En un parque eólico marino, las turbinas se llevan casi todas las miradas. Pero hay una pieza mucho menos fotogénica que decide si la electricidad llega o no a casa: los cables. Y ahí es donde Hornsea 3 acaba de marcar un hito importante.
Según una actualización del proyecto recogida por medios especializados, el 26 de marzo de 2026 se tendió y se llevó a costa el primer cable de exportación de Hornsea 3. Es un paso pequeño en apariencia, pero esencial en la práctica para un parque de 2,9 gigavatios (GW) que aspira a ser el mayor del mundo cuando esté completo y que está previsto que entre en funcionamiento en 2027 desde el lecho marino del Mar del Norte hasta la costa británica.
El cable que saca la energía del mar
El “cable de exportación” es, literalmente, la autopista eléctrica entre el parque y tierra firme. Sin él, las turbinas pueden girar, pero la energía no tiene salida. Por eso, cuando el primer tramo “toca tierra”, el proyecto deja de ser solo obra en el mar y empieza a conectarse con la red real.
En Hornsea 3 este sistema no es un cable único y ya está. El contrato incluye dos circuitos HVDC (corriente continua de alta tensión) con un recorrido aproximado de 170 km en el tramo marino y unos 50 km en el tramo terrestre, además de tramos de conexión en corriente alterna (400 kV) cerca de la subestación para engancharse a la red. Dicho sin tecnicismos, es un diseño pensado para mover muchísima energía a larga distancia sin “ahogarla” por el camino.
También hay un detalle que suele confundir, así que conviene decirlo claro. Cuando se habla de cientos de kilómetros de cable, no siempre se refiere a la distancia entre el parque y la costa. Al haber varios conductores por circuito, la longitud total de cable fabricado e instalado puede ser muy superior a la línea recta del mapa (de ahí cifras como los 680 km de cable a instalar).
Un recorrido subterráneo hasta Norfolk
Que el cable llegue a la costa no significa que ya esté “enchufado” a la red. Significa que el camino físico está empezando a cerrarse. A partir del punto de llegada, la electricidad pasa a un cable terrestre que recorre más de 50 km bajo tierra hasta la estación convertidora de Swardeston (Norfolk), donde se acondiciona para entrar en el sistema eléctrico británico.
Este trazado subterráneo suele ser clave para reducir molestias en superficie. Menos zanjas visibles, menos cortes de caminos rurales y menos impacto directo en el día a día de la zona, que es una preocupación muy común cuando se habla de grandes infraestructuras energéticas. Y eso se nota.
Además, ya hay señales de que la parte “de tierra” avanza en paralelo. En un informe de progreso de febrero de 2026, el proyecto indicaba que los cables de alta tensión ya estaban introducidos en el recinto y que los empalmes estaban completados, con pruebas previstas para marzo y abril de 2026. También se mencionan trabajos en el patio de alterna y la conexión hacia la subestación principal de Norwich, desde donde se distribuye a la red nacional.
Así se construye en el Mar del Norte
Tener el primer cable en costa no es “tirar una línea y listo”. Antes hay preparación del fondo marino, apertura de zanjas, enterramiento y protección para reducir riesgos por anclas o artes de pesca. Y todo esto se hace con ventanas de buen tiempo que no siempre llegan cuando uno quiere.
Los avisos oficiales a navegantes ayudan a aterrizar el calendario. En una actualización semanal publicada el 27 de marzo de 2026 se detalla que la instalación del cable de exportación en la ruta oriental seguía en marcha con el buque Isaac Newton, con operaciones previstas hasta finales de abril. El mismo documento menciona dragado para zanjas (trenching) y despliegue de medidas asociadas a la obra en el área.
En paralelo, otras piezas ya se van colocando. En ese mismo aviso se recoge que la instalación de la primera estación convertidora marina (OCS1) se completó el 22 de marzo de 2026 y que la instalación de cimentaciones de aerogeneradores estaba programada para comenzar en abril. Es una coreografía compleja, porque si una parte se retrasa, empuja a las demás.
Datos que no suelen verse en las fotos
Cuando pensamos en un cable, solemos imaginar solo electricidad. Pero en Hornsea 3 el “paquete” incluye también fibra óptica para enviar información operativa al centro de control. Eso permite vigilar el rendimiento de las turbinas, detectar incidencias y planificar mantenimientos con más precisión.
Aquí entra la pregunta práctica. ¿Por qué usar corriente continua (HVDC) si en casa usamos alterna? Porque para grandes potencias y distancias largas, la HVDC se usa en muchos proyectos como forma eficiente de transportar energía. Luego, en las estaciones convertidoras, se adapta para poder entrar en la red y repartirse como la electricidad que alimenta ciudades, industrias y hogares.
Y otro matiz importante. Nada de esto se traduce en electricidad inmediata en el enchufe, aún. Hornsea 3 está previsto para 2027 y, además de los cables, necesita completar cimentaciones, montaje de turbinas y el resto de infraestructuras marinas y terrestres.
Por qué este paso importa para clima y facturas
Hornsea 3 no es un parque cualquiera. Está situado aproximadamente a 160 km de la costa de Yorkshire, y está planteado con turbinas de 14 MW de Siemens Gamesa. En el conjunto del proyecto se habla de un despliegue de gran escala, con 197 turbinas según las actualizaciones del sector.
El contexto también pesa. El Gobierno británico mantiene la ambición de desplegar hasta 50 GW de eólica marina para 2030, un objetivo que obliga a levantar proyectos enormes y a mejorar redes y conexiones. Y la propia industria recuerda que el Reino Unido ya está en torno a los 16,1 GW operativos, con más capacidad en construcción, así que el salto que queda por delante es grande.
Por último está el dinero, que muchas veces es el “cuello de botella” silencioso. En noviembre de 2025, Apollo anunció una inversión de 6.500 millones de dólares para entrar como socio al 50 % en Hornsea 3 y cofinanciar parte de la construcción, un ejemplo claro de cómo estos parques se están tratando como infraestructura estratégica a largo plazo.
Fuente oficial
La comunicación oficial más reciente sobre los trabajos en el mar se ha publicado como “Notice to Mariners (Weekly Construction Update)” en Eastern IFCA,












