El eclipse solar total del 12 de agosto de 2026 no será solo una sombra cruzando España al atardecer. También dejará algunos efectos visuales muy breves, de esos que pueden pasar desapercibidos si uno parpadea en el momento equivocado. Uno de los más llamativos serán las perlas de Baily, pequeños puntos de luz que aparecen en el borde oscuro de la Luna justo antes y justo después de la totalidad.
España vivirá ese día el primer eclipse total de Sol visible desde la península Ibérica en más de un siglo, según la información oficial del Instituto Geográfico Nacional. La franja de totalidad cruzará la mitad norte peninsular y llegará hasta Baleares, aunque con una dificultad añadida muy clara. El Sol estará bajo, cerca del horizonte, y cualquier edificio, monte o árbol puede arruinar la observación.
Qué son las perlas de Baily
Las perlas de Baily son pequeños destellos de luz solar que se cuelan por los valles y relieves del borde de la Luna durante un eclipse. No aparecen porque la Luna sea transparente, sino porque su superficie no es lisa. Tiene cráteres, montañas y zonas hundidas, y por esos huecos pasa la última luz del Sol.
La NASA las describe como puntos brillantes de luz solar que asoman por los valles lunares junto al borde de la silueta de la Luna. Reciben su nombre por Francis Baily, el astrónomo británico que las explicó con detalle en 1836 ante la Royal Astronomical Society.
¿Y cuándo se ven? Apenas unos segundos antes de que empiece la totalidad y unos segundos después de que termine. Ahí está parte de su encanto. No duran casi nada, pero ayudan a entender que un eclipse no es un interruptor que apaga el cielo de golpe.
Por qué serán importantes en España
El eclipse del 12 de agosto de 2026 tendrá una ruta amplia por el hemisferio norte. La NASA indica que la sombra de totalidad empezará en el norte de Siberia, bajará por el Ártico y el Atlántico Norte, pasará por Islandia y llegará a España. El resto de Europa, parte de Norteamérica y zonas de África verán el eclipse como parcial.
En España, el IGN señala que el eclipse será total en casi toda la mitad norte peninsular y parcial en la mitad sur. La franja entrará por Galicia y cruzará la península de oeste a este, pasando por numerosas capitales de provincia, entre ellas A Coruña, León, Bilbao, Zaragoza, València y Palma.
En la práctica, esto significa que millones de personas podrán estar cerca de la zona adecuada. Pero no basta con estar dentro de la franja. Para ver bien las perlas de Baily hará falta mirar en el momento correcto, con protección adecuada y desde un lugar sin obstáculos hacia el oeste.
El horizonte manda
El gran reto de este eclipse será la altura del Sol. En A Coruña, según el IGN, el fenómeno empezará a las 19.31, tendrá su máximo a las 20.28 y terminará unos minutos antes de la puesta de Sol, con una totalidad de 76 segundos y el Sol a 12 grados de altura. En Burgos, la totalidad durará 104 segundos, pero el Sol estará a solo 8 grados. En Palma, el máximo llegará con el Sol muy bajo, a 2 grados.
Esto cambia mucho las cosas. Un horizonte que parece limpio al mediodía puede estar tapado al atardecer por una loma, una hilera de árboles o un bloque de pisos. Y cuando el fenómeno dura segundos, no hay margen para improvisar.
Por eso, el IGN recomienda buscar lugares elevados con el horizonte oeste despejado para los eclipses de 2026 y 2028, ya que ambos ocurrirán cerca de la puesta de Sol. También aconseja planificar los desplazamientos con antelación, evitar viajes improvisados y tener en cuenta el tráfico. No es poca cosa.
Cómo mirarlas sin dañar los ojos
Las perlas de Baily no deben observarse a simple vista sin protección. Aunque parezcan pequeños puntos, siguen siendo luz directa de la fotosfera solar. Y esa luz puede dañar la retina sin que la persona sienta dolor en el momento, tal y como advierte el IGN en sus recomendaciones de seguridad.
La regla es sencilla. Durante las fases parciales, durante las perlas de Baily y durante el efecto conocido como anillo de diamante, hay que usar gafas de eclipse homologadas o visores solares seguros. La NASA recuerda que las gafas de sol normales no sirven, por muy oscuras que parezcan, y que los visores solares deben cumplir la norma internacional ISO 12312-2.
Solo durante la totalidad completa, y únicamente si se está dentro de la franja donde el Sol queda cubierto por completo, se puede retirar la protección ocular durante ese breve intervalo. En cuanto reaparezca la primera luz del Sol, las gafas deben volver a ponerse. Aquí no conviene jugar a adivinar.
Cuidado con cámaras y prismáticos
Hay otro punto importante que mucha gente olvida. No se debe mirar al Sol a través de una cámara, telescopio, prismáticos u otro aparato óptico llevando unas gafas de eclipse normales. La NASA advierte de que los rayos concentrados pueden atravesar o dañar el filtro y causar lesiones graves en los ojos.
Si se usan telescopios o cámaras, deben llevar filtros solares específicos colocados delante de la óptica, no detrás. Para el público general, la opción más sencilla sigue siendo usar gafas seguras o métodos indirectos, como la proyección con una cartulina perforada. Es menos espectacular, sí, pero mucho más seguro.
También conviene revisar las gafas antes del eclipse. Si tienen arañazos, perforaciones, dobleces o roturas, no deben utilizarse. Un fallo pequeño en el filtro puede ser un problema grande para la vista.
Un espectáculo de segundos
Las perlas de Baily serán uno de esos detalles que separan una observación rápida de una experiencia bien preparada. No son el centro del eclipse, pero sí una de sus escenas más bonitas. Primero aparecen como pequeñas cuentas de luz. Después se apagan. Luego llega la totalidad.
Y ahí estará la clave para muchos observadores en España. Elegir bien el lugar, mirar hacia un oeste despejado, preparar las gafas y saber qué se está viendo. Porque el eclipse será breve, bajo y muy esperado. El cielo no dará muchas segundas oportunidades.
La información oficial sobre el eclipse solar total del 12 de agosto de 2026 ha sido publicada por el Instituto Geográfico Nacional.









