618, fuera del rango en que se calibró el método, la masa es más incierta. La otra cifra, 40.700 millones, aparece en un artículo de 2019 de Ge, Zhao, Bian y Green y también se basa en Hβ.
Algunas webs, entre ellas la Wikipedia en inglés, atribuyen esa segunda cifra a la línea del carbono C IV, que en el artículo de Ge sirve para otra cosa: medir cuánto se desplaza esa línea hacia el azul. Y los 10.500 km/s que circulan como «velocidad de caída» del gas son en realidad el ancho de la línea Hβ (10.527 km/s en el mejor ajuste de Shemmer).
Las dos cifras no se contradicen: difieren en 1,6 veces, dentro del factor 2 que admiten los propios autores.








