Consumo de los electrodomésticos: la nevera es el aparato que más electricidad gasta en casa

Adrian Villellas
Publicado el 6 de noviembre de 2026 a las 08:37
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Frigorífico de dos puertas abierto con alimentos en sus baldas
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El frigorífico es el aparato que más electricidad se lleva en una casa española: el 12,9 % del total. Ese es el dato que sale del estudio SPAHOUSEC III del IDAE, el organismo público que mide cómo gastamos la energía en los hogares. Va por delante de la iluminación, de la cocina y de la calefacción eléctrica.

La explicación es sencilla. La nevera no se apaga nunca. Un horno puede tirar de mucha más potencia, pero funciona poco rato. El frigorífico trabaja las 24 horas de los 365 días del año, y esa constancia pesa más que cualquier pico.

Los números son de hace unos años. El IDAE midió la electricidad de un panel de 718 viviendas entre octubre de 2021 y septiembre de 2022, y la encuesta sobre los aparatos que había en cada casa se refiere a 2021. El informe se publicó en enero de 2026, así que los datos tienen ya unos cuatro años. Los hogares han cambiado algo de equipamiento desde entonces, pero es la medición oficial más reciente que existe en España.

El reparto completo, de más a menos

Estos son los porcentajes de la electricidad del hogar que corresponden a cada uso, calculados a partir de la tabla oficial del IDAE (en total, unos 66,7 TWh al año en el conjunto de las viviendas españolas). «Otros aparatos» es una suma de varios equipos, no un aparato concreto.

  • Frigorífico: 12,9 %
  • Otros aparatos: 11,2 %
  • Iluminación: 9,6 %
  • Cocina eléctrica (placa o vitrocerámica): 9,5 %
  • Calefacción eléctrica: 8,0 %
  • Lavadora: 6,5 %
  • Aparatos en espera (standby): 6,3 %
  • Agua caliente: 5,9 %
  • Horno: 5,8 %
  • Aire acondicionado: 5,3 %
  • Televisor: 4,3 %
  • Microondas: 3,6 %
  • Lavavajillas: 3,4 %
  • Congelador: 3,0 %
  • Router: 2,2 %
  • Secadora: 1,5 %
  • Pequeño electrodoméstico: 0,9 %

Hay dos sorpresas en la lista. La primera es el consumo en espera, el de los aparatos que quedan apagados pero con el piloto encendido: suma el 6,3 %, casi lo mismo que la lavadora. El IDAE lo calcula, no lo mide aparato por aparato. La segunda es el router, que con un 2,2 % gasta más que la secadora, por el mismo motivo que la nevera: nunca se desconecta.

La calefacción y el aire acondicionado aparecen bajos porque son medias de todo el país, y muchas casas se calientan con gas o no tienen aparato de aire. En una vivienda que dependa solo de la electricidad, el peso cambia mucho. Para eso hay piezas aparte sobre cada sistema de calefacción y lo que gasta y sobre el gasto específico del aire acondicionado.

Cuánto consume una nevera en concreto

Depende del modelo, y la forma fiable de saberlo es mirar su etiqueta energética. Desde marzo de 2021 la etiqueta europea usa una escala de la A a la G y, en los frigoríficos, indica el consumo en kilovatios hora (kWh) al año. Ese número se calcula en condiciones normalizadas de uso: basta con dividirlo entre 12 para tener la cifra mensual aproximada.

Si se compara un modelo con otro, la diferencia en kWh anuales dice mucho más que la letra. Una nevera grande con buena clase puede gastar más que una pequeña con peor clase, porque el tamaño también cuenta.

En las lavadoras, la etiqueta actual expresa el consumo por cada 100 ciclos de lavado, no por año. Para saber lo que gasta la tuya hay que estimar cuántos lavados pones al año y hacer la proporción.

Lavadora y secadora en el cuarto de la colada de una vivienda
La etiqueta de las lavadoras expresa el consumo por cada 100 ciclos, no por año. Foto: Infrogmation of New Orleans / Wikimedia Commons (CC BY 2.0).

