Parece imposible pero Suiza está instalando paneles solares bajo los trenes para convertir las vías ferroviarias en una fuente ilimitada de energía limpia

Javier F.
Publicado el 18 de junio de 2026 a las 15:32
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Paneles solares instalados entre los raíles de una vía ferroviaria en Suiza dentro del proyecto Sun-Ways

En una vía ferroviaria en uso, cerca de Buttes, en el cantón suizo de Neuchâtel, los trenes pasan sobre algo que hasta hace poco parecía una idea demasiado atrevida. Entre los raíles hay 48 paneles solares amovibles, colocados en un tramo de unos 100 metros, con una potencia cercana a 18 kWc y una producción estimada de 16 000 kWh al año.

Lo más interesante no es solo la electricidad que produce este tramo. La clave está en saber si una vía que ya existe puede convertirse en una pequeña central solar sin ocupar campos, sin llenar montañas de placas y sin molestar al tren que pasa cada día. Tras un año de explotación, el fundador de Sun-Ways habla de un balance positivo, con más de 11 000 pasos de trenes y sin impacto observado en la geometría de la vía.

Un experimento pequeño

El proyecto está en la línea R21 de transN, entre Neuchâtel y Buttes, y fue inaugurado el 24 de abril de 2025. La propia transN explica que la instalación está formada por 48 paneles fotovoltaicos amovibles, fijados dentro de 16 marcos colocados entre los raíles.

En cifras redondas, Sun-Ways presenta el piloto como una instalación de 100 metros. transN detalla que el tramo equipado alcanza 104 metros y una potencia máxima de 18,48 kWp en condiciones óptimas de sol. No es una central gigante. Es una prueba en condiciones reales.

Eso cambia mucho la lectura. Aquí no se está hablando de una maqueta de laboratorio, sino de una vía por la que circulan trenes. Y ahí cualquier vibración, piedra, suciedad u operación de mantenimiento cuenta.

La idea está en el suelo

El atractivo del sistema es sencillo de entender. Las vías ya están ahí, atraviesan el territorio y dejan entre los raíles una franja que normalmente no produce nada. Sun-Ways quiere aprovechar ese hueco con placas solares que se pueden instalar y retirar cuando sea necesario.

Según la empresa, su tecnología patentada permite integrar producción solar entre los raíles sin ocupar más suelo y con un impacto visual muy bajo. Además, el sistema se ha diseñado para ser modular y reversible, una palabra importante cuando se habla de trenes y seguridad.

En la práctica, esto significa que los paneles no deberían convertirse en un obstáculo para revisar o reparar la vía. La compañía incluso plantea que una máquina especializada pueda instalar hasta 1000 metros cuadrados de paneles al día.

La seguridad manda

El proyecto no llegó a la vía sin dudas. El regulador suizo, la Oficina Federal de Transportes, fue prudente al principio porque no había referencias técnicas suficientes para una instalación así sobre una línea abierta al tráfico.

Después llegaron pruebas adicionales, informes técnicos y evaluaciones independientes. Con esa documentación, el proyecto obtuvo luz verde para funcionar bajo control y con mediciones continuas. No es poca cosa.

Durante la fase piloto se analizan puntos muy concretos, como el deslumbramiento, la suciedad, la producción eléctrica, la inspección de la vía y el impacto sobre las tareas de mantenimiento. La SNCF, la operadora ferroviaria francesa, también sigue el experimento dentro de una colaboración que se mantendrá hasta abril de 2028.

El primer balance

La parte más nueva de la historia llega tras el primer año de explotación. Joseph Scuderi, fundador de Sun-Ways, ha resumido el resultado con una frase clara. «El balance es muy positivo».

Según el balance publicado en Suiza, la instalación ha soportado más de 11 000 pasos de trenes. La empresa asegura que el sistema de fijación no ha tenido impacto sobre la geometría de la vía, uno de los puntos críticos desde el principio.

También se ha probado algo muy práctico. Cada módulo de seis metros, formado por tres paneles y con un peso aproximado de 300 kilos, puede desplazarse en unos diez minutos con herramientas especiales. Scuderi afirma que movió toda la central en unas cuatro horas.

Polvo, sol y mantenimiento

Había otra pregunta muy de calle. ¿Qué pasa con la suciedad? Cualquiera que haya visto una vía sabe que no es precisamente el sitio más limpio del mundo.

La respuesta, de momento, parece mejor de lo esperado. Según Scuderi, el aire desplazado por los trenes ayuda a que el polvo no permanezca tanto sobre los paneles. Aun así, se ha decidido limpiar solo una parte del tramo para comparar resultados.

También se esperaba que, al estar colocados planos, los paneles rindieran menos que una instalación mejor orientada hacia el sol. La reducción calculada tras el primer año ronda el 11 o 12 por ciento. Pese a eso, la producción anual supera los 16 000 kWh previstos.

El salto pendiente

La gran pregunta es si esto puede pasar de un tramo de prueba a una red completa. Sun-Ways estima que, si la tecnología se desplegara ampliamente en Suiza, podría generar cerca de 1 TWh de electricidad solar al año. Swissinfo recogió una estimación similar, equivalente a alrededor del 2 por ciento del consumo eléctrico suizo.

Pero conviene no correr demasiado. No todas las vías sirven. Hay túneles, sombras, zonas con nieve, tramos con muchas reparaciones y lugares donde la instalación no sería rentable.

Aun así, el interés internacional ya está ahí. La SNCF ha firmado una colaboración para estudiar el sistema y aprender de los datos del piloto suizo. Francia no mira esto por curiosidad. Mira una posible manera de usar suelo ferroviario ya ocupado para producir parte de su propia energía.

Una vía para la energía limpia

Este tipo de proyectos no sustituirá por completo a las grandes plantas solares ni a los tejados fotovoltaicos. Pero puede sumar. Y en la transición energética, sumar sin ocupar más suelo natural tiene mucho valor.

La imagen es potente. Un tren pasa, hace ruido, mueve aire y debajo queda una hilera de paneles trabajando en silencio. Si las pruebas hasta 2028 confirman seguridad, mantenimiento razonable y buena producción, las vías férreas podrían dejar de ser solo caminos para trenes.

La información oficial del proyecto ha sido publicada por Sun-Ways.

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