En el ejercicio que terminó el 31 de marzo de 2026, los equipos de Openreach, la filial de BT que mantiene la red fija británica, retiraron 9147 toneladas de cable de cobre para reciclarlas. El grupo calcula que podrá recuperar y vender hasta 200.000 toneladas de cobre a lo largo de la década de 2030, a medida que sus clientes pasen a la fibra óptica.
Ese metal sale de la tierra cuando la electrificación, las renovables y los centros de datos de IA piden cada vez más cobre. A finales de agosto, la tonelada cerró en 14.294 dólares, el precio de cierre más alto de su historia, según publicó The Guardian.
Un anticipo de 99 millones de libras
El cobro que figura en las cuentas es concreto. Durante el ejercicio 2026, BT recibió un anticipo de 99 millones de libras por un acuerdo de venta a plazo de «gránulos de cobre creados a partir de cables de cobre sobrantes», según sus estados financieros.
En una venta a plazo, el comprador paga hoy por un metal que se le entregará más adelante. BT explica que la utiliza para cubrir el precio de sus ventas de cobre y para «usar el activo de cobre heredado para intensificar nuestro despliegue de fibra».
Según The Guardian, es el segundo pago de este tipo, después de otro de 105 millones de libras en 2024, y cada acuerdo cubre la entrega de unas 20.000 toneladas de cobre en cuatro años. BT trabaja con EMR, la mayor empresa de granulación de cable de Reino Unido, con un contrato que en principio llega hasta 2028.
Un año récord de cable retirado
«Recuperamos todavía más cable de cobre, retirando 9147 toneladas de nuestra red para reciclarlas en un momento en que la demanda mundial nunca ha sido tan alta», escribió Mike McTighe, presidente de Openreach, en el informe anual del grupo fechado el 20 de mayo de 2026.

La cifra supera en un 63 % las 5600 toneladas del año anterior, y BT acumula 22.347 toneladas desde que empezó a retirar y vender este cable en 2023, según The Guardian.
El informe habla de toneladas de cable, con su aislante y sus cubiertas, de modo que el cobre aprovechable de cada carga es menor que el peso que marca la báscula.
Lo que puede valer ese cobre
El valor de mercado del cobre que BT espera extraer se había estimado en 1500 millones de libras, y con los precios actuales podría superar los 2000 millones, según The Guardian. Tom’s Hardware lo sitúa entre 2700 y 2800 millones de dólares.
Ninguna de esas cifras procede de BT, que en su informe anual de 2022 ya avisaba de que retirar el cable tiene un coste. «Estamos realizando pruebas para entender mejor los costes asociados a la recuperación de este valioso activo», escribía entonces la compañía.
La electrificación dispara la demanda de cobre
El informe Copper in the Age of AI, publicado por S&P Global en enero de 2026, prevé que la demanda mundial de cobre pase de 28 millones de toneladas en 2025 a 42 millones en 2040, un aumento del 50 %.
La inteligencia artificial es uno de los motores. Los centros de datos podrían pasar del 5 % a hasta el 14 % de la electricidad que consume Estados Unidos en 2030, y el informe les atribuye 2 millones de toneladas de demanda adicional entre 2025 y 2040, porque la fibra lleva los datos, pero la energía que mueve los servidores viaja por conductores de cobre.
«El factor de fondo de la demanda es la electrificación del mundo, y el cobre es el metal de la electrificación», dijo a Reuters Daniel Yergin, vicepresidente de S&P Global y uno de los autores del estudio.
Los autores calculan que renovar y ampliar las redes de transporte eléctrico, con líneas de alta tensión cada vez más largas, exigirá más de 7,5 billones de dólares. Sin nuevas minas, el mundo podría quedarse corto en 10 millones de toneladas de cobre en 2040, y una mina tarda de media 17 años desde el descubrimiento hasta la producción, aunque se sigan localizando yacimientos de cobre como el de Anhui.
Cómo se convierte un cable en materia prima
EMR explica que cada carga de cable se pesa y se muestrea al llegar, lo que le permite conocer su contenido metálico con un margen del 0,10 %. Después el material se clasifica y pasa a la granulación, un proceso que tritura el cable en fragmentos pequeños para separar el metal del plástico.
