Investigadores descubren el fenómeno que está disparando extremos térmicos en los mares y la clave está en los remolinos oceánicos: calor extremo arriba y frío abajo

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Publicado el: 24 de abril de 2026 a las 12:37
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Remolinos oceánicos en la corriente de Agulhas moviendo calor y frío en el océano frente a África.

¿Y si el mar no se estuviera calentando de forma uniforme, sino a base de capas que van en direcciones distintas? Un estudio publicado esta semana en la revista Nature Climate Change pone el foco en un actor poco “famoso” fuera de la oceanografía, los remolinos oceánicos, y concluye que su intensificación está reorganizando cómo se reparte el calor cerca de la costa.

La investigación se centró en la corriente de Agulhas, frente al sureste de África, y el mensaje principal es claro. Más remolinos pueden acelerar el calentamiento de la superficie, mantener más frías las aguas profundas y, en conjunto, empujar a los mares costeros hacia extremos de temperatura más frecuentes. Si piensas en pesca, arrecifes o en la propia vida en las ciudades costeras, no es un detalle menor.

Qué es un remolino oceánico y por qué importa

Un remolino oceánico es una corriente en espiral que se “desprende” de una corriente mayor. La imagen más fácil es la de un río al pasar por una roca, con ese giro que se forma detrás, solo que aquí hablamos de estructuras que pueden medir decenas o cientos de kilómetros.

Lo importante es lo que hacen. Las grandes corrientes de frontera separan el mar abierto de los mares costeros, pero los remolinos pueden cruzar esa frontera y mover calor, sal y nutrientes de un lado a otro, justo donde se concentran ecosistemas y actividades humanas.

Por qué la corriente de Agulhas es un caso tan revelador

La corriente de Agulhas es una de esas “autopistas” de agua cálida que viajan hacia latitudes más altas. Es un flujo rápido y estrecho que asciende pegado a la costa sudeste de África, por eso sirve para observar con claridad cómo los remolinos deforman la corriente y qué pasa en la plataforma continental cercana.

Para llegar a sus conclusiones, el equipo analizó una serie continua de dos años registrada por el Agulhas System Climate Array (ASCA) en torno a la latitud 34° S, con mediciones en alta resolución. El artículo está firmado por Kathryn Gunn (Universidad de Southampton) y Lisa Beal (Universidad de Miami), y la investigación contó con apoyo de la National Science Foundation de Estados Unidos. La nota de prensa explica que se recogieron datos horarios de velocidad, temperatura y salinidad a lo largo de toda la profundidad y anchura de la corriente mediante un sistema de fondeos.

El hallazgo que rompe el “todo se calienta”

Aquí está el giro que más llama la atención. Décadas de observaciones por satélite muestran que las aguas superficiales en el sistema de Agulhas se están calentando a una velocidad entre tres y cuatro veces superior a la media global del océano, pero el estudio detecta que, al mismo tiempo, las aguas más profundas se mantienen comparativamente frías. Esa estructura en capas ayuda a entender cómo puede convivir un calentamiento tan rápido en superficie con una menor transferencia total de calor hacia latitudes más altas.

La explicación apunta a una “surgencia oculta”, una subida de agua fría desde abajo que puede pasar desapercibida en la superficie cuando esta está más cálida. Lisa Beal lo resumió así, “más actividad de remolinos acelera el calentamiento en superficie y, a la vez, refuerza una surgencia oculta que enfría las aguas más profundas”.

Dos tamaños de remolinos y un mismo efecto en la costa

El trabajo distingue dos piezas principales. En el borde más cercano a la costa aparecen inestabilidades frontales frecuentes de unos 10 kilómetros, que bombean agua fría y rica en nutrientes hacia la plataforma. Ese bombeo ayuda a explicar por qué se enfría la zona costera en profundidad.

Más mar adentro dominan meandros de unos 100 kilómetros que empujan calor hacia la costa y favorecen que el calor y la sal queden más concentrados cerca de la superficie. El resultado es un océano más “estratificado”, con capas que se separan más, y con una costa sometida a cambios térmicos más extremos.

Lo que puede suponer para ecosistemas y recursos marinos

Cuando sube agua fría y rica en nutrientes, la productividad marina puede aumentar en algunas zonas. El propio artículo plantea que un efecto posible de más surgencia es un mayor aporte de nutrientes y, con ello, un empujón a ciertos ecosistemas costeros, aunque también advierte de que la evidencia es mixta y que el impacto real puede depender de la región y de las especies.

Pero esa moneda tiene otra cara. El mismo estudio insiste en que la combinación de estratificación, calentamiento rápido en superficie y episodios de enfriamiento en profundidad apunta a extremos más marcados sobre la plataforma, y eso puede estresar hábitats sensibles. Es el tipo de cambio que no siempre se nota a simple vista, hasta que se nota de golpe.

Una pista para otras corrientes como la del Golfo

Los autores proponen que lo observado en Agulhas puede extenderse a otras corrientes de frontera occidental subtropicales. La idea de fondo es que si el océano “remolinea” más con el calentamiento global, los mares costeros junto a sistemas como la Corriente del Golfo podrían ver un patrón parecido, con superficie más cálida y aguas profundas más frías cerca de la costa.

Hay un matiz importante para no quedarnos con una lectura simplona. Estas transformaciones pueden ocurrir incluso si la fuerza global de la corriente (su transporte en volumen) se mantiene estable, así que mirar solo si una corriente se debilita o se fortalece puede ser insuficiente. A veces el cambio grande no está en la autopista, sino en los desvíos.

El estudio científico ha sido publicado en Nature Climate Change.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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