Una máquina de unos 100 metros de largo, 15 metros de diámetro y 3.500 toneladas ha comenzado a abrirse paso bajo Adelaida. Se llama Mary, funciona las 24 horas del día y avanza entre 8 y 10 metros diarios con hasta 20 especialistas en su interior.
La tuneladora inició el 1 de julio de 2026 el primero de los dos túneles del tramo sur del proyecto River Torrens to Darlington, conocido como T2D. La obra pretende aliviar los atascos de South Road, pero también abre una pregunta importante para una ciudad que busca ser más habitable. ¿Qué cambiará realmente para el ruido, el aire y las zonas verdes?
Un gigante bajo la ciudad
Mary fue encargada a Herrenknecht, un fabricante alemán especializado en tuneladoras, y adaptada al terreno de Adelaida. Su rueda de corte alcanza los 15 metros, una altura parecida a la de un edificio de cuatro plantas, mientras la máquina trabaja a entre 10 y 25 metros bajo la superficie.
Mover una pieza así fue una obra dentro de la propia obra. La cabeza de corte, de unas 300 toneladas, llegó dividida en cinco partes, y su sección central pesaba cerca de 175 toneladas y medía 9 metros de ancho.
Después, una grúa pórtico de 500 toneladas bajó los componentes hasta la caja de lanzamiento de Clovelly Park. Ese enorme hueco mide 120 metros de largo, 50 de ancho y 20 de profundidad, y para construirlo fue necesario retirar más de 343.000 toneladas de material.
Cómo trabaja Mary
La rueda frontal corta la arcilla, el suelo y la roca. El material excavado pasa a un tornillo transportador y después sale mediante cintas hasta un recinto cerrado, donde se controla el polvo, se analiza el terreno y se prepara su traslado.
La tuneladora también va formando el revestimiento circular con segmentos de hormigón prefabricado. En la práctica, no es solo un taladro enorme, sino una fábrica subterránea que excava, retira tierra y deja detrás la estructura del futuro túnel.
Para quienes viven encima, la escena puede resultar inquietante. El proyecto calcula que Mary pasará bajo una vivienda en unos tres días y sostiene que, por la profundidad y el tipo de terreno, el ruido y las vibraciones deberían ser reducidos en superficie, aunque habrá controles continuos.
La mayor obra de Australia Meridional
Mary está excavando un túnel de 4,5 kilómetros desde Clovelly Park hacia Glandore. Catherine abrirá el conducto paralelo del tramo sur, mientras que Elizabeth trabajará en los túneles de 2,2 kilómetros situados más al norte.
Las tres máquinas llevan nombres de mujeres pioneras de Australia Meridional. Mary recuerda a la sufragista Mary Lee, Catherine a Catherine Helen Spence y Elizabeth a Elizabeth Webb Nicholls, tres figuras ligadas a la defensa de los derechos de las mujeres.
El proyecto T2D suma 10,5 kilómetros y tiene un presupuesto de 15.400 millones de dólares australianos, financiado a partes iguales por los gobiernos federal y estatal. Su finalización está prevista para 2031 y completará una vía continua de 78 kilómetros entre Gawler y Old Noarlunga.
Menos semáforos y atascos
La promesa central es sencilla. Los conductores podrán evitar 21 grupos de semáforos y ahorrar entre 30 y 40 minutos en hora punta, según los cálculos oficiales.
El Gobierno espera trasladar a los túneles alrededor de 130.000 desplazamientos de días laborables. Eso debería sacar tráfico de algunas calles locales y reducir parte del ruido, los frenazos y ese humo que se acumula cuando miles de vehículos avanzan a tirones.
«Es el comienzo de transformar cómo se moverán los habitantes por nuestra ciudad durante generaciones», afirmó el ministro de Infraestructuras y Transporte de Australia Meridional, Joe Szakacs. La frase resume la ambición, aunque el resultado dependerá de cómo cambien los desplazamientos cuando la carretera entre en servicio.
El lado ambiental
Construir bajo tierra evita abrir una zanja continua por barrios ya consolidados y permite conservar más superficie. El diseño prevé alrededor de 26 hectáreas de parques, espacios públicos y sistemas naturales, además de aumentar en más de un 20 % la cobertura de árboles a lo largo del trazado.
También se anuncian cinco nuevas conexiones de este a oeste para peatones y ciclistas, una ruta compartida de norte a sur y plantaciones de especies autóctonas. Son medidas que pueden devolver sombra a unas calles dominadas hoy por coches, ruido y asfalto. Y eso se nota en verano.
Pero conviene mantener el contexto. Un túnel no elimina las emisiones de los vehículos, y su ventilación, iluminación y seguridad seguirán necesitando electricidad durante su funcionamiento. El comunicado que anuncia el inicio de Mary no ofrece una cifra de reducción neta de CO2, por lo que el beneficio climático no puede darse por hecho.
Tierra, energía y controles
La excavación y las obras del conjunto generarán alrededor de 7,5 millones de toneladas de material. El proyecto asegura que cada carga será analizada y clasificada, que los residuos contaminados seguirán un plan ambiental y que se estudiará la reutilización del suelo cuando sea posible.
Dos subestaciones eléctricas alimentarán las tuneladoras y, más adelante, los sistemas de ventilación, iluminación, tráfico y seguridad. La instalación de Richmond East trabaja a 22.000 voltios y tiene una capacidad comparable a la necesaria para abastecer 5.000 viviendas.
La calidad del aire será otro punto a vigilar. Los responsables prevén instalar medidores dentro y fuera de los túneles y comprobar el entorno de los portales, porque llevar los coches bajo tierra puede aliviar algunas calles, pero obliga a controlar dónde y cómo se dispersan sus emisiones.
Qué ocurrirá ahora
Mary seguirá avanzando día y noche hacia Glandore. Catherine comenzará después el segundo túnel del tramo sur y Elizabeth excavará los dos túneles del norte, de modo que las distintas secciones puedan construirse a la vez.
La escala impresiona, pero la verdadera prueba llegará con el uso diario. Menos semáforos y menos tráfico en superficie pueden mejorar la vida de los barrios, aunque el balance ambiental dependerá también del transporte público, la movilidad activa, el número total de viajes en coche y la electricidad utilizada.
La nota de prensa oficial ha sido publicada por el Ministerio de Infraestructuras de Australia.



