Ciencia

El Mediterráneo encadena récords de temperatura y los expertos apuntan a un nuevo El Niño en camino

Los océanos encadenan temperaturas récord mientras El Niño gana fuerza y aumenta la preocupación entre los científicos.

El Mediterráneo encadena récords de temperatura y los expertos apuntan a un nuevo El Niño en camino

La superficie de los océanos fuera de los polos alcanzó una temperatura media de 20,96 grados en julio, la más elevada para ese mes desde, al menos, 1979. Desde el 19 de junio, la media diaria se ha mantenido también por encima del registro más alto para cada día de esa fecha del calendario.

El fenómeno de El Niño ya está presente y comienza a ganar fuerza. Sin embargo, no actúa solo. Los expertos afirman que este fenómeno natural se superpone a un océano que, motivado por las emisiones humanas, lleva años calentándose. Esta combinación puede alterar las lluvias e incrementar las altas temperaturas y la presión sobre los ecosistemas marinos.

Dos sistemas, un mismo aviso

El primer aviso se produjo el 21 de junio, momento en el que el Servicio de Cambio Climático de Copernicus alcanzó un valor de 20,86 grados, mientras que para el Servicio Marino de Copernicus se dieron 21 grados. En ambos casos se trataba de valores que superaban los máximos históricos registrados para la misma fecha de los años 2023 y 2024.

La ligera variación entre unos sistemas y otros se debe a que cada uno ha aplicado sus métodos en el procesamiento de las observaciones. Los dos sistemas combinan información de satélites, boyas, barcos y modelos, así que llegar a la misma conclusión reduce las probabilidades de que el récord obtenido sea un fallo aislado.

El Niño gana fuerza

La Organización Meteorológica Mundial señaló el 2 de junio un 80 por ciento de posibilidades de que se produjera entre junio y agosto.

La NOAA confirmó que comenzó el 11 de junio. En la actualización del 13 de agosto, precisó que el episodio se está reforzando, que hay más de un 90 por ciento de probabilidad de que sea muy intenso durante el otoño de 2026 y el invierno siguiente, pero que sus efectos no son iguales en todas partes.

Calor natural sobre calor humano

El fenómeno El Niño es una alteración en el calentamiento del Pacífico ecuatorial que da lugar a una variación en la circulación de la atmósfera y que lleva consigo desplazamientos de la lluvia, así como de la temperatura, en muchas regiones del planeta.

El Niño proporciona un pequeño empujón temporal al termómetro del planeta, pero no explica por sí solo el calentamiento de todos los océanos. Al fin y al cabo, se une a una tendencia de fondo provocada por los gases de efecto invernadero, mientras que el océano se estaría quedando con un 90 por ciento del exceso de calor del planeta.

Sergio Moreno Borges, técnico del Instituto Español de Oceanografía e investigador de la Universidad de La Laguna, considera que esta tendencia «parece estar acelerándose en parte favorecida por el inicio de un nuevo episodio del fenómeno de El Niño».

Carlos García-Soto, investigador del CSIC, también ha dado la voz de alarma en la revista Nature sobre el riesgo añadido de que El Niño actúe sobre un océano que ya atesora una cantidad excepcional de calor.

Más evaporación y ecosistemas bajo presión

En la actualidad, las aguas de los océanos y de las grandes masas de agua son más cálidas que en siglos anteriores. Esto provoca que se evapore más agua y que permanezca en el aire durante más tiempo. Esto puede significar que se aporte más energía a las tormentas y una mayor posibilidad de lluvias extremas e inundaciones, aunque cada episodio de lluvia extrema solo puede definirse a partir de la interacción con la circulación atmosférica y las condiciones regionales.

El calentamiento también favorece las olas de calor marinas, puede elevar el nivel del mar por la expansión del agua y somete a peces, corales y otros organismos al estrés que genera el propio calentamiento. También puede cambiar la distribución de las especies y los tipos de pesquerías, y afectar a las comunidades costeras dependientes. No es solo un número de un gráfico.

La actualización oficial se ha publicado en Copernicus.

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