Una presa bajo un antiguo ferrocarril de Michigan bloqueó el arroyo Buckhorn durante más de 120 años, y al probar el nuevo cauce ya había truchas esperando para remontar hacia 3,9 kilómetros de agua fría

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Por HoyECO
Publicado el 19 de octubre de 2026 a las 12:35
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Dos grúas colocan el nuevo puente del sendero White Pine sobre el cauce restaurado del arroyo Buckhorn, en Michigan

Cuando el equipo del proyecto puso a prueba el nuevo cauce del arroyo Buckhorn, en Michigan (Estados Unidos), dejando pasar el agua, ya había truchas y otros peces grandes literalmente esperando para remontar la corriente.

«Fue algo increíble de ver», contó Paul Haan, director ejecutivo de la Muskegon River Watershed Assembly (MRWA), la organización que ha dirigido la retirada de la presa que separaba este afluente del río Muskegon desde hace más de 120 años.

Según la nota de prensa de la MRWA, de septiembre de 2026, el proyecto ha costado 2,2 millones de dólares, abre a los peces 2,4 millas (unos 3,9 kilómetros) de hábitat de aguas frías y deja un puente de 90 pies (27,4 metros) por el que el sendero Fred Meijer White Pine cruza ahora por encima del arroyo.

Una presa de tierra bajo el viejo ferrocarril

La presa era un dique de tierra «construido bajo el trazado original del ferrocarril Grand Rapids and Indiana», explicó la MRWA en mayo, cuando anunció el inicio de las obras. Ese antiguo trazado ferroviario es hoy el sendero Fred Meijer White Pine, un parque estatal lineal que recorren a pie, en bicicleta y en moto de nieve vecinos y visitantes.

Haan dio más contexto a la emisora pública WCMU. Contó que en la zona funcionó el segundo criadero de peces de la historia de Michigan y que del arroyo se sacaba hielo para él, y que, desde que el criadero cerró en los años sesenta, la presa se había ido deteriorando hasta quedar a punto de venirse abajo.

Vista aérea de la antigua presa del arroyo Buckhorn bajo el sendero White Pine antes de su retirada
Vista aérea del sendero White Pine sobre la antigua presa del arroyo Buckhorn, en noviembre de 2025, antes de las obras (Foto: Muskegon River Watershed Assembly)

El Departamento de Recursos Naturales de Michigan (DNR) ya la describía en 2020 como una «presa abandonada» y un «peligro para la seguridad pública», según consta en el historial de ayudas de su programa de hábitat pesquero, que ese año concedió 83.383 dólares a la MRWA para retirarla.

El agua fría que buscan las truchas en verano

El arroyo Buckhorn es un afluente de aguas frías, es decir, un curso alimentado por agua que se mantiene más fresca que la del río principal incluso en pleno verano. Para las truchas, que toleran mal el calor, ese tipo de arroyos funciona como refugio cuando sube la temperatura.

«El propio río Muskegon tiende a bajar un poco más cálido», explicó Haan a WCMU. «Muchas de nuestras especies de la zona buscan en verano estos afluentes de agua fría, como el Buckhorn y otros, para refugiarse», añadió, y recordó que el agua fría también es importante para la reproducción de los peces.

Según la MRWA, la presa impedía por completo la migración de los peces, dejaba aislada del río Muskegon la mayor parte de la cuenca del arroyo y además hacía subir la temperatura de su agua. «Esa presa solo calentaba el agua, perjudicaba el funcionamiento natural del arroyo y no aportaba nada a la salud y el bienestar de la comunidad ni al ecosistema», resumió Haan.

El arroyo tiene ya una población «robusta» de trucha común que se reproduce de forma natural, según la organización. A eso se suman las casi 20.000 truchas comunes y arcoíris que el DNR suelta cada año en el Muskegon a la altura de Paris Park, situado aproximadamente a 1,6 kilómetros aguas abajo de la desembocadura del Buckhorn, según contó la cadena 9&10 News.

Seis años de preparación y el agua libre en junio

La MRWA y los responsables locales empezaron a mover el plan en 2020. Las obras empezaron en mayo de 2026: John Henry Excavating tenía previsto llevar sus máquinas la semana del 11 de mayo, con un diseño de la ingeniería Spicer Group y la gestión del proyecto a cargo de Southpeat Environmental, y en junio el agua del Buckhorn ya corría libre hasta el Muskegon.

