Ciencia

Las huellas de neandertales de Matalascañas están entre los yacimientos más importantes de Europa

Las huellas de neandertales de Matalascañas revelan un paisaje de hace 150.000 años único en Europa.

Las huellas de neandertales de Matalascañas están entre los yacimientos más importantes de Europa

En Matalascañas, una pequeña localidad de Huelva, bajo la arena se esconde un suelo fosilizado de hace 150.000 años donde las huellas de neandertales, rastros de grandes animales, señales de aves, plantas e insectos y herramientas de piedra nos trasladan a un mundo completamente diferente al que habitamos en la actualidad.

Pero ese viaje al pasado no solo está bajo la arena, todo el paisaje nos traslada a esa época porque casi todo lo recogido de esta época se encuentra en cuevas, pero pocos lugares como la Superficie Pisoteada de Matalascañas conservan una escena al aire libre, lo que permite saber cómo se comportaban en la costa y cómo se relacionaban con su entorno.

Un paisaje detenido

El Pleistoceno estuvo marcado por periodos de frío, y en el tramo final de esta época, nada tenía que ver el paisaje de playa actual de Matalascañas. Más bien, se trataba de un humedal con poca profundidad, rodeado de dunas, similar al entorno que conocemos actualmente de Doñana.

El año 2020 dejó grandes tormentas que se llevaron consigo parte de la arena al pie del acantilado de El Asperillo, dejando al descubierto una superficie en donde se hallaron huellas de elefantes de colmillos rectos, uros, ciervos, jabalíes, lobos y aves. También había madrigueras de invertebrados y marcas de raíces.

La edad resolvió la duda

Los granos de cuarzo fueron determinantes para ponerle fecha al hallazgo, gracias al método de luminiscencia estimulada ópticamente, que consiste en calcular cuánto tiempo ha transcurrido desde la última vez que les dio la luz antes de quedar bajo la tierra.

Fue un viaje 151.000 años atrás, con un margen de error de unos 11.000 años, lo que evidencia que las huellas correspondían a neandertales, ya que eran los únicos homininos que había en ese momento en la península ibérica.

Las herramientas completan la escena

También aparecieron piezas y herramientas de piedra musteriense, técnica asociada a los neandertales, algunas fabricadas con los propios materiales que estaban cerca del yacimiento y que muestran cómo lograban afilar los utensilios.

Tras las pruebas realizadas, también se constató que Matalascañas era un simple lugar de paso donde se produjo poca actividad. Es posible que fuera un lugar para lograr cazar y obtener alimento, aunque las huellas no permiten tener una imagen real de lo que allí sucedía realmente.

Elefantes, crías y neandertales

Las pisadas de los elefantes de colmillos rectos muestran que no solo había adultos, también recién nacidos, crías, jóvenes y ejemplares de hembras más adultas. Esto da pistas de que el humedal era un lugar idóneo para conseguir agua, alimentos y zona de reproducción para estos grupos de animales.

Era en ese momento cuando los neandertales podrían acudir, para cazar o aprovechar animales debilitados o ya muertos, sobre todo las crías. La cercanía entre los rastros invita a crear esta hipótesis, aunque nada de esto se puede demostrar.

Un archivo que puede desaparecer

La investigación corre a cargo de Fernando Muñiz Guinea, de la Universidad de Sevilla, Luis Miguel Cáceres Puro, de la Universidad de Huelva, y Carlos Neto de Carvalho, del Geoparque Mundial de la UNESCO Naturtejo y el Instituto Dom Luiz.

Ahora se teme que todo se pierda. Del mismo modo que una tormenta creó esta máquina del tiempo, ahora amenaza con destruir esta huella de la historia, así que los trabajos para documentar todo no cesan.

El estudio principal se publicó en Quaternary Science Reviews.

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