China abre la puerta a un lago congelado en el tiempo tras perforar más de 3.400 metros de hielo de la Antártida con agua caliente

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Publicado el: 4 de mayo de 2026 a las 09:46
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Perforación profunda en el hielo de la Antártida para acceder al lago subglacial Qilin a más de 3400 metros.

A principios de febrero de 2026, un equipo de la 42.ª expedición antártica china abrió un pozo de 3.413 metros en la capa de hielo de la Antártida Oriental usando perforación por agua caliente. La cifra supera el récord anterior, fijado en 2.540 metros, y deja preparada una vía de acceso a la zona del lago subglacial Qilin, bajo más de tres kilómetros de hielo. Según el Ministerio, es su primera perforación profunda por agua caliente en la Antártida.

Puede sonar a proeza técnica sin más, pero el impacto va más allá del «hemos llegado más profundo». Los lagos subglaciales son como cápsulas del tiempo, y entrar en ellos sin ensuciarlos es la gran obsesión de la ciencia polar. ¿Qué se aprende cuando abres una «puerta» a un lugar que lleva muchísimo tiempo aislado del exterior?

Un récord bajo el hielo

El Ministerio de Recursos Naturales de China informó de que la perforación se completó el 5 de febrero de 2026 y que el récord se difundió públicamente a principios de abril. El trabajo se realizó en la región del lago subglacial Qilin, en la Tierra de la Princesa Isabel, a unos 120 kilómetros de la estación china Taishan, en el interior de la Antártida Oriental. Según el ministerio, el sistema permitiría perforar más del 90% de la capa de hielo antártica y toda la del Ártico.

Los datos clave ayudan a ponerlo en contexto. Son 3.413 metros de hielo derretido de forma controlada, 873 metros más que la marca previa, y con un objetivo muy concreto, demostrar que se puede abrir un acceso profundo de forma estable y limpia.

El ministerio lo ha presentado además como un paso alineado con la «exploración verde» y con tecnologías ambientalmente responsables. Dicho en claro, no vale llegar, hay que llegar sin dejar rastro.

Agua caliente a presión

La técnica usada se conoce como perforación por agua caliente. En la práctica, el sistema calienta agua y la bombea a alta presión por una manguera larga, de modo que el chorro derrite el hielo a su paso y el pozo se va formando mientras la manguera desciende. No hay brocas ni corte mecánico, y eso cambia las reglas del juego.

La velocidad es una de sus ventajas, pero no la única, no se trata de «derretir la Antártida», sino de abrir un canal controlado. La expedición explica que una capa de hielo de un kilómetro podría atravesarse en un solo día, aunque la realidad depende de condiciones y del control del proceso. Lo decisivo es que, al usar agua como medio, se reduce el riesgo de introducir sustancias externas que luego puedan acabar donde no deben.

Para entender la escala, basta un ejemplo. El observatorio de neutrinos IceCube, en el Polo Sur, ya usó un sistema de agua caliente para abrir agujeros profundos, del orden de 2.450 metros, y bajar sensores a gran velocidad. Aquí la intención es distinta, porque el objetivo final es preparar un acceso limpio a un entorno acuático aislado, no solo perforar hielo «seco».

Una cápsula del tiempo

Un lago subglacial no es un lago «normal» cubierto de hielo. Está enterrado bajo kilómetros de casquete, sin luz solar, con presiones enormes y pocos nutrientes disponibles. Según explicó Guo Jingxue, responsable del equipo de lagos subglaciales de la expedición, son entornos de «alta presión, baja temperatura, oscuridad y baja disponibilidad de nutrientes», sellados durante mucho tiempo.

¿Y entonces qué se busca ahí abajo? En buena parte, señales del pasado, porque el agua, los sedimentos del fondo y la química del sistema pueden ayudar a reconstruir condiciones ambientales antiguas. Con esa información se intenta afinar modelos que predicen cómo responderán las grandes masas de hielo en un planeta que se calienta.

Además, estos lugares ponen a prueba los límites de la vida. En 2013 el proyecto WISSARD logró muestrear el lago subglacial Whillans y se detectaron comunidades microbianas, una señal potente de que la vida puede persistir en sistemas oscuros y aislados bajo el hielo. De hecho, la propia NASA ha destacado cómo el estudio de lagos subglaciales ayuda a pensar en posibles ecosistemas bajo el hielo de mundos como Europa o Encélado.

Acceso limpio

Abrir un pozo hasta un lago subglacial no es solo un desafío técnico. También es un reto ambiental, porque una contaminación mínima puede arruinar el valor científico del lugar y alterar un ecosistema que ha funcionado aislado durante mucho tiempo. Por eso existen guías internacionales para minimizar riesgos, como el Código de Conducta del SCAR para la exploración e investigación de entornos acuáticos subglaciales.

Aquí la perforación por agua caliente tiene una ventaja clara. La expedición explica que la idea es dejar un «acceso libre de contaminación» que sirva después para observaciones in situ y para recoger muestras de agua y sedimentos del fondo, si los protocolos lo permiten. Pero eso exige controles durante la perforación, porque a más profundidad el margen de error se reduce muchísimo.

Y conviene no olvidarlo, porque otras iniciativas ya han mostrado lo delicado que es este trabajo. El intento de acceder al lago Ellsworth en 2012 se canceló tras problemas técnicos, y varios análisis posteriores lo usan como recordatorio de que la profundidad y la limpieza elevan la dificultad de forma brutal. En el fondo, la ciencia polar avanza a base de éxitos y de lecciones aprendidas.

Lo que viene ahora

El pozo, por sí solo, no responde a todas las preguntas. Lo que abre es una ruta para la siguiente fase, instrumentación in situ y toma de muestras, con el foco puesto en medir y recoger sin contaminar. Según lo comunicado por las fuentes oficiales chinas, ese es el sentido del ensayo, preparar el terreno para una exploración científica más directa del lago Qilin.

Para el público general, el vínculo con nuestro día a día no siempre se ve a primera vista. Pero entender mejor la Antártida ayuda a afinar predicciones sobre cambios en el hielo y sus efectos en el nivel del mar, algo que afecta a costas e infraestructuras y que ya obliga a hablar de adaptación. Y el reloj corre.

La información oficial ha sido publicada por la agencia estatal Xinhua.


Javier F.

Periodista, licenciado en la Universidad Nebrija, diez años en Onda Cero, y ahora en proyectos profesionales como Freelance. Especializado en contenido SEO y Discover

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