Al final, la empresa entrega un informe con el porcentaje de cobre obtenido de cada carga, que es lo que fija el pago.
«El cobre se reconoce ahora como un material crítico, y su demanda sigue creciendo a medida que las industrias invierten en nuevas redes, infraestructuras y tecnologías bajas en carbono», dijo Bruce Miller, director comercial de EMR, en una nota publicada por Openreach el 21 de mayo de 2026. «Eso hace que el reciclaje responsable sea más importante que nunca».
El reciclaje reduce las minas que harán falta
La Agencia Internacional de la Energía calcula que, en un escenario en el que los países cumplen sus compromisos climáticos, el reciclaje reduciría un 40 % las nuevas minas de cobre necesarias de aquí a 2050. Es una estimación mundial, que no mide el efecto concreto del plan de BT.
La misma agencia advierte de que la parte de la demanda de cobre cubierta por metal reciclado bajó del 37 % en 2015 al 33 % en 2023, pese a los avances en las técnicas para recuperar metales de la basura. S&P Global añade que, incluso con mejoras «muy agresivas» en la recogida y el tratamiento, el reciclaje podría aportar «como mucho, alrededor de un tercio» del suministro total en 2040.
«El cobre se ha convertido en uno de los materiales más estratégicos de la economía moderna», dijo a The Guardian Abby Chicken, responsable de sostenibilidad de Openreach, a finales de agosto. «Recuperar y reciclar ese cobre es lo correcto. Reduce los residuos, apoya la transición energética de Reino Unido hacia las renovables y ayuda a mantener en circulación un recurso crítico en un momento en que la creciente demanda presiona las cadenas de suministro mundiales».
La red analógica se apaga en 2027
El cobre sale porque la red que lo usaba se cierra. BT apagará en enero de 2027 su red telefónica conmutada, la vieja red analógica de cobre, y ya ha pasado a más de tres millones de hogares a líneas digitales.
«El abandono de redes heredadas ineficientes nos ha ayudado a reducir un 6 % el consumo de energía de nuestras redes, ahorrando costes y reduciendo nuestro impacto en el medio ambiente», escribió Allison Kirkby, consejera delegada de BT Group, en el informe anual.
Openreach anunció el 8 de octubre que dejará de vender servicios de cobre en otras 112 centrales y que el 5 de noviembre esa restricción afectará a 1663 centrales y a unos 16,4 millones de inmuebles. «A medida que las viejas redes de cobre son cada vez menos capaces de cubrir las necesidades de comunicación actuales, nuestro objetivo es ayudar a los clientes a pasar a tecnologías digitales más rápidas y fiables», dijo James Lilley, director de Migraciones Gestionadas de Clientes de Openreach.
Lo que todavía no se sabe
Las 200.000 toneladas son una previsión ligada al ritmo al que los clientes abandonen el cobre, y BT la extiende a toda la década de 2030. Algunas informaciones han hablado de esa cantidad en cuatro años, pero lo que The Guardian atribuye a cada acuerdo de venta son unas 20.000 toneladas.
Los detalles del contrato con EMR no se conocen, y el ingreso final dependerá del precio del metal, del cobre que se recupere de verdad y de lo que cueste sacarlo. Ese mismo precio ha convertido el cable en objetivo de ladrones: Openreach calcula que desde abril de 2024 se han robado 153 kilómetros de cable y que más de 100.000 personas se han quedado sin teléfono o sin internet.
«El robo de cable causa daños graves, trastornos inaceptables a las comunidades y puede poner en riesgo a personas vulnerables», advirtió en mayo Andy Shepherd, director de Resiliencia e Integridad de Openreach, al pedir ayuda a los vecinos para denunciar los robos.
Los datos de la retirada de cable y del anticipo se han publicado en el Informe anual 2026 de BT Group, fechado el 20 de mayo de 2026.
«A medida que conectamos el país a una fibra más fiable, podemos retirar partes de la red heredada que ya no se necesitan», resumió Abby Chicken en The Guardian.
Imagen: Roger A Smith / geograph.org.uk (CC BY-SA 2.0)