La fórmula para calcular cualquier aparato

Para los aparatos sin etiqueta (microondas, plancha, secador de pelo, ordenador), la cuenta se hace a mano con dos datos: la potencia en vatios, que figura en la placa del aparato o en su manual, y las horas que está encendido.

Vatios x horas de uso al día / 1.000 = kWh al día. Multiplicado por 30, da el consumo del mes.

Un ejemplo con números redondos, solo para ver el mecanismo: un aparato de 2.000 vatios encendido media hora al día consume 2.000 x 0,5 / 1.000 = 1 kWh diario, unos 30 kWh al mes. Uno de 10 vatios enchufado las 24 horas consume 10 x 24 / 1.000 = 0,24 kWh al día, unos 7 kWh al mes.

No damos el resultado en euros a propósito. El precio del kWh cambia cada hora en la tarifa regulada y es distinto en cada contrato de mercado libre. Con los kWh en la mano, basta con multiplicarlos por el precio que aparece en tu factura.

Las horas en que conviene poner la lavadora

Con la tarifa de acceso 2.0TD, Red Eléctrica divide el día en tres tramos, que valen igual en la península, Baleares y Canarias:

  • Valle (el más barato): de 0 a 8 horas los días laborables, y todo el día los sábados, domingos y festivos.
  • Llano: de 8 a 10, de 14 a 18 y de 22 a 24 horas.
  • Punta (el más caro): de 10 a 14 y de 18 a 22 horas.

La lavadora, el lavavajillas y la secadora son los candidatos naturales para el tramo valle, porque se pueden programar. La nevera y el router no se pueden mover, y ahí lo único que ayuda es un aparato eficiente.

Potencia contratada y por qué salta el automático

Una cosa es lo que gastas (los kWh) y otra la potencia que tienes contratada, medida en kilovatios (kW). La potencia es cuántos aparatos puedes tener encendidos a la vez. Si enciendes el horno, la vitrocerámica y el lavavajillas al mismo tiempo y superas esa cifra, salta el interruptor de control de potencia, el automático que corta la luz.

Primer plano de un contador eléctrico doméstico
Una cosa es lo que se consume (kWh) y otra la potencia contratada (kW). Foto: LordShadowWing / Wikimedia Commons (CC BY-SA 4.0).

La tentación es subir la potencia para que no vuelva a pasar. La OCU advierte de que no tiene sentido contratar más de la necesaria, porque encarece la parte fija del recibo, la que se paga aunque no se consuma nada. La misma organización recuerda que la factura muestra la potencia máxima que has demandado en el último año: es la referencia para saber si te sobra o te falta.

Con la 2.0TD, además, se pueden contratar dos potencias distintas: una para las horas punta y llano y otra para el valle. Quien carga un coche eléctrico o pone varios aparatos de noche puede tener más potencia de madrugada sin tener que contratarla también para el resto del día.

Dónde se nota más el ahorro

Por el reparto del IDAE, lo que más mueve la factura es lo que está siempre encendido (frigorífico, aparatos en espera, router) y lo que calienta o enfría. Desenchufar lo que se queda en espera con una regleta con interruptor reduce parte de ese 6,3 %. Ajustar el termostato también cuenta: hay guías sobre a qué temperatura conviene poner la calefacción y sobre la temperatura recomendada para el aire acondicionado.

Y si el objetivo es producir parte de esa electricidad en casa, el primer paso es conocer los kWh anuales que figuran en tus facturas. Con esa cifra se calcula cuántas placas solares harían falta para cubrir ese consumo.

Adrian Villellas

Adrian Villellas

Adrián Villellas es ingeniero informático y emprendedor en marketing digital y tecnología publicitaria. Ha dirigido proyectos en análisis de datos, publicidad sostenible y nuevas soluciones de audiencia. También colabora en iniciativas científicas relacionadas con la astronomía y la observación espacial. Publica en medios de comunicación científicos, tecnológicos y medioambientales, donde acerca temas complejos y avances innovadores a un público amplio.

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