Energía

Toronto lleva desde 2004 enfriando su centro urbano con agua sacada del fondo del lago Ontario, y el truco no acaba ahí: después de pasar por hospitales y estadios, esa misma agua llega a los grifos de la ciudad

Toronto aprovecha el agua fría del lago Ontario para refrigerar edificios y después conducir parte de ella hasta los grifos.

Toronto lleva desde 2004 enfriando su centro urbano con agua sacada del fondo del lago Ontario, y el truco no acaba ahí: después de pasar por hospitales y estadios, esa misma agua llega a los grifos de la ciudad

Hay ciudades que no están acostumbradas al calor, es el caso de Toronto, Canadá, y para hacerle frente, aprovecha una fuente de frío poco común. Parte del centro se refrigera con agua del lago Ontario, ya que a 85 metros de profundidad, permanece a 4 grados.

El sistema lleva en funcionamiento desde el año 2004, y desde el 2026, también se usa para refrigerar servidores de inteligencia artificial.

Un lago como gran refrigerador

En las zonas profundas del lago Ontario, la temperatura se mantiene muy fría todo el año, sea cual sea la temperatura exterior, por eso, en el año 2024, Enwave Energy Corporation y Toronto Water introdujeron una cuarta toma de tres kilómetros para elevar su capacidad de refrigeración en un 60%.

El modelo es conocido como refrigeración distrital, y distribuye agua fría a hospitales, oficinas, instalaciones deportivas y centros de datos, de esta forma, cada edificio no depende de su maquinaria propia.

Del lago al grifo

El sistema original trata el agua para consumo, después enfría el circuito cerrado de Enwave y avanza hacia la red municipal de la ciudad. El sistema está creado para que ambos caudales nunca puedan mezclarse. El agua de Enwave recorre cada uno de los edificios absorbiendo el calor y regresa para volver a enfriarse, al mismo tiempo que el agua potable avanza a los hogares.

Además, con la ampliación llevada a cabo en el año 2024, se introdujo una derivación de agua bruta independiente, por tanto, no todo el caudal adicional termina solo en la red de consumo.

Menos electricidad en verano

Enwave ha calculado que este sistema puede gastar hasta un 80% menos de electricidad en comparación con una refrigeración convencional. Por otro lado, estima que el ahorro en un año puede situarse en unos 832 litros de agua y más de 60 megavatios de demanda eléctrica máxima.

Enwave calcula que el sistema puede consumir hasta un 80% menos de electricidad que una refrigeración convencional. También estima un ahorro anual de 832 millones de litros de agua y más de 60 megavatios de demanda eléctrica máxima.

Más de 100 edificios del centro de Toronto se beneficia de la instalación de agua profunda del lago.

La IA entra en el circuito

El pasado mes de mayo, Telehouse Canada anunció una nueva instalación de refrigeración líquida el chip en el centro de datos que tiene en Toronto. El agua llega de manera directa a los componentes que más se calientan, y tiene la capacidad de retirar hasta el 80% del calor. A continuación, toda esa energía vuelve a un circuito conectado con la red de Enwave. El agua para refrigerar los servidores y la propia agua potable, siempre permanecen separados por completo.

Una idea difícil de copiar

Aunque el sistema es sencillo, no es nada fácil de copiar, simplemente, porque hace falta una masa de agua grande, y sobre todo profunda para que se mantenga fría. Y al mismo tiempo, debe estar cerca de una zona de mucha demanda, además de tener que confeccionar las tomas, estaciones y kilómetros de tuberías.

La información oficial principal se ha publicado en Enwave Energy Corporation.

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