El paso elevado para fauna de la autopista I-90, cerca del puerto de Snoqualmie, en el estado de Washington, ha alcanzado los 10.000 cruces seguros registrados. Según el balance difundido por el Departamento de Transporte estatal (WSDOT), el hito se produjo en julio de 2026 y muestra cómo los animales utilizan una ruta que les permite evitar el tráfico.
La cifra forma parte de un resultado mayor. Entre ese puente y los 11 pasos inferiores del corredor se han documentado casi 40.000 cruces desde 2014. Conviene precisar qué significa el dato, porque se cuentan desplazamientos y un mismo animal puede pasar varias veces, no necesariamente 40.000 ejemplares distintos.
Un camino sobre el asfalto
La estructura pertenece al proyecto Snoqualmie Pass East, que incorpora conexiones para la fauna a las mejoras de la carretera. La vegetación ayuda a dar continuidad al paisaje y ofrece cobertura a los animales. Conservation Northwest, una de las organizaciones participantes, explica que ha apoyado la plantación de más de 80.000 plantas autóctonas alrededor de las estructuras desde 2015.
Las vallas completan ese trabajo y tienen una función muy concreta. Mantienen a los animales alejados de los carriles y los orientan hacia los lugares habilitados para cruzar. Por eso, cuando se evalúa el resultado, hay que mirar el conjunto de pasos y cerramientos, además del puente que aparece en las fotografías.
Volver a conectar el bosque
Una autopista puede convertirse en una frontera difícil de superar para la fauna. El WSDOT explica que, cuando el tráfico es intenso, muchos animales dejan de intentar atravesarla y las poblaciones de ambos lados quedan aisladas. El bosque sigue estando enfrente, pero llegar hasta él se vuelve mucho más complicado.
¿Qué cambia cuando existe un paso seguro? Los animales pueden acceder a zonas de alimentación y refugio, desplazarse con las estaciones y encontrar pareja en otros territorios. El plan de conectividad de Washington de 2025 destaca que mantener esas conexiones favorece el intercambio genético y ayuda a las especies a adaptarse a los cambios del entorno.
También pasan los pequeños
Las cámaras han registrado ciervos, wapitíes y coyotes utilizando las estructuras de Snoqualmie. Sin embargo, el seguimiento de la Universidad Central de Washington también ha documentado sapos occidentales, salamandras gigantes costeras y pikas americanas. Hay incluso registros de truchas toro en las pozas situadas bajo el puente de Gold Creek.
La adaptación lleva tiempo y varía según la especie. El WSDOT registró un único cruce de puma entre 2014 y 2022, frente a cinco durante 2023, un ejemplo de por qué hace falta observar durante años. Las cámaras permiten conocer el uso de los pasos, aunque por sí solas no demuestran cuántas muertes se han evitado.
Menos atropellos, menos daños
En los tramos terminados del proyecto, el WSDOT informa de que las colisiones con fauna descendieron hasta niveles persistentemente bajos o inexistentes. Ese resultado tiene un alcance local y no significa que hayan desaparecido los atropellos en todo Washington. Entre 2019 y 2023, la agencia retiró 39.258 cadáveres de animales de las carreteras estatales.
Las consecuencias también llegan al bolsillo y a la seguridad de quienes conducen. Un estudio de 2022 citado por el organismo estimó un coste económico medio de 14.014 dólares por colisión con un ciervo, incluyendo reparación del vehículo, lesiones y fallecimientos humanos. Son estimaciones económicas, no la factura que recibe cada conductor tras un accidente.
Qué dice la investigación
Un trabajo de Wisnu Sugiarto, de la Universidad Estatal de Washington, analizó 13 estructuras con datos de accidentes de 2011 a 2020. Publicado en línea en 2022 en Transportation Research Record, estimó una reducción media de entre una y tres colisiones por milla y año en las zonas estudiadas. Cada milla equivale aproximadamente a 1,6 kilómetros.
El resultado corresponde al conjunto analizado y no mide exclusivamente el puente de Snoqualmie. Además, la reducción fue más consistente en puentes que en pasos de drenaje, lo que apunta a la importancia del diseño. «Los pasos de fauna no solo benefician al ecosistema, también pueden mejorar la seguridad vial», explicó Sugiarto en la nota de su universidad.
Una red que seguirá creciendo
El WSDOT ha anunciado planes para incorporar otros 15 pasos inferiores y un segundo paso elevado en el corredor hasta 2031. Son actuaciones previstas, por lo que habrá que seguir su ejecución y comprobar cómo las utiliza la fauna. El seguimiento a largo plazo permitirá valorar si las nuevas conexiones cumplen su función.
Conservation Northwest señala que su trabajo incluye mantener las conexiones existentes, restaurar el hábitat y apoyar el seguimiento de los animales.
El balance de los 10.000 cruces y los planes de ampliación se ha difundido en la cuenta oficial del Departamento de Transporte del Estado de Washington.
Imagen: Chris Light / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)











