El gran ferrocarril que conectará Omán con Emiratos Árabes Unidos ya no es solo una promesa sobre el papel. Hafeet Rail, la empresa conjunta formada por Etihad Rail, Oman Rail y Mubadala Investment, ha confirmado que el proyecto ha alcanzado el 40% de ejecución. La línea tendrá 238 kilómetros y unirá el puerto omaní de Sohar con la red ferroviaria nacional emiratí.
La noticia tiene una doble lectura. Por un lado, es una apuesta clara por mover personas y mercancías de una forma más eficiente y con menos dependencia de la carretera. Por otro, el proyecto avanza en una región donde los ataques con drones y misiles han vuelto a poner sobre la mesa una pregunta incómoda. ¿Cómo se protege una infraestructura crítica cuando el cielo también se convierte en un riesgo?
Un tren entre dos países
Hafeet Rail está diseñado como la primera conexión ferroviaria transfronteriza de este tipo entre dos Estados del Golfo. Su trazado enlazará Sohar con Abu Dabi y se integrará con la red ferroviaria de Emiratos Árabes Unidos. No es poca cosa.
La infraestructura conectará cinco grandes puertos y más de quince instalaciones integradas de carga. También dará servicio a más de doce ciudades y estaciones de pasajeros, según la información oficial del proyecto. En la práctica, esto significa una nueva vía para mercancías, turistas, trabajadores y empresas.
Los trenes de pasajeros podrán alcanzar los 200 km/h. El viaje entre Sohar y Abu Dabi se reducirá a unos 100 minutos, mientras que el trayecto entre Sohar y Al Ain quedará en 47 minutos. Para quien hoy depende de la carretera, los atascos, el calor y los pasos fronterizos, la diferencia puede ser enorme.
Menos carretera, menos emisiones
La parte ambiental es una de las claves del proyecto. Hafeet Rail defiende que el ferrocarril tendrá una huella de carbono más baja que el transporte tradicional por carretera y por mar, sobre todo al trasladar más carga pesada al tren. Ese es el punto que más encaja con la movilidad sostenible.
No conviene venderlo como una solución mágica. Construir túneles, puentes y vías también tiene impacto. Pero, una vez en marcha, el tren puede mover grandes volúmenes con menos combustible por tonelada transportada. Ahí está la diferencia frente a cientos de camiones circulando cada día.
Etihad Rail ya ha explicado en otros proyectos de su red que un tren de carga completo puede equivaler a retirar unos 300 camiones de la carretera y emitir entre un 70% y un 80% menos de CO2 que esos camiones para transportar el mismo tonelaje. Ese dato no sustituye a una evaluación ambiental específica de Hafeet Rail, pero ayuda a entender por qué el tren vuelve a estar en el centro de la logística verde.
La obra ya toma forma
El avance del 40% llega con cifras muy concretas. Ya se han completado más de 27 millones de metros cúbicos de movimientos de tierra y más de 100 000 metros cúbicos de trabajos de hormigón. Además, hay 80 estructuras en construcción, junto con 900 pilotes de hormigón y 130 marcos de drenaje.
El terreno no lo pone fácil. La ruta cruza zonas urbanas, áreas industriales, montañas y wadis, esos cauces secos que pueden llenarse de agua de forma repentina. Por eso el proyecto incluye excavaciones de gran escala, puentes, túneles y sistemas de protección frente a inundaciones.
La propia web de Hafeet Rail habla de 2500 metros de túneles, 36 viaductos, 21 pasos superiores y 39 pasos inferiores. También incluye 881 alcantarillas, un detalle menos vistoso, pero esencial para que el agua no se convierta en un problema bajo las vías.
El riesgo que viene del aire
El gran reto no está solo en perforar montañas o levantar puentes. En las últimas semanas, Emiratos Árabes Unidos ha informado de amenazas con drones y misiles, mientras Reuters ha documentado desvíos de vuelos, ataques a zonas de infraestructura y nuevas tensiones regionales. Es el tipo de escenario que cualquier operador ferroviario debe mirar con lupa.
Esto no significa que Hafeet Rail haya sido atacado ni que su construcción esté paralizada. Lo importante es otro matiz. Las grandes infraestructuras de transporte, energía y logística ya no se pueden diseñar pensando solo en la eficiencia. También necesitan resiliencia.
La consultora Control Risks ha advertido de que el actual contexto ha cambiado la forma de evaluar las amenazas aéreas en el Golfo. Según su análisis, edificios e infraestructuras que antes no se consideraban objetivos principales pueden verse afectados por drones, restos de interceptaciones o impactos colaterales. El problema es que el riesgo ya no parece tan lejano.
Tecnología para controlar la red
Hafeet Rail incorporará el sistema europeo de señalización ETCS Nivel 2 y conexión por fibra óptica. Estos elementos son importantes porque permiten mejorar el control de los trenes, reducir tiempos entre circulaciones y facilitar la interoperabilidad entre las redes de Omán y Emiratos.
Los trenes de mercancías circularán hasta 120 km/h y podrán transportar más de 15 000 toneladas de carga o alrededor de 270 contenedores estándar por viaje. Para sectores como minería, acero, agricultura, alimentación, comercio electrónico o petroquímica, esto puede cambiar la forma de mover productos.
Ahmed AlMusawa AlHashemi, consejero delegado de Hafeet Rail, afirmó que el objetivo de la nueva fase es «mantener el impulso» y reforzar la colaboración entre socios. También destacó que el proyecto ha alcanzado 10 millones de horas de trabajo seguro sin lesiones graves.
Lo que todavía falta
La fecha de entrada en servicio aún no está cerrada en la información oficial consultada. Hafeet Rail señala que la construcción ya ha comenzado y que la empresa trabaja en establecer el calendario previsto para que la red pueda operar. Ese punto es importante para no vender humo.
También quedan retos menos visibles que los túneles. Habrá que coordinar normas ferroviarias, pasos fronterizos, aduanas, servicios portuarios y horarios de carga. Un tren puede ser rápido, pero si la burocracia va lenta, parte de la ventaja se pierde por el camino.
En el fondo, Hafeet Rail quiere ser algo más que una vía entre dos países. Quiere reducir camiones, ahorrar tiempo, mejorar la logística y abrir una puerta a una movilidad más limpia en una región muy dependiente del transporte pesado. Pero su éxito dependerá de dos cosas a la vez. Que la ingeniería avance sobre tierra firme y que la seguridad consiga proteger una infraestructura clave en un cielo cada vez más complicado.
El comunicado oficial sobre el avance del proyecto ha sido publicado por Etihad Rail.