En la actualización del 1 de julio, la organización escribió que la vida del río Muskegon «ya está encontrando refugio en las aguas frescas del arroyo Buckhorn durante estos días calurosos de verano».

Los 2,2 millones de dólares incluyen el desarrollo, la planificación, la ingeniería y la construcción. Han puesto dinero el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos, el DNR de Michigan, la National Fish and Wildlife Foundation, la Comisión de Parques del Condado de Mecosta, el Great Lakes Fishery Trust (con 200.000 dólares aprobados en 2025) y las fundaciones de las familias Meijer, Wege y Walters, entre otros.

En 2025, Estados Unidos batió su récord de ríos reconectados con la retirada de presas, con un centenar de derribos en 30 estados.

Un puente de 27 metros para el sendero White Pine

En lugar del dique, el sendero cruza ahora el arroyo sobre un puente de un solo vano, sin apoyos en el cauce, que también soporta vehículos de emergencia para llegar a las zonas recreativas cercanas. La MRWA espera que se convierta en una parada habitual para ciclistas, caminantes y conductores de motos de nieve durante todo el año.

«Francamente, va a ser un sitio muy bonito para pararse, porque se oye la música del agua ahí abajo», dijo Haan a WCMU.

El puente se inauguró a finales de septiembre de 2026 (la MRWA había convocado el corte de cinta para el día 25) en Paris, la localidad del condado de Mecosta donde está el proyecto. Allí, el presidente de la junta de la MRWA, Michael Gabrion, dijo que retirar la presa «fue más que retirar una estructura» y que se trataba de «retirar un obstáculo».

Las orillas y los humedales completan la obra

La ficha del DNR de 2020 recogía también la restauración de 1,3 acres (unas 0,5 hectáreas) de humedales y la eliminación de más de 4 acres (unas 1,6 hectáreas) de embalse poco profundo. La MRWA explica que ese embalse se vació hace años y que sus muestreos biológicos ya mostraban una mejora del hábitat en esa zona antes de quitar la presa.

El 26 de septiembre, un día después de la fecha fijada para la inauguración, la organización convocó a voluntarios para plantar árboles y, según el caso, arbustos y otras plantas autóctonas. Esas plantas, explicaba la convocatoria, ayudan a estabilizar la orilla, aportan hábitat y embellecen el lugar.

El arroyo Buckhorn corre por su cauce restaurado junto a la antigua casa del hielo
El arroyo Buckhorn corre por su cauce restaurado junto a la antigua casa del hielo, en agosto de 2026 (Foto: Muskegon River Watershed Assembly)

Ese mismo día siguió el muestreo del Stream Team, el equipo de voluntarios que lleva tres años estudiando la vida del arroyo. Recogen macroinvertebrados, pequeños animales sin columna vertebral como las larvas de insectos acuáticos, en tres zonas del cauce, porque los grupos que aparecen y en qué cantidad dan pistas sobre la calidad del agua.

Lo que todavía falta por medir

Las truchas que esperaban en el cauce son una observación del primer día y no una medida de cuánto mejorará la pesquería. La propia ficha del proyecto deja para el futuro el seguimiento y la evaluación de sus efectos.

Las cifras de distancia tampoco coinciden en todos los documentos. La MRWA habla ahora de 2,4 millas (3,9 kilómetros) de hábitat de aguas frías, mientras que la ficha del DNR de 2020 hablaba de reconectar «siete millas» de arroyo (unos 11 kilómetros) y la del Great Lakes Fishery Trust de 2025, de «más de siete millas» de refugio de agua fría y zonas de freza, y ninguno de los textos explica de dónde sale la diferencia. Tampoco la edad de la presa es fija: la MRWA la llama «centenaria» en unos textos y habla de «más de 125 años» en la cronología de su ficha.

En otros ríos, la recuperación ha tardado años en notarse en los peces, como ocurrió tras derribar las dos presas del río Elwha y la vuelta del salmón chinook. En España, la captura de una lamprea en la Rivera de Huelva, afluente del Guadalquivir, ha reabierto también el debate sobre las presas que le han quitado su hábitat.

La nota de prensa completa se ha publicado en septiembre de 2026 en la web de la Muskegon River Watershed Assembly.

«Una conexión que se interrumpió hace más de un siglo se ha restaurado, y con ella llegan nuevas oportunidades para los peces, la fauna, el ocio y la comunidad», dijo Haan.

Foto: Muskegon River Watershed Assembly

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