Desde las alturas, el Mar Menor está cubierto por una nube lechosa llamada “mancha blanca”, algo que ya bajo la superficie impactó negativamente en un área que abarca 12,3 kilómetros cuadrados, alrededor del 9% de la laguna, que ha dejado ya un núcleo de 6,7 kilómetros cuadrados sin vegetación submarina.
En la zona central han sobrevivido solo tres especies de peces, mientras en las zonas que aún están sanas, se han registrado hasta 21. Investigadores del IEO-CSIC y la Universidad de Murcia han medido el daño ecológico de esta mancha por primera vez desde el año 2022.
Qué es la mancha blanca
Este fenómeno se conoce con el nombre científico *whiting*, y tiene lugar cuando partículas diminutas de carbonato se forman o permanecen suspendidas en el agua, lo que le da ese color blanquecino y azulado.
El aumento del pH en el Mar Menor ha sido clave negativa para que se formen estos microcristales de calcita. En el año 2025 se llevó a cabo una investigación que también señalaba a las aguas subterráneas como factor determinante para activar y mantener esta alteración, aunque esos mecanismos se siguen investigando a día de hoy.
Un fondo que apenas recibe luz
Este fenómeno provoca que el agua esté turbia, cada vez más a medida que nos acercamos al centro de la mancha. Esto provoca que la luz no penetre, como se demostró durante los periodos en los que se llevó a cabo el estudio. Solo un 3,9% de la luz alcanzó el fondo en comparación con la superficie, mientras que en las zonas sanas llegaba el 18,3%.
Las plantas submarinas también necesitan luz para realizar la fotosíntesis, y esta capa dificulta el proceso. Pero, además, las partículas de calcita se posan en las hojas, agravando aún más el deterioro.
De 21 especies a solo tres
La desaparición de la vegetación afecta directamente a los peces, ya que usan estas plantas como refugio, alimento y para la reproducción. Las investigaciones analizaron más de 4.000 peces en el núcleo de la mancha, sus límites y sectores de referencia. Los resultados son devastadores, encontraron 21 especies en las zonas sanas, otras diez justo en el borde, y solo tres en la peor zona del núcleo.
La aguja de río y el tordo, peces habituales del Mar Menor, han desaparecido de esta zona afectada, donde ahora solo hay peces de otras especies capaces de vivir en estos fondos deteriorados, como el gobio negro.
Un ecosistema ya debilitado
La mancha no ha aparecido sobre un agua limpia e impoluta, el Mar Menor lleva mucho tiempo sufriendo episodios de eutrofización y falta de oxígeno que ya había causado problemas en los peces.
No es solo que los animales se desplacen, se está modificando el hábitat y se están perdiendo especies, y las que hay, son diferentes, capaces de adaptarse a las nuevas condiciones.
La recuperación sigue abierta
Los científicos no se han atrevido a decir qué pasaría ahora si esta mancha fuera desapareciendo porque el impacto general ha sido inmenso. Quizá podría recolonizarse la zona afectada, quizá el daño es irreversible.
El estudio principal se ha publicado en Marine Pollution Bulletin.



