Instan a los turistas a mantenerse totalmente alejados de las Islas Canarias y la razón deja a muchos sin palabras

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Publicado el: 2 de mayo de 2026 a las 08:01
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Protesta contra el turismo masivo en Canarias con pancarta "Canarias tiene un límite" junto a una playa llena de turistas.

Las Islas Canarias vuelven a estar en el centro de una conversación incómoda, pero necesaria. No va de señalar al viajero que llega con ganas de playa y descanso, sino de mirar de frente si un territorio limitado puede seguir creciendo al mismo ritmo sin pagar un precio demasiado alto.

Los datos ayudan a entender por qué el tema arde. Solo en enero llegaron 1,7 millones de turistas y en febrero fueron 1,6 millones, con un patrón muy claro, 9 de cada 10 venían del extranjero.

Un aviso que no es nuevo

El llamamiento para “poner límites” lleva tiempo sonando en las islas, pero en los últimos dos años se ha hecho mucho más visible. Colectivos sociales y ecologistas, entre ellos ATAN, han salido a la calle con el lema “Canarias tiene un límite” para pedir cambios de fondo en el modelo turístico.

Una parte del mensaje se resume en una idea sencilla. Iván Cerdeña, vinculado a ATAN, llegó a definir la movilización del 20 de abril como “un desborde ciudadano”, algo que retrata bien el nivel de malestar que se estaba acumulando.

Y aquí conviene el matiz, porque no todo el mundo habla en el mismo tono. Hay quien cree que se exagera y hay quien insiste en que el problema no es el turismo en sí, sino un crecimiento que va por delante de la vivienda, el agua, la movilidad y la protección real de la naturaleza.

Los números que explican la presión

Febrero de 2026 cerró con 1,6 millones de turistas en Canarias y un aumento ligero frente a febrero de 2025. El peso del turismo internacional sigue siendo el dominante, mientras baja el turismo residente en España. (gobiernodecanarias.org)

Reino Unido se mantiene como el mercado emisor más importante. En febrero, el 32% de quienes llegaron lo hicieron desde las islas británicas, unas 531.625 personas, y Tenerife fue la isla que más turistas recibió con 657.396.

Si ampliamos el foco, el INE sitúa a Canarias con 15,7 millones de turistas internacionales en 2025. Es una cifra enorme para un territorio fragmentado y con recursos limitados, aunque el impacto real depende mucho de dónde y cómo se reparta ese flujo.

El agua es el termómetro del problema

En Canarias, hablar de turismo sin hablar de agua es dejarse media foto fuera. El propio Gobierno de Canarias reconoce que la desalación es una pieza cada vez más central, con una dependencia que supera los 200 hm³ al año y una capacidad instalada en torno a 219 hm³.

Lo más revelador es quién usa esa agua. El consumo urbano y turístico se lleva el 82,65% del agua de mar desalada, muy por encima del sector agrario o industrial. En la práctica, eso significa que cada pico de ocupación (hoteles llenos, piscinas, duchas, lavanderías) empuja un sistema que ya funciona al límite.

Y cuando la gestión falla, el golpe se nota rápido. Lanzarote es un ejemplo reciente de lo delicado que puede ser el asunto, con denuncias de pérdidas de agua desalada que llegaron al 55,4% en 2025, según la intervención del servicio que relata El País. Tirar agua así, en una isla, no es un simple despiste.

Energía y CO2 que no se ven en la postal

Desalar agua cuesta energía, y la energía en islas tiene sus propias reglas. Es verdad que Canarias va sumando renovables, y 2025 marcó un récord de generación renovable y de cuota en el mix canario, con un 20,9%.

Pero ese dato también tiene una lectura menos cómoda. Si alrededor de una quinta parte fue renovable, el resto siguió dependiendo en buena parte de tecnologías fósiles, lo que arrastra emisiones y encarece el sistema cuando sube la demanda.

¿Dónde se nota esto en lo cotidiano? En detalles que cualquiera reconoce al viajar, aire acondicionado a tope en olas de calor, más coches de alquiler en carretera, más excursiones, más consumo eléctrico en zonas turísticas. No siempre lo vemos, pero está ahí, sosteniendo la postal.

Vivienda vacacional y el precio de vivir en tu propia isla

El otro gran foco de tensión no está en la arena, sino en la vivienda. La Ley 6/2025 de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de Viviendas, publicada en el BOE, explica con datos el crecimiento de la vivienda vacacional en Canarias y lo vincula al problema de acceso a vivienda habitual.

Esa norma recoge que, entre noviembre de 2022 y noviembre de 2023, las viviendas vacacionales registradas aumentaron un 25,7%, pasando de 38.603 a 48.541. Y aporta un corte posterior, a 17 de julio de 2024, con 60.146 viviendas vacacionales y 247.551 plazas.

Aquí el impacto social se entiende sin tecnicismos. Si una parte grande del parque de vivienda se va al alquiler turístico, encontrar un alquiler normal se vuelve una carrera de obstáculos, y más si el salario no acompaña. Por eso el debate ya no es solo ecológico, también es de vida diaria y de dignidad.

Qué puede hacer un viajero que quiera venir sin empeorar la situación

La pregunta no es solo “voy o no voy”. La pregunta de verdad es, si voy, cómo reduzco mi huella y cómo reparto mejor el impacto, porque ahí cada gesto cuenta más de lo que parece.

Una parte es elegir bien el momento y el lugar. Viajar fuera de picos muy concretos, quedarse más días en vez de hacer visitas exprés, y optar por zonas menos saturadas ayuda a repartir presión (y también a disfrutar con menos colas y menos ruido). Y sí, esto también es sostenibilidad.

La otra parte es el consumo cotidiano. En islas con estrés hídrico, duchas más cortas y toallas reutilizadas no son postureo, son agua que no hay que desalar. En movilidad, usar transporte público cuando se puede, caminar más y evitar “planes” que invaden espacios sensibles reduce emisiones, tráfico y deterioro.

Y hay una tercera parte que muchas veces se olvida. Preguntar por el alojamiento y elegir opciones legales y transparentes, gastar en negocios locales, y respetar normas en espacios naturales (no salirse de senderos, no dejar residuos, no hacer actividades prohibidas) cambia incentivos. No arregla todo, pero empuja en la dirección correcta.

El comunicado oficial del ISTAC sobre la llegada de turistas en febrero de 2026 ha sido publicado en la web del Gobierno de Canarias.


Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y ad tech. Ha liderado proyectos de analítica, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. Colabora además en iniciativas científicas ligadas a la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de ciencia, tecnología y medioambiente, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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