El regreso histórico de la loba a las montañas de Cataluña tras un siglo de ausencia: «Es una noticia excepcional para la biodiversidad de los Pirineos»

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Publicado el: 23 de febrero de 2026 a las 22:00
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Loba gris caminando en un entorno montañoso tras su regreso histórico a Cataluña.

Por primera vez en al menos cien años, una loba gris salvaje ha sido documentada en el condado de Los Ángeles. Se trata de una hembra de tres años, identificada como BEY03F gracias a su collar GPS, detectada en las montañas de Santa Clarita, en el norte del condado, según el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California.

La escena tiene algo de irreal. Un gran depredador cruzando lomas secas a poca distancia de una de las mayores áreas metropolitanas de Estados Unidos. Pero no es una anécdota aislada. Es la confirmación de que el lobo gris, prácticamente exterminado en el estado en la década de 1920, está recuperando terreno después de un siglo de ausencia.

¿Qué significa todo esto para la fauna del sur de California y para quienes viven cerca de esas montañas? La respuesta mezcla buenas noticias para la biodiversidad, retos para la ganadería y una llamada a gestionar mejor nuestras carreteras y paisajes.

BEY03F, la loba que ha cruzado casi toda California

Los biólogos saben quién es BEY03F porque no aparece de la nada. Nació en 2023 en el norte del estado, en la manada Beyem Seyo, en la zona de Plumas, y más tarde pasó varios meses con la manada Yowlumni en el condado de Tulare, donde fue equipada con un collar de seguimiento en mayo de 2025.

Desde entonces ha recorrido más de 370 millas, unos 600 kilómetros, atravesando buena parte de la Sierra Nevada en un viaje típico de dispersión juvenil. Es la etapa en la que un lobo joven abandona su grupo de origen para buscar un territorio propio y, con suerte, pareja. Los datos del collar muestran que abandonó el área de Tulare aproximadamente una semana antes de aparecer en las montañas de Santa Clarita.

Su visita al condado angelino fue breve. En cuestión de días, las últimas posiciones de GPS la situaban ya de nuevo hacia el norte, en el condado de Kern. Los expertos del Departamento de Pesca y Vida Silvestre insisten en que “su viaje aún no ha terminado” y que el hecho de que siga en movimiento indica que todavía no ha encontrado ni compañero ni un hábitat estable. El reloj biológico también pesa, porque la época de celo del lobo se concentra en las semanas de invierno. Y eso se nota.

Mientras tanto, su ruta dibuja sobre el mapa otra realidad menos visible. Cada vez que BEY03F cruza una autopista como la interestatal 5, se enfrenta al principal riesgo para los lobos en California, los atropellos. La experiencia con otros ejemplares dispersantes, como el macho OR93 muerto por un vehículo en 2021, demuestra que el precio de explorar nuevos territorios puede ser muy alto.

Avistamiento histórico de la loba BEY03F | Vídeo: KTLA 5

El regreso del lobo gris a California, en cifras

El viaje de BEY03F solo es posible porque la especie ha vuelto a asentarse en el estado tras décadas de ausencia. El lobo gris fue dado por desaparecido en California hacia los años veinte del siglo pasado y su retorno comenzó en 2011, cuando el famoso OR7 cruzó la frontera desde Oregón.

Hoy el programa del lobo gris del Departamento de Pesca y Vida Silvestre reconoce nueve manadas confirmadas, desde las montañas del noreste hasta la Sierra Nevada meridional, incluida la manada Yowlumni de Tulare, la más sureña. A finales de 2024, el propio organismo hablaba ya de siete grupos reproductores y varias zonas adicionales de presencia estable, lo suficiente como para pasar a una “Fase 2” del plan estatal de conservación del lobo gris.

Esa nueva fase incluye más seguimiento con collares GPS, informes anuales específicos sobre la especie y un sistema de compensaciones económicas a ganaderos por ataques confirmados o probables, que ya ha movilizado más de 3,1 millones de dólares. Esto significa que cada movimiento de lobos como BEY03F se integra en una estrategia más amplia que intenta equilibrar conservación y actividad ganadera.

Además, el lobo gris está protegido como especie en peligro tanto por la ley estatal californiana como por la Ley Federal de Especies en Peligro. El “take” de un lobo, es decir, su caza, acoso o muerte intencionada, está prohibido en todo el estado. No es poca cosa.

¿Hay que tener miedo a los lobos cerca de una gran ciudad?

La imagen de un lobo a pocos kilómetros de urbanizaciones y centros comerciales puede generar inquietud. Sin embargo, la propia administración recuerda que los lobos raramente suponen una amenaza directa para las personas y que, en general, evitan la presencia humana.

El verdadero punto de fricción está en el campo. Para un ganadero, la noticia de que un gran depredador se mueve cerca de sus reses nunca es neutra. Por eso el plan californiano combina seguimiento intensivo, herramientas de aviso a ganaderos mediante mapas en línea y programas de compensación por daños, junto con medidas no letales para disuadir a los lobos de acercarse al ganado.

En el fondo, lo que está en juego es si una megaciudad como Los Ángeles y sus alrededores pueden convivir con un gran depredador nativo que vuelve a ocupar su lugar en el ecosistema. BEY03F quizá siga su viaje y nunca llegue a formar una manada estable en la zona, pero su breve paso ha mostrado que los corredores ecológicos siguen existiendo y que la fauna se mueve aunque las fronteras administrativas digan lo contrario. Y eso importa.

El comunicado oficial más reciente sobre la expansión del lobo gris en California y las medidas de gestión asociadas ha sido publicado por el Departamento de Pesca y Vida Silvestre de California.


Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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