El Ministerio de Transporte de Colombia prevé que los vehículos puedan circular en octubre de 2027 por el Túnel del Toyo, de 9730 metros, que atraviesa el Alto del Toyo en la cordillera Occidental de Antioquia. Fijó esa meta por escrito el 10 de septiembre de 2026, tres años después de que se perforara de lado a lado una obra que la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA) ya describía en 2019 como el túnel más largo de Colombia y de Latinoamérica.
El cale, el encuentro de los dos frentes de excavación, llegó en octubre de 2023, y el equipo contó en su canal oficial que las horas previas se vivieron con mucha emoción. El túnel lleva el nombre del ingeniero Guillermo Gaviria Echeverri, que según el proyecto lo imaginó para conectar el centro del departamento con su mar, una idea que entonces tenía más de 40 años.
El 24 de octubre de 2023, más de 700 personas, entre alcaldes, líderes, comunidades y trabajadores, cruzaron por primera vez el túnel a pie. El proyecto atribuía la obra al trabajo diario de más de 2000 trabajadores.
Un túnel terminado que sigue cerrado
El día del anuncio, la ministra de Transporte, Elsa Noguera, visitó la obra con el Instituto Nacional de Vías (Invías), la Gobernación de Antioquia, la Alcaldía de Medellín, los contratistas y la interventoría, la supervisión técnica externa del contrato. Según el comunicado del Ministerio de Transporte, el objetivo era comprobar cómo avanza la instalación de los equipos electromecánicos, que empezó el 8 de agosto de 2026 bajo la dirección del Invías y sin la cual el túnel no puede entrar en funcionamiento.
Esos equipos incluyen la iluminación, la ventilación, el suministro eléctrico, la señalización, la protección contra incendios y las comunicaciones. En un tubo de casi diez kilómetros, la ventilación renueva el aire y saca el humo si hay un incendio. «Hoy estamos verificando los trabajos para que el Túnel del Toyo sea una realidad», afirmó Noguera durante la visita.
Casi diez kilómetros a 900 metros de profundidad
En la ficha oficial, la obra figura como Túnel 17, Guillermo Gaviria Echeverri, y sus promotores lo presentan como el túnel carretero más largo de América. El tramo 1 une el municipio de Giraldo con Cañasgordas cruzando la montaña a unos 900 metros de profundidad, y además del tubo incluye los portales, las vías de acceso desde Giraldo, el drenaje y la estabilización de taludes.
De Medellín al Urabá y al Caribe
El túnel es la pieza central de la Nueva Vía al Mar, que forma parte de las Autopistas de la Prosperidad, el programa de concesiones de carreteras de cuarta generación (4G) de Colombia. La Secretaría de Infraestructura de Antioquia firmó el contrato de obra pública con el Consorcio Antioquia al Mar el 11 de diciembre de 2015.
La nueva vía une las concesiones Mar 1, entre Medellín y Santa Fe de Antioquia, y Mar 2, entre Cañasgordas y El Tigre. Según la descripción oficial del proyecto, suma unos 39,5 kilómetros de vía nueva, 18 túneles, 31 puentes y 17,7 kilómetros a cielo abierto, con un diseño para circular a 80 km/h.
El ministerio espera que conecte Medellín con Urabá y Puerto Antioquia y que el recorrido se quede en cerca de cuatro horas. Antioquia ya tiene otra gran obra bajo los Andes, la caverna de 17 pisos de Hidroituango.
El tramo 2 sigue en obras
La web del proyecto da un avance general del 87 %. El tramo 1 está concluido, y el tramo 2, que depende de la Gobernación de Antioquia y recorre 19,4 kilómetros entre el corregimiento de El Toyo, en Santa Fe de Antioquia, y Giraldo, sigue en obras, ya en su recta final.
Su primer sector, de El Toyo a El Botón, con cinco túneles y un puente, lo lleva la empresa El Cóndor, y la ficha admite que ha supuesto un desafío técnico importante por la topografía y la geología del terreno. El segundo, de El Botón a Giraldo, está en manos del Consorcio Vías Colombia 061 y pasó oficialmente a la Gobernación en junio de 2025.

Manantiales, fauna y escombros
El 23 de julio de 2019, la ANLA anunció que había hecho 45 requerimientos al Consorcio Antioquia al Mar por el tramo 1 y sus accesos, tras una visita a finales de mayo de ese año. Entre ellos, reiteró que el consorcio no podía intervenir los manantiales ni su franja de protección de 100 metros.
La lista pedía también los registros de las señales para el paso de fauna, mejoras en los monitores de calidad del aire y de ruido, el manejo de los materiales sobrantes de la excavación, el control de voladuras y el estudio de la ecología reproductiva de las especies endémicas. En otras carreteras, como la autopista I-90 en Washington, un puente para fauna ya suma 10.000 cruces seguros.
En noviembre de 2023, el canal del proyecto publicó los cuatro capítulos de Antioquia, Expedición Oso Andino, sobre un trabajo que financió la propia obra: un grupo de biólogos instaló más de 60 cámaras trampa en el Parque Nacional Natural Las Orquídeas para seguir el rastro de este oso, el único de Sudamérica.
Una meta para 2027 y cifras que no coinciden
Octubre de 2027 es una meta del ministerio y depende de que se termine el montaje de los equipos. En otros grandes túneles, como el Lyon-Turín, bajo los Alpes, el coste ya supera en un 127 % la primera estimación y la apertura no llegará antes de 2033.
Las cifras oficiales tampoco coinciden del todo. La ANLA daba al túnel 9,84 kilómetros en 2019, y la web actual habla de 9730 metros, 110 metros menos. El ministerio calcula un viaje de cerca de cuatro horas entre Medellín y Urabá, mientras que la web del proyecto menciona una disminución de los tiempos de recorrido desde Medellín «en 4,5 horas», sin aclarar si esa cifra es el ahorro o la duración del viaje.
El comunicado de la ANLA recoge exigencias de 2019, así que no permite saber cuáles se han cumplido después. Ninguna de las fuentes oficiales consultadas publica un balance de las emisiones de CO2 que la nueva vía podría evitar.
La previsión de apertura procede del comunicado del Ministerio de Transporte de Colombia publicado el 10 de septiembre de 2026 y actualizado el 12 de septiembre.
Foto: Proyecto Nueva Vía al Mar Túnel del Toyo











