La estación de La Sagrera, en Barcelona, ha completado las pruebas de carga de la estructura que sostiene sus vías de alta velocidad. Dos locomotoras de más de 110 toneladas y dos vagones tolva de 50 toneladas se colocaron en 208 posiciones distintas. Así lo explica el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
El ministerio lo contó el 22 de octubre de 2026 en una nota de prensa. Ese día, el ministro Óscar Puente y el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, recorrieron las obras con el equipo técnico y de ingeniería responsable. La nota da por terminada la losa que cubre la futura estación y sus accesos: 235.000 metros cuadrados y 2,82 kilómetros de largo.
Locomotoras sobre el forjado
Una de las singularidades de La Sagrera es que funciona por pisos. Las vías de alta velocidad quedan encima del vestíbulo y del aparcamiento. Y están dos niveles por encima de las vías de Rodalies.
Por eso había que comprobar el forjado de ese piso antes de seguir. Adif usó maquinaria ferroviaria específica y fue situando las locomotoras y las tolvas en 208 combinaciones de ubicación distintas.
Antes hubo que montar las cinco vías de ancho internacional que faltaban en la estación y cinco de las seis de sus accesos. En ese montaje se emplearon 6188 metros de vía en placa y 3 kilómetros de carril. También se colocaron 11 aparatos de vía, los desvíos que permiten a un tren pasar de una vía a otra.
Más de 1120 millones ejecutados
La inversión contratada asciende a 1260 millones de euros. De ellos ya se han ejecutado más de 1120, según el ministerio, casi el 89 % de lo adjudicado.
Los 235.000 metros cuadrados de la losa equivalen a 23,5 hectáreas de cubierta sobre las vías. Mientras se acaba la superestructura, los equipos instalan la electrificación y la señalización. Van con ella el sistema europeo ERTMS, la red GSM-R y los sistemas de seguridad y protección civil.
Transportes tiene abiertos otros frentes ferroviarios en varias regiones. Uno de ellos es la variante de Torrellano, unos 10 kilómetros de vía hacia el aeropuerto de Alicante, cuyo estudio ya aprobó de forma definitiva.
43 trenes cada día laborable
Desde marzo de 2025 ya pasan trenes de alta velocidad por dentro de la estructura. Entonces se abrieron tres de las ocho vías de ancho internacional. También cuatro de las diez de la nueva Zona de Tratamiento Técnico de Trenes.
De lunes a viernes circulan por La Sagrera una media de 43 trenes, y 33 de ellos son comerciales. Los sábados pasan 33, con 23 de viajeros, y los domingos 38, con 28 de viajeros.

Esa zona técnica mide 600 metros y tiene dos áreas. En la primera, con diez vías y cinco andenes, se estacionan, limpian y abastecen los trenes. La segunda, bajo las vías, es para logística y almacén.
Ahora se ultiman los últimos 300 metros de vía y los tres desvíos que quedan en esa zona. El final está previsto para este mismo mes de octubre. Según el ministerio, la nueva instalación «descongestionará totalmente» la estación de Barcelona-Sants.
Una bañera bajo el agua
La caja de la estación se empezó a excavar en mayo de 2014. Salió una bañera de 500 por 80 metros, según Barcelona Sagrera Alta Velocitat, la sociedad pública que gestiona la actuación. Su fondo quedó hasta 8 metros por debajo del nivel freático, y hubo que bombear sin parar el agua del subsuelo.
Según la ficha de la estación, esa agua tendrá uso. El edificio la aprovechará para las cisternas de los váteres y para apagar incendios. Llevará además paneles fotovoltaicos y sistemas centrales de calefacción y refrigeración.
La misma ficha dice que la estación está pensada para más de 100 millones de intercambios de viajeros al año. Los planes de los años sesenta ya preveían dos grandes estaciones en los extremos de Barcelona. Solo se construyó una, la de Sants, inaugurada en 1979.
Un parque de 40 hectáreas
Encima de todo ese hormigón está previsto un parque lineal. La sociedad lo describe en su página sobre la transformación urbana. Tendrá casi 4 kilómetros de largo, más de 40 hectáreas y más de 10.000 árboles.
La obra cubrirá 38 hectáreas de superficie ferroviaria, que la sociedad presenta en su web, escrita en catalán, como «el soterrament més gran d’Europa», es decir, el mayor soterramiento de Europa. Desaparecerá así una barrera de vías de 3,7 kilómetros entre la calle Espronceda y el Nus de la Trinitat.
Unas 180.000 personas vivirán a menos de 10 minutos a pie del parque, según sus cálculos. El distrito de Sant Andreu doblará su superficie de zona verde. Es otra escala que la de las supermanzanas de Barcelona, que ganan espacio calle a calle.
Convertir vías en parque tiene precedentes, como la antigua línea elevada de la High Line en Manhattan. En La Sagrera, en cambio, los trenes seguirán pasando por debajo. La nota del ministerio recuerda que ya se la conoce como «la estación de estaciones».
Sin fecha para los viajeros
La nota del ministerio no dice cuándo abrirá la estación al público. Antes quedan las pruebas del ERTMS, los ensayos de fiabilidad y la formación. Después hará falta la autorización de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria.
Tampoco está contratado el edificio que verán los viajeros. Adif Alta Velocidad prevé licitar este otoño el proyecto de arquitectura e instalaciones. Con los ejes viarios y la urbanización de los accesos, la inversión estimada supera los 340 millones de euros.
Las cifras del parque, del soterramiento y de los 100 millones de intercambios salen de la web de la sociedad gestora, que no fecha esos datos. Ni esa web ni la nota del ministerio dan un calendario para plantar los más de 10.000 árboles.
Los datos de las pruebas de carga y del avance de las obras proceden de la nota del Ministerio de Transportes del 22 de octubre de 2026.
Foto: Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible











