La foto fija del sector de las ciencias de la vida y la salud en Cataluña ya no es solo una promesa. Es un motor económico que mueve casi 49.000 millones de euros al año, aporta el 7,6 % del PIB catalán y sostiene más de 306 000 puestos de trabajo. Además, Cataluña vuelve a encabezar el ránking español de exportaciones de productos sanitarios, con 9.165 millones de euros en ventas al exterior, el 45,7 % del total estatal. Son cifras potentes. Pero, en la práctica, ¿qué significan para la economía, la salud y también para la sostenibilidad
Un sector en fase de madurez
El nuevo Informe de la BioRegión de Cataluña 2025, presentado en febrero por Biocat, habla abiertamente de “madurez” del ecosistema de innovación en salud.
En total se contabilizan 1 650 empresas, un 8,3 % más que el año anterior, y 94 instituciones de investigación. La gran mayoría son pymes, en torno al 90 %, y casi todas siguen concentradas en la provincia de Barcelona, aunque el informe ya detecta una descentralización paulatina hacia otros territorios como Girona.
En el día a día esto se traduce en más empleo cualificado, más laboratorios, más centros de producción y más oportunidades para perfiles científicos, técnicos y digitales. Y también en algo más cercano. Parte de la innovación que se cocina en este ecosistema acaba en los hospitales, los centros de atención primaria y, en última instancia, en la salud de la población.
Cataluña vuelve a liderar las exportaciones sanitarias
Después del pico de ventas ligado a las vacunas frente a la COVID que dio ventaja a Madrid, Cataluña recupera el primer puesto en exportaciones de productos sanitarios.
En 2024 concentró el 45,7 % de las ventas españolas de este tipo de productos, con 9 165 millones de euros exportados, aunque con un ligero descenso del 2,5 % respecto al año previo.
Los principales destinos siguen siendo Suiza, Alemania, Francia, Estados Unidos e Irlanda, con el medicamento como producto estrella. En paralelo, Cataluña es la segunda comunidad en importaciones sanitarias, con el 31 % del total y 9 403 millones de euros, lo que refleja un tejido muy conectado a las cadenas globales de suministro de tecnología y fármacos.
Inversión extranjera, multinacionales y hubs tecnológicos
Entre 2021 y 2025 la BioRegión captó 2 382 millones de euros de inversión extranjera directa, la mayoría destinada a actividades de investigación y desarrollo, y que se tradujeron en 5 567 nuevos empleos. Es cierto que en 2025 esa inversión cayó hasta 111 millones, lejos de los máximos de 2023 y 2024, pero el propio sector lo atribuye al efecto excepcional de la apuesta de AstraZeneca en los años anteriores y no lo vive como una señal de alarma.
Cataluña mantiene además un fuerte peso industrial. Alberga 79 plantas de producción, el 44 % del total español, y concentra cerca de la mitad de la facturación farmacéutica del Estado, con presencia de 17 de las 20 mayores compañías farma y medtech del mundo.
A esto se suman más de 30 hubs tecnológicos de salud instalados entre 2021 y 2025, que han creado o anunciado unos 8 000 puestos de trabajo adicionales.
Robert Fabregat, director general de Biocat, resume la fórmula en tres pilares principales. Habla de “gran capacidad clínica, con centros muy competitivos, apoyo de las administraciones y concentración de talento”.
Ciencia, ensayos clínicos y startups en máximos
El informe también sitúa a Cataluña entre las regiones más activas de Europa en ciencia y ensayos clínicos. Entre 2020 y 2024 se generaron más de 54 000 publicaciones en ciencias de la vida y la salud y 1 791 artículos de alto impacto, proporción que la coloca en primera posición europea en este indicador.
En ensayos clínicos la BioRegión participa en 5 768 estudios activos, el 92 % de todos los que cuentan con participación española, lo que la sitúa cuarta en Europa y séptima en el mundo, con un peso muy destacado de la oncología.
En el capítulo emprendedor, 2025 cerró con un récord de 517 millones de euros invertidos en startups y scaleups de salud, un 43 % más que el año anterior. El capital riesgo aportó 327,6 millones y las subvenciones públicas alcanzaron un máximo histórico de 124,3 millones. Desde 2016 se han creado 639 startups, de las que 464 siguen activas, con un ritmo aproximado de una nueva empresa a la semana.
El reto verde de un gigante sanitario
Todo este impulso sanitario llega en un contexto en el que la propia Organización Mundial de la Salud recuerda que el sector salud es responsable de alrededor del 5 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero. Es decir, hospitales, fábricas de medicamentos y la enorme cadena logística que los rodea también pesan en la huella climática del planeta.
El informe de la BioRegión señala que la integración de criterios ESG gana peso en el ecosistema catalán, lo que incluye objetivos ambientales y de descarbonización.
El reto ahora es que este crecimiento en exportaciones, ensayos y empleo se traduzca en una sanidad más sostenible, con menos residuos, más eficiencia energética y cadenas de suministro más cortas cuando sea posible. No es poca cosa.
Para quienes viven el día a día del sistema sanitario, esto se puede notar en decisiones tan concretas como el tipo de materiales que se usan en quirófano, cómo se gestiona la energía de los grandes hospitales o qué criterios se aplican al comprar tecnología médica.
Qué viene ahora
Cataluña llega a esta fase con una base sólida de talento, infraestructuras y atracción de inversión, pero en un escenario internacional muy competitivo, con presión regulatoria en la Unión Europea y nuevos actores globales en la industria farmacéutica. La capacidad para mantener el liderazgo en exportaciones sanitarias, reforzar la I+D y, al mismo tiempo, reducir el impacto climático del sector marcará buena parte del debate de los próximos años.
El Informe de la BioRegión de Cataluña 2025, con todos los datos y gráficos detallados, ha sido publicado en el Informe de la BioRegión de Cataluña 2025.











