El pasado 14 de junio, el rover Perseverance de la NASA alcanzó un nuevo hito al lograr 42.195 metros recorridos sobre la superficie de Marte, es decir, la misma distancia que una maratón. Ha necesitado cinco años y cuatro meses, menos de la mitad del tiempo que le hizo falta al Opportunity para lograr recorrer la misma distancia.
Mars Reconnaissance Orbiter logró fotografiarlo en “Arbot” un día antes, una zona al oeste del cráter Jezero. En la instantánea se ve Perseverance como un punto verde muy pequeño, y sus huellas dejan detrás una línea tenue en el terreno marciano, una huella terrícola en otro planeta.
La maratón de Perseverance
Es como si se tratara de un récord, el Perseverance ha logrado marcar el mejor tiempo en una distancia similar a la de una maratón, en suelo marciano. Y tiene cerca el otro récord de Opportunity, el de distancia máxima recorrida fuera de la Tierra, 45.160 metros. Es decir, calculando la media, esa distancia podría alcanzarla el próximo 29 de octubre, aunque lo cierto es que el Perseverance no siempre se está moviendo, y cuando lo hace, no lo hace siempre a la misma velocidad.
Recorrer esa distancia en Marte no tiene nada que ver con cómo sería hacerlo aquí, ni en tierra, ni mucho menos por carretera. El rover se mueve entre rocas, pendientes, zonas de mucha arena, y tiene rutas preparadas desde la Tierra con navegación autónoma. En suelo llano y firme puede alcanzar los 150 metros por hora.
La huella desde la órbita
La foto se hizo gracias a HiRISE, instalado en el Mars Reconnaissance Orbiter y que permite tomar capturas a gran resolución. El Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA se encarga de las operaciones de este orbitador, también de las del rover, y la operación de cámaras corre a cargo de la Universidad de Arizona.
Desde la órbita, se percibe con claridad el recorrido, con unas marcas que se ve que no van en línea recta, se ven rodeos y correcciones para poder esquivar los obstáculos.
Kilómetros para buscar vida
El objetivo de Perseverance no es batir ningún récord, es encontrar señales de vida, dentro de la misión Mars 2020. Busca señales microbianas antiguas y recoge muestras de roca y regolito. Así se le llama al material que está compuesto por polvo, suelo y fragmentos de piedra. La idea es que futuras misiones permitan llevarlas a la Tierra.
En su corto desplazamiento, ha conectado lugares con diferentes historias geológicas. Por ejemplo, el Broom Point está formado por capas de unos 3.900 millones de años, siendo uno de los terrenos más antiguos examinados.
Cómo elige la ruta
Son los especialistas los encargados de marcar la ruta estudiando el terreno a través de imágenes, y el vehículo tiene capacidad para ajustarla para evitar que se pueda quedar atascado o que pueda chocar con algo que dañe la estructura. En 2025, completó el primer recorrido planificado por la inteligencia artificial.
“Siempre supimos que nuestra misión era una maratón y no un esprint”, explicó Steve Lee, quien fuera responsable interino del proyecto Perseverance en el Laboratorio de Propulsión a Chorro.
La imagen oficial y los datos del hito se han publicado en el Photojournal de la NASA.



