China abrió el 28 de septiembre de 2026 cuatro nuevos tramos de alta velocidad que conectan distintas regiones del país. Uno de los cambios más llamativos está en el noreste, donde el trayecto ferroviario entre Harbin y Yichun pasa de unas siete horas a alrededor de dos, según la información de Xinhua publicada por el Gobierno chino.
La ampliación facilita los desplazamientos y abre nuevas posibilidades para viajar en tren. Pero su interés ambiental merece una mirada más completa, porque reducir tiempos no permite calcular por sí solo cuánto CO₂ se evitará. Para eso también cuentan la electricidad, las obras y los viajeros que cambien de transporte.
Las cifras de las cuatro aperturas
| Tramo o dato | Cifra |
|---|---|
| Harbin-Yichun | 318 km, de unas 7 horas a unas 2 |
| Xi’an-Ankang | 171 km en 45 minutos (media de unos 228 km/h) |
| Yichang-Xingshan | Túnel de 16,9 km bajo las montañas Daba |
| Xiong’an-Shangqiu | 552 km, 2 h 27 min el servicio más rápido |
| Viajes previstos del 23 de septiembre al 8 de octubre | 284 millones en toda la red |
| Red de alta velocidad | Más de 50.000 km en 2025 y 70.000 km previstos en 2035 |
Harbin-Yichun: de siete horas a dos
La conexión entre Harbin y Yichun tiene 318 kilómetros y se convierte en la línea de alta velocidad más septentrional de China. Une Harbin, conocida por su turismo invernal, con Yichun, un destino rodeado de bosques que atrae visitantes durante el verano.
¿Qué significa ahorrar unas cinco horas en la práctica? Para quien visita a su familia o prepara una escapada, supone recuperar una parte considerable del día que antes pasaba en el vagón. Recorrer 318 kilómetros en unas dos horas supone una media cercana a 160 kilómetros por hora.
La terminal de Yichun Oeste está situada a unos 47 grados de latitud norte. Según Shi Qinwei, responsable del proyecto de la estación, es el primer edificio de una estación de alta velocidad del país construido en una región de permafrost (terreno que permanece congelado durante al menos dos años consecutivos).
Xi’an-Ankang y Yichang-Xingshan, a través de las montañas
Otra de las aperturas une Xi’an y Ankang, en la provincia de Shaanxi. Sus 171 kilómetros atraviesan las montañas Qinling y permiten completar el trayecto entre las estaciones terminales en 45 minutos, con una infraestructura diseñada para una velocidad de 350 kilómetros por hora.
Conviene distinguir ambas cifras. La velocidad de diseño indica para qué condiciones se ha proyectado la línea, mientras que la duración anunciada describe el recorrido entre estaciones. No significa que el tren mantenga los 350 kilómetros por hora durante todo el viaje. De hecho, cubrir 171 kilómetros en 45 minutos equivale a una media de unos 228 kilómetros por hora.
En Hubei, el tramo entre Yichang y Xingshan atraviesa las montañas Daba mediante obras que incluyen un túnel de 16,9 kilómetros. Además, enlaza los corredores de alta velocidad Shanghái-Chongqing-Chengdu y Zhengzhou-Chongqing, ampliando las conexiones disponibles en el entorno del Yangtsé.
Xiong’an-Shangqiu: 552 km en 2 horas y 27 minutos
El tramo Xiong’an-Shangqiu suma 552 kilómetros de trazado principal y recorre las provincias de Hebei, Shandong y Henan. Acerca así la nueva área de Xiong’an a otras ciudades del norte y del centro del país.
Han Yong, subdirector del centro de transporte de pasajeros de China Railway Beijing, explicó que «el viaje más rápido de Xiong’an a Shangqiu durará solo 2 horas y 27 minutos». Es una referencia al servicio más rápido, por lo que no debe interpretarse como la duración de todas las conexiones.
Las inauguraciones llegan antes de la fiesta nacional china. El operador ferroviario prevé unos 284 millones de viajes entre el 23 de septiembre y el 8 de octubre, durante el periodo de transporte asociado a las celebraciones del Medio Otoño y del Día Nacional. La previsión corresponde al conjunto de la red, no únicamente a los cuatro tramos.
Por qué aún no se puede calcular el CO₂ evitado
La Agencia Internacional de la Energía explica en su informe The Future of Rail, publicado en 2019, que la alta velocidad puede sustituir vuelos de corta distancia. Su análisis también señala que el balance climático depende de la ocupación, del origen de la electricidad y de los desplazamientos en otros medios que se eviten.
En términos sencillos, llevar muchos viajeros ayuda a repartir el consumo energético entre más personas. Si además el tren sustituye desplazamientos en coche o avión y utiliza electricidad con pocas emisiones, mejora su potencial para reducir la huella del transporte.
La construcción también entra en la cuenta, especialmente por el acero y el hormigón necesarios para túneles y viaductos. La información sobre estas aperturas no aporta una evaluación específica del CO₂ evitado por las cuatro conexiones. Por eso, atribuirles ahora un ahorro concreto de emisiones iría más allá de los datos publicados.
De 50.000 a 70.000 km de alta velocidad en 2035
China cerró 2025 con 165.000 kilómetros de ferrocarril en funcionamiento, de los que más de 50.000 correspondían a alta velocidad. Estas cifras permiten entender que las nuevas aperturas amplían una red ya muy extensa.
El plan nacional citado por Xinhua contempla alcanzar los 70.000 kilómetros de alta velocidad en 2035. La estructura prevista combina ocho grandes corredores norte-sur y otros ocho este-oeste para conectar ciudades y áreas económicas. Supondría sumar unos 20.000 kilómetros, un 40 % más que a finales de 2025.
De momento, el cambio más tangible para los pasajeros es el recorte de tiempos y la mejora de las conexiones. La información sobre las cuatro aperturas fue publicada el 28 de septiembre de 2026 por Xinhua en el portal oficial del Gobierno de China.
Imagen: Fghjhj / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0)













