¿Puede un eclipse solar cambiar el ritmo del corazón o la respiración? El 12 de agosto de 2026, mientras el sur de Cataluña queda unos instantes bajo la sombra de la Luna, miles de relojes inteligentes ayudarán a buscar una respuesta. La Generalitat quiere reunir al menos 5.000 personas para el proyecto SOLARIS.
El estudio comparará datos recogidos antes, durante y después del fenómeno. Los investigadores quieren saber si la emoción colectiva, la caída repentina de luz y los cambios ambientales dejan una señal medible en el organismo. La respuesta todavía está abierta, y ahí está lo interesante.
Un eclipse convertido en laboratorio
SOLARIS significa Seguimiento de Observaciones de la Actividad Cardíaca y Respiratoria durante un Eclipse Solar. El proyecto está impulsado por el Departamento de Investigación y Universidades con la participación del Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR) y el Institut d’Estudis Espacials de Catalunya (IEEC). El VHIR analizará los registros.
La Generalitat aspira a captar 5.000 voluntarios entre las decenas de miles de personas que seguirán el eclipse en Cataluña. No será obligatorio estar en Tarragona ni acudir a un punto oficial, aunque el sur del territorio disfrutará de la totalidad. Núria Montserrat lo definió como un «experimento masivo de ciencia ciudadana».
Qué medirá SOLARIS
El requisito mínimo será llevar un reloj o dispositivo portátil capaz de registrar la frecuencia cardíaca. La investigación también estudiará la respiración y podrá incorporar otros parámetros disponibles en los aparatos compatibles. No todos los participantes aportarán exactamente la misma información.
La clave será comparar cinco días consecutivos, desde el 10 hasta el 14 de agosto. Habrá registros de las dos jornadas previas, del propio eclipse y de las dos posteriores. Así se podrá comprobar si un posible cambio del día 12 se aleja de la rutina habitual de cada persona.
«Hasta ahora estos cambios eran muy difíciles de medir», explicó Maria Jesús Cruz Carmona, jefa del grupo de Neumología del VHIR. Los relojes permiten observar a muchas personas a la vez sin convertir el eclipse en una sucesión de pruebas médicas. Cada muñeca será una pequeña estación de datos.
Cómo participar
El proceso consiste en descargar la aplicación SOLARIS, completar la inscripción y sincronizar el dispositivo. La versión para iOS se abrió el 12 de julio, mientras que la de Android fue anunciada como próxima. Antes de apuntarse conviene comprobar que el reloj registra, como mínimo, el pulso.
Durante las mediciones habrá que evitar actividad física intensa. Subir una cuesta, correr para encontrar sitio o caminar bajo el calor de agosto puede alterar el corazón y la respiración mucho más que el eclipse. Por eso importa mantener una rutina razonablemente normal.
La aplicación recogerá datos anónimos y el participante podrá centrarse en el cielo. Pero el estudio necesita continuidad. Un reloj sin batería o varios días sin registros reducirán el valor de la comparación.
Lo que podrá demostrar
SOLARIS buscará patrones en una muestra grande, pero un patrón no demuestra por sí solo una causa. Si el pulso aumenta durante la totalidad, podría influir la emoción, la oscuridad, la temperatura, el desplazamiento previo o una mezcla de todo ello. Ahí empieza el trabajo científico.
El seguimiento de cinco días ayudará a separar parte de ese ruido, aunque no eliminará todos los factores. Las primeras conclusiones, previstas para finales de septiembre, deberán leerse con prudencia. Puede aparecer una señal clara, una diferencia pequeña o ningún cambio relevante.
La naturaleza ya daba pistas
Los animales llevan tiempo mostrando que un eclipse puede alterar las rutinas. Un estudio realizado durante el eclipse total de 2017 observó respuestas inusuales en varias de las 17 especies analizadas en un zoológico, desde conductas propias del anochecer hasta agrupamientos o inquietud. Las reacciones variaron mucho entre especies.
En humanos, otro trabajo analizó a casi 2,9 millones de usuarios de Twitter y detectó más expresiones de asombro y un lenguaje más colectivo dentro de la franja de totalidad. Eso habla de emociones y comportamiento social, no de pulso o respiración. Y ahí entra SOLARIS.
Un minuto y medio especial
El eclipse se producirá por la tarde, aproximadamente entre las 19.30 y las 21.00 horas según la localidad. En algunas zonas de Tarragona, la totalidad podrá durar cerca de un minuto y medio, con el Sol muy bajo sobre el horizonte. El anterior eclipse total visible en Cataluña ocurrió en 1905.
La Generalitat ha identificado una veintena de localidades con espacios recomendados por su visibilidad, acceso y capacidad. Tarragona, Reus, Cambrils, Amposta, Alcanar, Gandesa y Lleida figuran entre ellas. Planificar el viaje importa, porque los atascos y las prisas también pueden acabar registrados por el reloj.
La seguridad va primero
Participar en una investigación no protege los ojos. Durante las fases parciales deben utilizarse gafas específicas con marcado CE y cumplimiento de la norma ISO 12312-2. Las gafas de sol, las radiografías, los cristales ahumados y los filtros caseros no sirven.
Tampoco hay que mirar el Sol con prismáticos, telescopios, cámaras o móviles sin filtros homologados delante del objetivo. Un sensor puede reemplazarse, la retina no. Así de sencillo.
Datos anónimos, no diagnóstico
La política de privacidad indica que la aplicación no recoge nombre, correo, teléfono ni documento de identidad. Los registros se usarán con fines científicos y no servirán para diagnóstico, tratamiento o informes médicos individuales. Participar no equivale a hacerse una revisión cardiológica.
Hay otro detalle importante. Como los datos se envían sin una cuenta o identificador personal, después no pueden localizarse para borrarlos individualmente. La persona puede dejar de aportar nuevos registros desinstalando la aplicación, por lo que conviene leer el consentimiento antes de aceptarlo.
El proyecto parte de una pregunta sencilla. ¿Cambiará el corazón cuando el día se apague durante unos segundos?
La información oficial más reciente sobre la participación en SOLARIS ha sido publicada en el portal Eclipsi Catalunya 2026 de la Generalitat de Catalunya.



