Un cálculo muy corto está volviendo a poner sobre la mesa una duda clásica de las matemáticas básicas. La operación es sencilla a primera vista, pero tiene una pequeña trampa que hace caer a muchos lectores cuando aparece el cero en una multiplicación. El ejercicio plantea esta cuenta concreta (6 + 4 × 2 × 0 – 2) y pregunta cuál es el resultado correcto.
La respuesta es 4. No es magia ni una regla rara aprendida de memoria. La clave está en respetar el orden de las operaciones y entender que cualquier multiplicación en la que aparece el cero se convierte en cero. Parece poca cosa, pero cambia todo el cálculo. Y ahí está el detalle.
La cuenta que engaña a primera vista
El problema es este (6 + 4 × 2 × 0 – 2). Mucha gente lo lee deprisa y empieza a sumar desde la izquierda, como si todo tuviera la misma importancia. Es un error muy común, sobre todo cuando la operación parece corta.
En matemáticas, primero se resuelven las multiplicaciones y divisiones antes que las sumas y restas, salvo que haya paréntesis que indiquen otra cosa. Khan Academy recuerda en su repaso del orden de las operaciones que la multiplicación y la división se hacen antes de sumar o restar.
Por eso no debemos empezar con 6 + 4. Antes hay que mirar el bloque central (4 × 2 × 0). Y ese bloque tiene un invitado decisivo. El cero.
Por qué el cero lo cambia todo
La regla es sencilla. Cuando cualquier número se multiplica por cero, el resultado es cero. No importa si el cero aparece al principio, en medio o al final de la multiplicación.
Así, 4 × 0 da 0. También 0 × 4 × 6 da 0. Y en este caso, 4 × 2 × 0 también da 0. Primero podemos pensar que 4 × 2 es 8, pero después llega el 0 y convierte ese producto en 0.
El material abierto Mathematics for Elementary Teachers explica esta idea como la «propiedad del cero en la multiplicación». En palabras simples, si se multiplica cualquier número por 0, el producto es 0.
Cómo se resuelve paso a paso
Ahora sí, la cuenta queda mucho más clara. Partimos de (6 + 4 × 2 × 0 – 2). El bloque de multiplicación es (4 × 2 × 0), y su resultado es 0.
La operación se transforma entonces en (6 + 0 – 2). Y aquí ya solo quedan suma y resta. Sumar cero no cambia nada, así que (6 + 0) sigue siendo 6.
Después solo falta restar 2. El resultado final es 4. Dicho de otra manera, la cuenta completa queda así (6 + 4 × 2 × 0 – 2 = 6 + 0 – 2 = 4).
El fallo más habitual
El fallo más frecuente es resolver de izquierda a derecha sin respetar la prioridad de las operaciones. Si alguien hace primero 6 + 4, obtiene 10. Luego multiplica por 2, llega a 20, multiplica por 0 y acaba en 0, para después restar 2. Le sale -2.
Pero ese camino no es correcto. La razón es que la suma inicial no tenía prioridad sobre la multiplicación. En una operación mezclada, hay que detenerse un segundo y preguntar qué parte debe resolverse primero.
¿Y qué significa esto en la práctica? Que no basta con saber sumar, restar y multiplicar. También hay que saber cuándo usar cada operación. Parece un detalle pequeño, pero en matemáticas los detalles mandan.
Sumar cero no es lo mismo que multiplicar por cero
Aquí aparece otra confusión interesante. Sumar cero no cambia el número. Por ejemplo, 3 + 0 sigue siendo 3. Restar cero tampoco cambia el valor. Pero multiplicar por cero sí lo cambia todo.
Si tenemos 8 + 0, seguimos teniendo 8. Si tenemos 8 × 0, el resultado es 0. La diferencia parece sencilla cuando se explica despacio, pero en una cuenta rápida puede pasar desapercibida.
Por eso este tipo de ejercicios funciona tan bien. No mide solo si una persona sabe calcular. También mide si entiende el papel que ocupa cada signo dentro de la operación.
Una regla útil para no equivocarse
Una forma fácil de evitar errores es localizar primero las multiplicaciones y divisiones. Después se resuelven las sumas y restas. Si hay paréntesis, esos van antes. Así se reduce mucho la posibilidad de caer en la trampa.
En este caso, la mirada debe ir directamente a (4 × 2 × 0). Una vez detectado el cero dentro de la multiplicación, ya sabemos que todo ese bloque vale 0. No hace falta complicarlo más.
Luego solo queda una cuenta sencilla. (6 – 2). Resultado final, 4. Claro y directo.
Por qué conviene practicar más de una vez
Resolver un solo ejercicio ayuda, pero no siempre basta. La comprensión se afianza cuando el mismo patrón aparece en diferentes cuentas. Por ejemplo, (9 + 5 × 0 – 1) no se resuelve sumando primero 9 + 5.
Primero va 5 × 0, que da 0. Después queda 9 + 0 – 1, así que el resultado es 8. La misma regla, otro escenario.
Este entrenamiento evita que el cerebro vaya en piloto automático. Y eso se nota. En clase, en un examen o incluso ayudando a un niño con los deberes, entender el porqué vale más que memorizar una respuesta.
La respuesta final
El resultado correcto de (6 + 4 × 2 × 0 – 2) es 4. La multiplicación (4 × 2 × 0) se resuelve primero y vale 0 porque cualquier producto que incluya un cero da cero.
Después, la operación se reduce a (6 + 0 – 2). Como sumar cero no cambia el número, queda (6 – 2). Por eso la respuesta final es 4.
La explicación educativa sobre el orden de las operaciones ha sido publicada por Khan Academy, y la propiedad del cero en la multiplicación aparece recogida en el material abierto Mathematics for Elementary Teachers de Maricopa Open Digital Press.









